sábado, 26 de abril de 2014

¡Hare Krishna! 4 días de recarga energética, tanto espiritual como física

Para los que seguís regularmente el blog, y para los que no ahora hacemos un resumen rapidito, cuando estuvimos en Manizales (Colombia), tuvimos el placer de conocer un poco de la comunidad Hare Krishna gracias a nuestro amigo Jhonatan, y participando en uno de sus festivales. Algunas semanas más tarde, durante nuestra estancia en Quito (Ecuador), descubrimos que en el centro de la ciudad había otro templo de la comunidad, así que aprovechamos para hacerles una visita. Porque siempre es un placer y un gran aprendizaje rodearte de personas con las que se comparten importantes valores, como el vegetarianismo, el respeto por la vida, por el propio cuerpo, por la salud espiritual, la disciplina... Y como uno siempre atrae a su vida aquello por lo que está interesado, aunque en ocasiones esos intereses no sean muy beneficiosos, cerca del pueblo de Baños de Agua Santa apareció una nueva oportunidad de convivencia con la comunidad Hare Krishna.

Se trataba de una finca en medio de la naturaleza, cerca de la localidad de Rio Negro, en la que a cambio de unas horas de voluntariado al día, te ofrecían a muy buen precio alojamiento, comida, clases de yoga, y la opción de asistir a las sesiones de meditación y de ofrenda. A modo de recordatorio, comentar que la comunidad Hare Krishna es un movimiento religioso basado en el hinduísmo y en la filosofía védica, con culto a Krishna. Defienden 4 principios: el vegetarianismo (no comer animales ni huevos), evitar el sexo ilícito (sexo no destinado a procrear), evitar los juegos de azar, y evitar la contaminación del cuerpo (drogas, alcohol, té, café...)

Ewe con Julia y la madre Bhakti

Sala para las clases de yoga

Aunque personalmente no comparto  todos sus principios ni algunas formas de crecimiento espiritual, sobre todo en lo relacionado a la devoción a Krishna, semidioses y gurús, es todo un regalo para el cuerpo y el alma pasar unos días en compañía de los devotos y resto de voluntarios que íbamos llegando como gotitas. Comida vegetariana variada prácticamente durante todo el día, clases de yoga a las 7:30 de la mañana, dormir en una cabaña rodeada de naturaleza, con el riachuelo fluyendo a pocos metros a modo de nana para dormir, intensas conversaciones espirituales con las que alimentarte y a la vez servir de alimento, incluso un poco de trabajo por las mañanas, que aunque no lo creáis, tras varios meses de viaje, se echa en falta algo de trabajo manual, y sobre todo, lo oportunidad de conocer personas con un modo de vida admirable, con una sonrisa constante, de las verdaderas, de esas que van acompañadas por un brillo en los ojos, con un amor hacia la vida del que grandes reservas harían falta para hacer terapia en ese loco mundo.

Ewe en la cascada cercana a la finca

Con algunos devotos y voluntarios en el helado rio

El día a día en la finca Vrindavan se desarrollaba de forma tranquila, con mucha actividad, pero nunca con la sensación de hacer las cosas con prisa, de manera que llegaba la noche, y pensabas: "la de cosas que hemos hecho y sin tener que correr..." A las 6:00 empezar el día con la meditación y el culto a las deidades, un ritual instructivo, inspirador, y acompañado siempre de una lectura del Bhagavad Gita con la que sumergirse en el sentido de la vida , un buena manera de despertar el ser interior desde bien prontito. Y como todo ser interior viene acompañado de un trajecito físico para sobrevivir en este mundo, qué mejor que a las 7:30 una clase de yoga con la que espabilarse y descubrir a través de las ashanas (posturas), músculos, tendones o ligamentos que hasta entonces ni sospechabas tener. Tras este intenso comienzo de día, un bien merecido desayuno. No de esos que comes por inercia, porque te acabas de levantar y toca comer, sino de esos que tras un par de horas en pie sólo con oir la llamada al comedor a través de una caracola ya se te hace la boca agua.

