Queridos amiguitos y amiguitas, llegó el momento de dejar Israel... Y así valorar lo que han sido estas fantásticas 3 semanas viajando por el país. Mi intención es hacer posts como este para cada país. De forma que cuando se acabe el viaje por cada uno, escribir un post a modo de resumen en el que incluiré mis impresiones generales, un mapa con el itinerario hecho, el presupuesto gastado y los enlaces a los posts relacionados con el país en cuestión. Así, si algún día queréis echar un ojo a la información de un país en concreto, desde este post lo tendréis todo junto.
Qué decir de Israel, ha sido el primer destino de este gran sueño, ha sido el primer destino que me ha confirmado aún más que esto que estoy haciendo es lo que de verdad quiero hacer en estos momento, ha sido el primer destino en el que he formado parte de la comunidd de Couhsurfing, lo que me ha permitido conocer gente maravillosa, con la mente abierta, increíblemente hospitalaria, haciéndome sentir como en mi propia casa.
Si nos centramos en aspectos más "técnicos", Israel es un país cómodo para viajar, totalmente seguro a pesar de lo que nos cuentan. Evidentemente tiene una situación especial que hace que veas controles policiales a menudo, pero al menos personalmente no he tenido sensación de inseguridad en ningún momento.
El trayecto que finalmente he hecho ha sido parecido al que me planteé en un primer momento, aunque con improvisaciones fruto de las recomendaciones de la gente que fui conociendo, improvisaciones que resultaron en la mayoría de los casos una gran sorpresa y una experiencia inolvidable. Aquí os dejo el mapa con el itinerario que he realizado, si no lo véis del todo bien, recordad que en el mapa, arriba a la izquierda tenéis el zoom, y debajo del mapa hay un enlace para abrirlo más grande en una nueva ventana.
Ver Vuelta al mundo - Israel en un mapa más grande
A continuación os pongo los enlaces de los posts que he ido escribiendo sobre cada uno de los lugares visitados:
1- ¡¡Ya estamos caracoleando!!Llegada y primeras experiencias en Tel-Aviv
2- Primero días en en Israel: Tel-Aviv
3- Tel-Aviv: Museo de la Diáspora, playita y un poco de vida nocturna
4- Haifa, o mejor decir... ¡el Basauri israelí!
5- Akko, la ciudad fortificada y un poco de relax en la playa
6- Dejamos atrás la ciudad de las cuestas, rumbo a la emblemática Nazareth
7- Nazareth, aprendiendo lo que es vivir en un kibbutz
8- De turisteo por Nazareth y momentos para pensar
9- Un día mágico, mar y montaña en Tiberias
10- Parque arqueológico de Sephoris y cambio de aires
11- Viajes en el tiempo, nuevo kibbutz, un poco de trekking, fútbol, espectáculos y rumbo a Jerusalem
12- Culturas, religiones, historia, magia... ¡Jerusalem! Un poco de historia
13- Jerusalem I, primer día de turisteo, primer día viviendo el cuento de la ciudad
14- Intermedio en Jerusalem para ir al paraíso y a la historia, Ein Gedi y Masad
15- Jerusalem II, seguimos disfrutando de la cultura, la historia y los olores de la ciudad
Respecto a los gastos en Israel durante estas 3 semanas, he procurado ir anotando los gastos que he tenido cada día, dividiéndolos en diferentes apartados, para así poder hacer un cálculo medio por día de comida, transporte, tickets... Creo que si alguien quiere planear un viaje a un país, es muy útil información como esta.
Israel no es un país barato, sobre todo en lo relacionado con comida, aunque sea comprada en el supermercado, siendo los precios en muchos casos incluso mayores que en Barcelona. Tened en cuenta que para los gastos que pondré a continuación, son los propios de un viaje en plan mochilero, comiendo en sitios baratos, o incluso de comida de supermercado, durmiendo la mayoría de noches en casa de couchsurfers, muchos días desplazándome a pie, entradas a precio de estudiante. Vamos... que dependiendo del tipo de viaje que quieras hacer, los gastos pueden subir e incluso bajar más.
DURACIÓN DEL VIAJE: 21 días
DÍAS EN ALOJAMIENTO PAGADO: 2 días
GASTO TOTAL EN COMIDA: 174 €
GASTO DIARIO EN COMIDA: 8,28 €
GASTO TOTAL EN TRANSPORTE: 89,42 €
GASTO DIARIO EN TRANSPORTE: 4,26 €
GASTO TOTAL EN ENTRADAS, TOURS... : 96,6 €
GASTO DIARIO EN ENTRADAS, TOURS... : 4,6 €
GASTO TOTAL EN ALOJAMIENTO (2 días): 34 €
GASTO DIARIO EN ALOJAMIENTO (2 días): 17 €
GASTOS FRONTERIZOS: 34 €
GASTO TOTAL EN ISRAEL: 428,62 €
GASTO DIARIO EN ISRAEL (comida+transporte+tickets): 17,14 €
En el gasto diario total no he incluido el alojamiento porque como sólo fueron dos días en hostal, no sería fiable meter este dato que se puede considerar de prácticamente 0 en el gasto diario.
Ya véis que según como te montes el viaje puede resultar bastante barata la cosa, sobre todo teniendo en cuenta que se supone que Israel será uno de los países más caros del viaje. Los gastos que he tenido han sido muy inferiores a los que había previsto en Israel, debido especialmente a haber encontrado couchsurfers en casi todas partes. ¡A ver si la cosa sigue igual!
Espero que hayáis podido disfrutar junto a mí de este viaje por Israel, país más que recomendable, llenos de historias, culturas, religiones... ¡Como si viajases a varios países en uno solo! Nunca dejéis de hacer algo que os apetezca simplemente por lo que cuenten las noticias, gente desinformada... Hoy en día hay muchas maneras de conocer la realidad en un país, y quitarse esos prejuicios que nos van metiendo continuamente.