Uno de los deliciosos desayunos en la finca

Tras llenarnos de buena comida física y espiritual, tocaba ponerse manos a la obra. ¿Trabajo para hacer? Todo el que quieras y más: ayudar en la cocina, limpiar las instalaciones, lijar, barnizar y pintar puertas. arreglar algunas cabañas, hacer compras... Pero todo sin agobios, sin escuchar una voz fuera de tono, sin que las instrucciones sobre qué hacer y cómo hacerlo pareciesen órdenes. Y curiosamente, me pareció que las horas que se trabajaban de esa manera se amortizaban mucho más que cualquiera de los días trabajando en alguna gran empresa. Creo que muchos de los devotos podrían ayudar en gran manera a la eficiencia productiva dando charlas en muchas compañías...jeje

Julie a lo Daniel San... Sube lija, baja lija...

¡Haciendo honor a la fama de los cocineros vascos!

Tras alrededor de 4 horas ganándonos el almuerzo, tocaba llenar, (de forma literal), las panchitas con nuevas obras de arte gastronómicas creadas por el chef Gopal y sus pinches. Es increíble como con alimentos básicos como frutas, patatas, yuca, tomates, zanahoria, judías, especias... Se pueden crear tan deliciosos y variados platos.

Uno de los momentos más repetidos, a punto de comer

Y ya para la tarde, a dar rienda suelta a la actividad más productiva inventada por el hombre, la siesta, o leer, estudiar, charlar... Hasta las 18:30 con una nueva sesión de meditación, ofrendas y lectura védica, como antesala a una nueva visita a la mesa. Porque otra cosa quizás no, pero comer, hemos comido durante esos días como no lo habíamos hecho durante los 6 meses del viaje.

En definitiva, pasar 4 días rodeados de un entorno natural idílico, con el sonido del agua incasable del riachuelo, los pájaros, y personas que te transmiten un paz interior que no tiene precio, como dice el título del post, nos supuso una verdadera recarga energética en todos los sentidos. Por experiencia, quizá a muchos, en cuanto oyen algo de comunidades Hare Krishna o cosas similares, se os activa el interruptor del miedo y crítica a lo desconocido. Pero os puedo asegurar, primero que nunca se debería hablar de algo sin antes haberse informado, y si se puede vivirlo mucho mejor. Y segundo, que ójala todas las comunidades del mundo, incluídas aquellas compuestas por el mayor número de miembros, como el cristianismo, el judaísmo, o el islamismo, estuviesen formadas por personas fieles a los principios reales de su doctrina, no me refiero a esos principios que imperan hoy en día, adaptados e interpretados según los intereses de unos cuantos sedientos de poder; sino aquellos principios verdaderos, basados en el respeto y el amor hacia uno mismo y los demás. Porque al final, todos formamos parte del mismo mundo, y te puedes llamar cristiano, musulmán, budista o lo que sea, pero os guste o no, en realidad todos estamos formados por lo mismo, y nuestra felicidad verdadera e integral depende del mismo camino.

Así que, en lugar de criticar desde el desconocimiento, o desde el rencor hacia todo aquello que no siga nuestra corriente, démonos la mano para todos juntos llegar a un bien común. Podemos cada uno caminar en dirección diferente, y hacer que la cuerda que nos ata a la vida se tense más y más, o caminar todos en una misma dirección y eliminar cualquier atadura.

¡HARE KRISHNA!

Con algunos de nuestros inolvidables compañeros de Vrindavan

"Ante todo haz que tu vida sea perfecta. Después trata de enseñar a los demás." Srila 
Prabhupada, fundador de la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna

2 comentarios:

  1. Hola!! Justo el otro día los estuve buscando y no encontraba direcciones, yo en Cusco y en Lima fui a algunos encuentros, pasás los contactos o direcciones de Quito y Baños? Besos!

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    1. hola!!! En Quito el templo está en el centro histórico, en la calle Esmeraldas con Venezuela, se puede realizar voluntariados, o simplemente asistir a las ceremonias, ir a comer al restaurante.... Cerca de Baños, la finca Vrindavan está en una localidad que se llama Rio Negro, a 1 hora de Baños direccion Puyo. Desde Rio Negro, son 6 km hasta la finca, a pie o taxi. Esta ultima se encuentra en medio de la naturaleza, muy recomendable tambien para quedarse unos dias echando una mano en lo que necesiten y recargando energias con la deliciosa comida y energia!

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