Gracias a Carolina, Amir, Victor, Yotam, Hsiang, Itam, Anat, Nadav, Hagai y muchos otros con los que me he cruzado durante estas tres semanas por Israel y hacer posible un viaje mágico, ya sois parte de este sueño.
Mostrando entradas con la etiqueta israel. Mostrar todas las entradas
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martes, 5 de noviembre de 2013
lunes, 4 de noviembre de 2013
Jerusalem II, seguimos disfrutando de la cultura, la historia y los olores de la ciudad
Jerusalem da para mucho, para visitar muchos sitios, para pasar muchos días, para simplemente pasear, para escribir muchos posts... Pero tranquilos, este es el último que escribo sobre esta fantástica ciudad, aquí os contaré el resto de lugares que he visitado, personas que he conocido, cositas que he aprendido...
Dejando aparte la ciudad vieja de Jerusalem, existen otros lugares de gran interés, como por ejemplo el Museo de Israel, la entrada a 37 NIS. En este museo, aparte de exibiciones temporales, su principal atractivo es la exposición sobre la historia de Israel, no es que te cuenten mucha cosa nueva que no hayas podido oir conociendo la historia de Jerusalem, pero en el museo combinan las explicaciones con objetos arqueológicos de todas las épocas, que hacen más fácil sumergirte en la historia del país.
No sé si es porque hasta ahora los museos que he visitado de historia no los visitaba con mucho interés, el Museo de Israel lo disfruté bastante, las piezas arqueológicas que exponen están en muy buen estado de conservación, con muy buenas explicaciones, desde la época de la edad de piedra hasta la época de los otomanos, incluyendo herramientas hechas de piedra, mosaicos, esculturas griegas y romanas...
Otra de las exposiciones del museo es sobre la vida de Herodes, que a estas alturas si habéis seguido posts anteriores ya os sonará el nombre. Es conocido por construir la ciudad de Cesárea, Masada, finalizar la construcción del Segundo Templo... pero no sólo por eso. Al nacer Jesús, ordenó matar a todos los niños recién nacidos ante el temor de la llegada del nuevo Rey de los judíos, llegando incluso a asesinar a su propia mujer e hijos, los celas es un invento que viene ya de hace tiempo...
Aparte de estas exposiciones, esos días había una exposición muy interesante sobre la percepción de los sentidos, y como hay maneras de engañarlos, a través de efectos ópticos, la luz... Como el de estas fotos:
Otro de los puntos clave de Jerusalem, y una gran idea para finalizar un duro día de turisteo, es subir al Monte de los Olivos, así con la subidita el día se hace un poco más duro aún...jeje. El Monte de los Olivos es otro de los lugares más sagrados en Jerusalem, por un lado es donde se cree que Jesús oraba frecuentemente, y donde fue arrestado antes de su crucifixión, y por otro según las creencias judías es en este monte donde aparecerá el Mesías y donde Dios redimirá a los muertos al final de los tiempos, abriendo en la cima del monte las puertas al cielo. Por esto último, en el monte existe unos de las mayores cementerios judíos.
No es para nada mi intención crear morbo al poner la foto de un cementerio, pero es una de las partes más emblemáticas del Monte de los Olivos, y que guarda curiosidades como que todas las tumbas están orientadas en la misma dirección, hacia la cima del monte. ¿Por qué? Para que cuando llegue el final de los tiempos y se abran las puertas del cielo en su cima, los muertos resucitados no se equivoquen de camino, ¡y no es broma! :-D Además, el Monte de los Olivos nos vuelve a ofrecer unas privilegiadas vistas de la ciudad vieja de Jerusalem, y si a esto le unimos un atardecer ya tenemos la fotito maravillosa.
Y con esto acaba la visita a Jerusalem, han sido en total 4 días visitando la ciudad, viviendo una aventura histórica continua, y una aventura cultural continua. Simplemente el hecho de pasear por la ciudad vieja, pasar en menos de 1 minutos de la cultura cristiana a la judía, de la judía a la musulmana, es algo mágico y que con mente abierta se disfruta mucho. Si a todo esto le añades el estar alojado en casa de un gran couchsurfer como Hagai, ya tienes una estancia en Jerusalem para recordar siempre. Gracias Hagai por esos buenos ratos llenos de música, charlas históricas, culturales, cervezas, sishas...
Aunque la foto no es muy buena, Hagai es el del centro.
Con la visita a Jerusalem finalizan las 3 semanas de viaje por Israel, en el próximo post escribiré un resumen de cómo ha sido mi experiencia en este país, con datos sobre el dinero gastado, itinerario seguido.
Lo que es seguro es que si durante el resto del viaje todos los países me ofrecen tanto como Israel, ¡esto va a ser memorable!
Los únicos límites en la vida son los que tú mismo te pones.
Dejando aparte la ciudad vieja de Jerusalem, existen otros lugares de gran interés, como por ejemplo el Museo de Israel, la entrada a 37 NIS. En este museo, aparte de exibiciones temporales, su principal atractivo es la exposición sobre la historia de Israel, no es que te cuenten mucha cosa nueva que no hayas podido oir conociendo la historia de Jerusalem, pero en el museo combinan las explicaciones con objetos arqueológicos de todas las épocas, que hacen más fácil sumergirte en la historia del país.
No sé si es porque hasta ahora los museos que he visitado de historia no los visitaba con mucho interés, el Museo de Israel lo disfruté bastante, las piezas arqueológicas que exponen están en muy buen estado de conservación, con muy buenas explicaciones, desde la época de la edad de piedra hasta la época de los otomanos, incluyendo herramientas hechas de piedra, mosaicos, esculturas griegas y romanas...
Otra de las exposiciones del museo es sobre la vida de Herodes, que a estas alturas si habéis seguido posts anteriores ya os sonará el nombre. Es conocido por construir la ciudad de Cesárea, Masada, finalizar la construcción del Segundo Templo... pero no sólo por eso. Al nacer Jesús, ordenó matar a todos los niños recién nacidos ante el temor de la llegada del nuevo Rey de los judíos, llegando incluso a asesinar a su propia mujer e hijos, los celas es un invento que viene ya de hace tiempo...
Aparte de estas exposiciones, esos días había una exposición muy interesante sobre la percepción de los sentidos, y como hay maneras de engañarlos, a través de efectos ópticos, la luz... Como el de estas fotos:
O efectos muy originales jugando con objetos variopintos, luz y sombras.
Como he comentado, el museo bien se merece una visita, donde pasarte 3-4 horas muy entretenidas, ya que no es sólo un museo de historia, sino que combinas la historia, con exposiciones modernas, diferentes culturas...
Otro de los puntos clave de Jerusalem, y una gran idea para finalizar un duro día de turisteo, es subir al Monte de los Olivos, así con la subidita el día se hace un poco más duro aún...jeje. El Monte de los Olivos es otro de los lugares más sagrados en Jerusalem, por un lado es donde se cree que Jesús oraba frecuentemente, y donde fue arrestado antes de su crucifixión, y por otro según las creencias judías es en este monte donde aparecerá el Mesías y donde Dios redimirá a los muertos al final de los tiempos, abriendo en la cima del monte las puertas al cielo. Por esto último, en el monte existe unos de las mayores cementerios judíos.
No es para nada mi intención crear morbo al poner la foto de un cementerio, pero es una de las partes más emblemáticas del Monte de los Olivos, y que guarda curiosidades como que todas las tumbas están orientadas en la misma dirección, hacia la cima del monte. ¿Por qué? Para que cuando llegue el final de los tiempos y se abran las puertas del cielo en su cima, los muertos resucitados no se equivoquen de camino, ¡y no es broma! :-D Además, el Monte de los Olivos nos vuelve a ofrecer unas privilegiadas vistas de la ciudad vieja de Jerusalem, y si a esto le unimos un atardecer ya tenemos la fotito maravillosa.
Y con esto acaba la visita a Jerusalem, han sido en total 4 días visitando la ciudad, viviendo una aventura histórica continua, y una aventura cultural continua. Simplemente el hecho de pasear por la ciudad vieja, pasar en menos de 1 minutos de la cultura cristiana a la judía, de la judía a la musulmana, es algo mágico y que con mente abierta se disfruta mucho. Si a todo esto le añades el estar alojado en casa de un gran couchsurfer como Hagai, ya tienes una estancia en Jerusalem para recordar siempre. Gracias Hagai por esos buenos ratos llenos de música, charlas históricas, culturales, cervezas, sishas...
Aunque la foto no es muy buena, Hagai es el del centro.
Con la visita a Jerusalem finalizan las 3 semanas de viaje por Israel, en el próximo post escribiré un resumen de cómo ha sido mi experiencia en este país, con datos sobre el dinero gastado, itinerario seguido.
Lo que es seguro es que si durante el resto del viaje todos los países me ofrecen tanto como Israel, ¡esto va a ser memorable!
Los únicos límites en la vida son los que tú mismo te pones.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Intermedio en Jerusalem para ir al paraíso y a la historia, Ein Gedi y Masada
Durante mi estancia en Jerusalem, me pilló en medio el fin de semana israelí, Viernes y Sábado. Durante esos días, muchos sitios que quería visitar están cerrados, el transporte no funciona muy frecuentemente, así que siguiendo el consejo de mi couchsurfer en Jerusalem, Hagai, decidí irme durante el fin de semana fuera. El plan pintaba muy apetecible, un poco de excursionismo por Ein Gedi, que es un parque natural en montañas desérticas, y Masada, una ciudad construida por Herodes en lo alto de una gran montaña.
Así que el Viernes me levanté prontito, y a coger el bus rumbo a Ein Gedi, trayecto durante el cual pude disfrutar de la compañía de una pareja argentina que estaban viajando por Israel y de las vistas del Mar Muerto. Al llegar a Ein Gedi, la idea era ir al hostal que hay cerca de la entrada del parque natural y reservar habitación para esa noche. Peeeero, estaba todo a tope, me mandaron a preguntar a otro hostal que estaba un poco más lejos y más de lo mismo.Y la verdad que por esa zona no hay más donde elegir, así que parecía que había llegado el gran momento, ¡primera noche del viaje durmiendo a la intemperie! Que seguro que no será la última. Para ser sincero, en un primer momento no me lo tomé muy bien, hacia bastante calor, iba con la mochila grande llenita, había andado bastante para preguntar en los dos hostales... Pero después de un ratillo, uno que es aficionado a ver el lado positivo de las cosas, pensé: "¡qué leches! Tendré la oportunidad de dormir al lado del Mar Muerto, tengo esterilla y saco de dormir, es una nueva aventura y para eso estoy haciendo este viaje, ¡para vivir nuevas aventuras!". Así que con la mente ya saneada, a empezar la ruta por el parque natural de Ein Gedi.
La entrada cuestas 23 NIS, cada uno de ellos merecen totalmente la pena. Hay diferentes rutas para hacer, desde 30 minutos hasta día entero, en mi caso hice una ruta de unas 3 horas, no demasiado dura.
El parque es precioso, con una vistas preciosas del Mar Muerto, con Jordania al fondo y las montañas de alrededor.
Aunque la principal atracción son una serie de cascadas que caen sobre unas lagunas en las que te puedes bañar, una delicia hacer una excursión por la montaña y luego tener la oportunidad de estar rodeado de naturaleza, cascadas, y darte un bañito. todo un espectáculo de la naturaleza. Simplemente pasear, ir descubriendo lagunas por rincones escondidos, volver a la infancia al más puro estilo explorador. Disfrutad del paisaje.
Tras esta maravillosa experiencia, tocaba buscar un lugar para pasar la noche. Y teniendo el Mar Muerto a unos metrillos, ¡qué mejor que pasar la noche cerca de este emblemático sitio! Pregunté al guía del parque de Ein Gedi sobre algún sitio recomendable donde pasar la noche, y me comentó que justo a 5 minutos andando, había una especie de playa pública, entiénda aquí por playa una cuantas rocas en la orilla, donde la gente solía ir a pasar la noche en tiendas de campaña, ¡así que el lugar ideal para pasar la noche!
La verdad que al chico no le faltaba razón cuando me dijo lo de que la gente suele ir ahí a acampar...
Justo coincidí con un campamento de un colegio que tenían conquistado el lugar...jeje Y como no, estando en el Mar Muerto, tocó el bañito de rigor. ¡Vaya sensación! No sé lo que es sentirse sin gravedad, pero creo que esta es la experiencia más cercana que he sentido. Nada más entrar notas como una nube te sujetase, ya te puedes poner tumbado boca arriba, boca abajo, en vertical, que ahí no hay nada que te hunda. Y es que el Mar Muerto es el mar que se encuentra a menor altitud del mundo, por lo que en esta zona el calor es intenso, haciendo que la evaporación del agua se alta y la concentración de sal sea cerca de un 30% mayor de lo normal. Ahí va la foto que no podía faltar en el viaje.
No pudo ser mejor la primera noche durmiendo al aire libre, con gente alrededor, unas vistas privilegiadas que ni el mejor hotel de la zona te ofrece, un atardecer de película.
Y como no, despertarte con los rayos del Sol que se van asomando al fondo de las montañas jordanas no tiene precio.
Después de disfrutar del espectáculo y recoger mi extenso campamento, el siguiente destino era Masada, una de las más famosas atracciones de Israel. Pero como era Sábado, dia festivo en Israel, no había transporte público, así que tocaba hacer autostop. Pero como viene siendo habitual, el universo y yo nos llevamos bien y en menos de diez minutos un par de chicos israelíes me recogieron y me llevaron hasta la puertita de la entrada al parque de Masada.
Masada es una fortaleza construida en tiempos del ya famoso Herodes. Consideró que por las características geográficas del lugar, una montaña rodeada de acantilados, sería un lugar perfecto en el que alojar a sus familiares cercanos y así protegerlos de posibles ataques.
Además, se trataba de una situación con unas vistas privilegiadas del Mar Muerto y el desierto de Judea, y como en aquellos tiempos, bueno, y en estos también... las apariencias eran muy importantes, el hecho de construir allí una fortaleza con el palacio de Herodes, baños, viviendas... quedaba muy bien de cara a la galería.
Y es a partir de la Gran Revuelta Judía en época del Imperio Romano cuando empieza la verdadera y famosa historia de Masada. Con Herodes ya fallecido, en el año 66 dC se inició la Primera Guerra Judeo-Romana, en un intento de los judíos por liberar Judea de los romanos. Un grupo de judíos sublevados, consiguió asaltar Masada por sorpresa. Encontrándose con una fortaleza en una gran localización, llena de víveres para sobrevivir muchos meses, y un sofisticado sistema de almacenamiento de agua.
Durante la revuelta judía, los romanos en represalia fueron conquistando diferentes asentamientos hasta entonces judíos, obligando a éstos al exilio, y siendo Masada uno de los lugares a los que escapar. Llegando a tal punto en el que el único punto de resistencia judía que seguía en pie era Masada. Y claro, los romanos no podían dejar así la cosa, o conquistan todo o sino no se quedan contentos. Pero no era tarea sencilla hacerse con Masada, la fortaleza sólo tenía dos accesos, uno conocido como el "Camino de la Serpiente", muy inclinada y difícil de hacer, ¡puedo dar fe! En la primera foto que he puesto de Masada se puede apreciar el camino desde abajo, y en la siguiente foto desde arriba.
En total se ascienden 450 metros desde el nivel del Mar Muerto en unos 45 minutos bastante intensos y a pleno sol. Sí... eso que se ve es un teleférico, pero así es demasiado fácil, y no se vive igual la historia de Masada. Buenos, sigamos contando lo que pasó...
El otro acceso era por el otro lado, también bastante difícil pero no tanto como el de la serpiente. Así que los romanos intentaron atacar Masada por este último lado. Poco a poco fueron rodeando la montaña con un campamento de miles de soldados, y para realizar el ataque de la fortaleza, construyeon un torre sobre una ladera que estaba a unos 150 metros más abajo de la cima de Masada. Y yo pensé... ¿por qué los judíos que estaban en Masada no tiraron piedras, flechas o lo que fuese para evitar que fuesen construyendo la torre? Parece que la población judía de Masada no andaba muy sobrada de armas, y no se podían permitir este lujo... Finalmente los romanos consiguieron construir la torre desde la que poder acceder a Masada. Aquí tenéis una imagen con la reproducción de la torre.
Los judíos, viendo la que se les venía encima, prefirieron morir por sus propios medios antes que permitir a los romanos esclavizarlos. Peeeero, para los judíos es un gran pecado el suicidio, así que decidieron que los cabezas de familia matasen a sus hijos y mujeres, después eligieron al azar a 10 hombre para matar al resto, después un hombre para matar a los otros 9, y finalmente al último sí que no le quedó otra que suicidarse... En total 960 judíos muertos. ¿Y cómo se sabe todo esto? No murieron todos los judíos, una anciana y una mujer se habían escondido en un depósito subterráneo de agua, y cuando los romanos accedieron a Masada oyeron de su boca toda la historia. Ante tal acto de valentía por parte de los judíos, los romanos sintieron un gran respeto hacia ellos y decidieron perdonar la vida a las dos mujeres.
En mi opinión una historia increíble, subes por el camino hacia Masada y te imaginas lo que tuvo que ser subir víveres o los materiales de construcción hasta allí. Una vez arriba las auténticas obras maestras de ingeniería realizadas por los romanos para abastecer la ciudad de agua, y estando frente al lugar onde se construyó la torre por la que los romanos accedieron, te imaginas lo que tuvo que ser el estar ahí sabiendo que en cuestión de horas ibas a morir... Estar ahí fue una auténtica experiencia.
Simplemente paseas por el lugar, te sumerges en su historia, disfrutas de las vistas de los restos del palacio que mandó construir Herodes sobre el acantilado.
Disfrutas perdiéndote por las casas en las que habitaron los judíos, en las que probablemente esperaban al momento fatídico...
Y como no, disfrutas de unas vistas maravillosas de las montañas del desierto de Judea y del Mar Muerto.
Así que el Viernes me levanté prontito, y a coger el bus rumbo a Ein Gedi, trayecto durante el cual pude disfrutar de la compañía de una pareja argentina que estaban viajando por Israel y de las vistas del Mar Muerto. Al llegar a Ein Gedi, la idea era ir al hostal que hay cerca de la entrada del parque natural y reservar habitación para esa noche. Peeeero, estaba todo a tope, me mandaron a preguntar a otro hostal que estaba un poco más lejos y más de lo mismo.Y la verdad que por esa zona no hay más donde elegir, así que parecía que había llegado el gran momento, ¡primera noche del viaje durmiendo a la intemperie! Que seguro que no será la última. Para ser sincero, en un primer momento no me lo tomé muy bien, hacia bastante calor, iba con la mochila grande llenita, había andado bastante para preguntar en los dos hostales... Pero después de un ratillo, uno que es aficionado a ver el lado positivo de las cosas, pensé: "¡qué leches! Tendré la oportunidad de dormir al lado del Mar Muerto, tengo esterilla y saco de dormir, es una nueva aventura y para eso estoy haciendo este viaje, ¡para vivir nuevas aventuras!". Así que con la mente ya saneada, a empezar la ruta por el parque natural de Ein Gedi.
La entrada cuestas 23 NIS, cada uno de ellos merecen totalmente la pena. Hay diferentes rutas para hacer, desde 30 minutos hasta día entero, en mi caso hice una ruta de unas 3 horas, no demasiado dura.
El parque es precioso, con una vistas preciosas del Mar Muerto, con Jordania al fondo y las montañas de alrededor.
Aunque la principal atracción son una serie de cascadas que caen sobre unas lagunas en las que te puedes bañar, una delicia hacer una excursión por la montaña y luego tener la oportunidad de estar rodeado de naturaleza, cascadas, y darte un bañito. todo un espectáculo de la naturaleza. Simplemente pasear, ir descubriendo lagunas por rincones escondidos, volver a la infancia al más puro estilo explorador. Disfrutad del paisaje.
Tras esta maravillosa experiencia, tocaba buscar un lugar para pasar la noche. Y teniendo el Mar Muerto a unos metrillos, ¡qué mejor que pasar la noche cerca de este emblemático sitio! Pregunté al guía del parque de Ein Gedi sobre algún sitio recomendable donde pasar la noche, y me comentó que justo a 5 minutos andando, había una especie de playa pública, entiénda aquí por playa una cuantas rocas en la orilla, donde la gente solía ir a pasar la noche en tiendas de campaña, ¡así que el lugar ideal para pasar la noche!
La verdad que al chico no le faltaba razón cuando me dijo lo de que la gente suele ir ahí a acampar...
Justo coincidí con un campamento de un colegio que tenían conquistado el lugar...jeje Y como no, estando en el Mar Muerto, tocó el bañito de rigor. ¡Vaya sensación! No sé lo que es sentirse sin gravedad, pero creo que esta es la experiencia más cercana que he sentido. Nada más entrar notas como una nube te sujetase, ya te puedes poner tumbado boca arriba, boca abajo, en vertical, que ahí no hay nada que te hunda. Y es que el Mar Muerto es el mar que se encuentra a menor altitud del mundo, por lo que en esta zona el calor es intenso, haciendo que la evaporación del agua se alta y la concentración de sal sea cerca de un 30% mayor de lo normal. Ahí va la foto que no podía faltar en el viaje.
No pudo ser mejor la primera noche durmiendo al aire libre, con gente alrededor, unas vistas privilegiadas que ni el mejor hotel de la zona te ofrece, un atardecer de película.
Y como no, despertarte con los rayos del Sol que se van asomando al fondo de las montañas jordanas no tiene precio.
Después de disfrutar del espectáculo y recoger mi extenso campamento, el siguiente destino era Masada, una de las más famosas atracciones de Israel. Pero como era Sábado, dia festivo en Israel, no había transporte público, así que tocaba hacer autostop. Pero como viene siendo habitual, el universo y yo nos llevamos bien y en menos de diez minutos un par de chicos israelíes me recogieron y me llevaron hasta la puertita de la entrada al parque de Masada.
Masada es una fortaleza construida en tiempos del ya famoso Herodes. Consideró que por las características geográficas del lugar, una montaña rodeada de acantilados, sería un lugar perfecto en el que alojar a sus familiares cercanos y así protegerlos de posibles ataques.
Además, se trataba de una situación con unas vistas privilegiadas del Mar Muerto y el desierto de Judea, y como en aquellos tiempos, bueno, y en estos también... las apariencias eran muy importantes, el hecho de construir allí una fortaleza con el palacio de Herodes, baños, viviendas... quedaba muy bien de cara a la galería.
Y es a partir de la Gran Revuelta Judía en época del Imperio Romano cuando empieza la verdadera y famosa historia de Masada. Con Herodes ya fallecido, en el año 66 dC se inició la Primera Guerra Judeo-Romana, en un intento de los judíos por liberar Judea de los romanos. Un grupo de judíos sublevados, consiguió asaltar Masada por sorpresa. Encontrándose con una fortaleza en una gran localización, llena de víveres para sobrevivir muchos meses, y un sofisticado sistema de almacenamiento de agua.
Durante la revuelta judía, los romanos en represalia fueron conquistando diferentes asentamientos hasta entonces judíos, obligando a éstos al exilio, y siendo Masada uno de los lugares a los que escapar. Llegando a tal punto en el que el único punto de resistencia judía que seguía en pie era Masada. Y claro, los romanos no podían dejar así la cosa, o conquistan todo o sino no se quedan contentos. Pero no era tarea sencilla hacerse con Masada, la fortaleza sólo tenía dos accesos, uno conocido como el "Camino de la Serpiente", muy inclinada y difícil de hacer, ¡puedo dar fe! En la primera foto que he puesto de Masada se puede apreciar el camino desde abajo, y en la siguiente foto desde arriba.
En total se ascienden 450 metros desde el nivel del Mar Muerto en unos 45 minutos bastante intensos y a pleno sol. Sí... eso que se ve es un teleférico, pero así es demasiado fácil, y no se vive igual la historia de Masada. Buenos, sigamos contando lo que pasó...
El otro acceso era por el otro lado, también bastante difícil pero no tanto como el de la serpiente. Así que los romanos intentaron atacar Masada por este último lado. Poco a poco fueron rodeando la montaña con un campamento de miles de soldados, y para realizar el ataque de la fortaleza, construyeon un torre sobre una ladera que estaba a unos 150 metros más abajo de la cima de Masada. Y yo pensé... ¿por qué los judíos que estaban en Masada no tiraron piedras, flechas o lo que fuese para evitar que fuesen construyendo la torre? Parece que la población judía de Masada no andaba muy sobrada de armas, y no se podían permitir este lujo... Finalmente los romanos consiguieron construir la torre desde la que poder acceder a Masada. Aquí tenéis una imagen con la reproducción de la torre.
Los judíos, viendo la que se les venía encima, prefirieron morir por sus propios medios antes que permitir a los romanos esclavizarlos. Peeeero, para los judíos es un gran pecado el suicidio, así que decidieron que los cabezas de familia matasen a sus hijos y mujeres, después eligieron al azar a 10 hombre para matar al resto, después un hombre para matar a los otros 9, y finalmente al último sí que no le quedó otra que suicidarse... En total 960 judíos muertos. ¿Y cómo se sabe todo esto? No murieron todos los judíos, una anciana y una mujer se habían escondido en un depósito subterráneo de agua, y cuando los romanos accedieron a Masada oyeron de su boca toda la historia. Ante tal acto de valentía por parte de los judíos, los romanos sintieron un gran respeto hacia ellos y decidieron perdonar la vida a las dos mujeres.
En mi opinión una historia increíble, subes por el camino hacia Masada y te imaginas lo que tuvo que ser subir víveres o los materiales de construcción hasta allí. Una vez arriba las auténticas obras maestras de ingeniería realizadas por los romanos para abastecer la ciudad de agua, y estando frente al lugar onde se construyó la torre por la que los romanos accedieron, te imaginas lo que tuvo que ser el estar ahí sabiendo que en cuestión de horas ibas a morir... Estar ahí fue una auténtica experiencia.
Simplemente paseas por el lugar, te sumerges en su historia, disfrutas de las vistas de los restos del palacio que mandó construir Herodes sobre el acantilado.
Disfrutas perdiéndote por las casas en las que habitaron los judíos, en las que probablemente esperaban al momento fatídico...
Y como no, disfrutas de unas vistas maravillosas de las montañas del desierto de Judea y del Mar Muerto.
En definitiva, bien se merece la fama la visita a Masada. Tanto por la conservación de los restos arqueológicos, como la ubicación, y sobre todo, por conocer la historia y vivirla viajando en el tiempo.
Después de tirarme unas buenas 4 horillas disfrutando del lugar, tocaba volver a Jerusalem, a casa de Hagai, el couchsurfer, y pasar un par de días más por allí visitando la ciudad. Mientras esperaba al bus de vuelta, conocí a una pareja de Nepal y a un chico israelí que habían pasado el fin de semana de excursionismo por el desierto. Una muestras más de lo que abre la mente el viajar, me acababn de conocer, y sin siquiera preguntarme si quería, compartieron su cena conmigo y compartieron s compañía haciendo el viaje de vuelta a Jerusalem una experiencia más del viaje.
El fin de semana tocaba a su fin, dos estupendos días que añadir a las aventuras que estoy viviendo en este viaje, conociendo gente, historias, lugares, sensaciones, a mí mismo... ¿Qué más se puede pedir?
Jerusalem I, primer día de turisteo, primer día viviendo el cuento de la ciudad
Y es que Jerusalem es una ciudad para visitarla como si fuese un cuento. Tiene personajes, cada uno con su personalidad; tiene lugares, cada uno con su historia; tiene finales, que siempre dan lugar a nuevas historias. Así que en mi caso, la mejor manera de visitarla ha sido metiéndome en el papel del espectador que trasciende la historia, pero con el privilegio de pasear por el escenario y infiltrarme entre los personajes.
Durante mi turisteo por Jerusalem hice, al igual que en Tel Aviv, un tour gratuito con la empreza Sandeman, muy recomendable para introducirte en la ciudad. Además, dentro de la ciudad vieja, que es prácticamente lo que he visitado, está el museo de la Torre de David, ubicado dentro de la antigua ciudadela que servía de entrada a la ciudad.
En el museo, aparte de tener una vistas privilegiadas de la ciudad vieja, y poder visitar la ciudadela, hay una exposición con la historía de Jerusalem, en mi opinión muy bien expuesta, y de la que he extraído la mayor parte de lo contado sobre la historia. La entrada son 25 NIS que merece mucho la pena pagarlos, además, en su Web está disponible la audioguía para descargar gratuitamente.
Os dejo una fotillo de las vistas de la ciudad vieja desde la torre del museo.
Otro punto clave para visitar en la ciudad es el Muro de las Lamentaciones, en el que para acceder hay que pasar un control de seguridad. El muro, lugar de oración por excelencia para los judíos, está dividido en 2 partes, la zona masculina y la zona femenina, mucho más pequeña.
Además, el primer día que fui a verlo, dio la casualidad que se estaban celebrando un montón de Bar Mitzvah, ¿lo qué? :-D Se trata de la celebración judía en la que un niño pasa a ser adulto en sentido religioso, a la edad de 13 años los niños y 12 años las niñas. Durante la celebración, el niño debe acude al templo, en este caso el Muro de las Lamentaciones sirve, al ser parte del Templo más sagrado que jamás ha existido para los judíos. En el Templo, acompañado de su padre, debe recitar ciertas partes del Torá.
Como ya os comenté, al Muro de las Lamentaciones acuden las diferentes comunidades judías a recitar sus plegarias, e incluso dejando en los huecos del muro papeles con dichas plegarias. Al ser un lugar tan sagrado para los judíos, y el vivir con tanta fe su religión, se ven escenas que ponen la piel de gallina. Gente que de verdad ves que lo que están recitando están poniendo su alma en ello, que nada les puede impedir en ese momento orar junto a su lugar más sagrado. Estaré de acuerdo o no con este tipo de fe, pero estoy totalmente de acuerdo en todo lo que se haga desde lo más profundo del alma siempre que se respete los derechos de otros, y eso se siente estando en el Muro de las Lamentaciones.
Justo al lado del muro, hay una plataforma de madera que da acceso a la Explanada de las Mezquitas, donde se encuentran, entre otros, la Cúpula de la Roca y la mezquita Al-Aqsa. Existen otros accesos a la explanada, pero exclusivamente para musulmanes, como os dije en el último post, los judíos tienen prohibida la entrada, ya que como en esta explanda fue donde estuvieron el Primer y Segundo Templo, quieren evitar que por error pisen el sancto santorum de los antiguos templos. Para los turistas, está este acceso junto al Muro de las Lamentaciones, peeeero, no os creáis que es fácil llegar a acceder, yo lo conseguí al tercer intento. La primera vez porque no sabía que sólo se podía acceder hasta las 14:30, y ya era demasiado tarde. La segunda vez, porque me puse en la cola a las 9:30, y resulta que a las 10:00 cierran el acceso para respetar la oración musulmana, y no lo abren de nuevo hasta las 12:30. Y por fin la tercera vez, me puse en la cola a las 8:45, y tras una hora y media de espera, conseguí acceder, no sin antes pasar el hasta ahora más estricto control de seguridad.
Una vez dentro de la explanada, la verdad que es muy auténtica la sensación de estar cerca de edificios de los que los días anteriores has conocido su interesantísima historia. Estás dentro y te imaginas cómo sería la vida de los judías en el Primer y Segundo Templo antes de que los destruyesen, cómo serían las charlas que daba Jesús al pueblo de Jerusalem... Únicamente se puede visitar los exteriores de los edificios, ya que al ser un lugar extremadamente sagrada para los musulmanes, únicamente éstos pueden acceder a su interior.
Aunque no se pueda acceder al interior, sólo el exterior ya merece la pena la visita. La cúpula con más de 400 kilos de oro, y cada uno de los lados adornados con azulejos que crean dibujos de todos los estilos y colores, una auténtica obra maestra.
Otra de la "estrellas" de Jerusalem es la Vía Dolorosa, ruta considerada como el camino que siguió Jesús desde que fue condenado a crucifixión por Poncio Pilatos, hasta su muerte. Es curioso el hecho de que la ruta comienza en el barrio musulmán, aunque la mayor parte transcurre por el barrio cristiano. A lo largo de la ruta, hay puntos claves de la Pasión de Cristo señalados, habiendo en total 14 estaciones. Desde la primera, el juicio de Poncio Pilatos, la entrega de la cruz a Jesús, sus caídas, encuentro con María, con Verónica, mujer que limpió el rostro de Jesús con un pañuelo y su rostro quedó reflejado en el pañuelo, y las últimas 5 estaciones, en el interior de la Iglesia del Santo Sepulcro, punto final de la Via Dolorosa. Aquí tenéis algunas de las partes de la vía.
Ni hace falta decir que por el significado que tiene, la Via Dolorosa, y sobre todo, la Iglesia del Santo Sepulcro, son lugares de peregrinación cristiana por excelencia. Esto hace que la Iglesia del Santo Sepulcro, esté prácticamente todo el día abarrotada de gente, lo que en mi opinión empaña la magia que puede tener el lugar, y dificulta el disfrutar de la visita. En la Iglesia, se suceden las estaciones correspondiente al momento en que Jesús es despojado de sus ropas, cuando es clavado en la cruz, el momento de su muerte, cuando le bajan de la cruz y ponen su cuerpo sobre una piedra y por último, donde le dieron sepulcro.
Dentro de la iglesia, en cada una de estas etapas hay contruido un altar sobre el trozo de tierra sobre el que sucedió cada uno de los acontecimientos. Como en la siguiente foto, el altar sobre la piedra donde Jesús murió crucificado.
La capilla donde fue enterrado, con una cola impresionante para acceder a ella.
Y en mi opinión el sitio más emblemático de la iglesia, donde puedes sentir un mayor fervor y sentimiento de los cristianos, la piedra donde yació el cuerpo de Jesús tras bajarle de la cruz.
Si os fijáis, encima de la piedra, hay colgadas una especie de lámparas, rellenas de aceites perfumados que van dejando caer un fino hilo de aceite sobre la piedra, de esta manera los fieles se inclinan ante la piedra y frotan sobre ella todo tipo de objetos, ropas... para bendecirlos.
¿Cansados ya de tanto tema religioso? jeje. Por hoy prometo dejar ya el tema... :-D Otra actividad interesante para hacer en la ciudad vieja de Jerusalem es lo que se conoce como Rampwalk. Simplemente se trata de acceder al interior de la muralla que rodea la ciudad, y recorrerla rodeando Jerusalem. La entrada son 8 NIS, y te permite una vez más trasladar tu mente hacia época antiguas, imaginando cómo se defenderían desde esas murallas, y a la vez te da unas muy buenas vistas de la ciudad.
Y como no, en Jerusalem no podía faltar probar el hummus de uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad, especializado en este manjar protagonista en mi diet israelí, el restaurante Ben-Sira, cerquita de la ciudad vieja.
Esta vez me tiré a la piscina, ¡a lo loco!, jeje, hummus con champiñones, simplemente delicioso. Siendo este el último hummus que comí en Israel, que seguro que no el último del viaje, si hay que hacer un veredicto, me quedo claramente con el hummus que comí el primer día en Jaffa, Tel-Aviv, y este último en Jerusalem. No podía ser de otra forma, ¡un inicio y un final para chuparse los dedos!
Hasta aquí este post, pero aún queda muuucho que contar de Jerusalem, pero para que no os empachéis, el resto de cosas para el siguiente post, que aún nos esperan el Monte de los Olivos, el Museo de Israel, el mercado... ¿Os lo vais a perder? :-D
No existen personas desconocidas, sino futuros amigos por conocer.
Durante mi turisteo por Jerusalem hice, al igual que en Tel Aviv, un tour gratuito con la empreza Sandeman, muy recomendable para introducirte en la ciudad. Además, dentro de la ciudad vieja, que es prácticamente lo que he visitado, está el museo de la Torre de David, ubicado dentro de la antigua ciudadela que servía de entrada a la ciudad.
En el museo, aparte de tener una vistas privilegiadas de la ciudad vieja, y poder visitar la ciudadela, hay una exposición con la historía de Jerusalem, en mi opinión muy bien expuesta, y de la que he extraído la mayor parte de lo contado sobre la historia. La entrada son 25 NIS que merece mucho la pena pagarlos, además, en su Web está disponible la audioguía para descargar gratuitamente.
Os dejo una fotillo de las vistas de la ciudad vieja desde la torre del museo.
Otro punto clave para visitar en la ciudad es el Muro de las Lamentaciones, en el que para acceder hay que pasar un control de seguridad. El muro, lugar de oración por excelencia para los judíos, está dividido en 2 partes, la zona masculina y la zona femenina, mucho más pequeña.
Además, el primer día que fui a verlo, dio la casualidad que se estaban celebrando un montón de Bar Mitzvah, ¿lo qué? :-D Se trata de la celebración judía en la que un niño pasa a ser adulto en sentido religioso, a la edad de 13 años los niños y 12 años las niñas. Durante la celebración, el niño debe acude al templo, en este caso el Muro de las Lamentaciones sirve, al ser parte del Templo más sagrado que jamás ha existido para los judíos. En el Templo, acompañado de su padre, debe recitar ciertas partes del Torá.
Como ya os comenté, al Muro de las Lamentaciones acuden las diferentes comunidades judías a recitar sus plegarias, e incluso dejando en los huecos del muro papeles con dichas plegarias. Al ser un lugar tan sagrado para los judíos, y el vivir con tanta fe su religión, se ven escenas que ponen la piel de gallina. Gente que de verdad ves que lo que están recitando están poniendo su alma en ello, que nada les puede impedir en ese momento orar junto a su lugar más sagrado. Estaré de acuerdo o no con este tipo de fe, pero estoy totalmente de acuerdo en todo lo que se haga desde lo más profundo del alma siempre que se respete los derechos de otros, y eso se siente estando en el Muro de las Lamentaciones.
Justo al lado del muro, hay una plataforma de madera que da acceso a la Explanada de las Mezquitas, donde se encuentran, entre otros, la Cúpula de la Roca y la mezquita Al-Aqsa. Existen otros accesos a la explanada, pero exclusivamente para musulmanes, como os dije en el último post, los judíos tienen prohibida la entrada, ya que como en esta explanda fue donde estuvieron el Primer y Segundo Templo, quieren evitar que por error pisen el sancto santorum de los antiguos templos. Para los turistas, está este acceso junto al Muro de las Lamentaciones, peeeero, no os creáis que es fácil llegar a acceder, yo lo conseguí al tercer intento. La primera vez porque no sabía que sólo se podía acceder hasta las 14:30, y ya era demasiado tarde. La segunda vez, porque me puse en la cola a las 9:30, y resulta que a las 10:00 cierran el acceso para respetar la oración musulmana, y no lo abren de nuevo hasta las 12:30. Y por fin la tercera vez, me puse en la cola a las 8:45, y tras una hora y media de espera, conseguí acceder, no sin antes pasar el hasta ahora más estricto control de seguridad.
Una vez dentro de la explanada, la verdad que es muy auténtica la sensación de estar cerca de edificios de los que los días anteriores has conocido su interesantísima historia. Estás dentro y te imaginas cómo sería la vida de los judías en el Primer y Segundo Templo antes de que los destruyesen, cómo serían las charlas que daba Jesús al pueblo de Jerusalem... Únicamente se puede visitar los exteriores de los edificios, ya que al ser un lugar extremadamente sagrada para los musulmanes, únicamente éstos pueden acceder a su interior.
Aunque no se pueda acceder al interior, sólo el exterior ya merece la pena la visita. La cúpula con más de 400 kilos de oro, y cada uno de los lados adornados con azulejos que crean dibujos de todos los estilos y colores, una auténtica obra maestra.
Otra de la "estrellas" de Jerusalem es la Vía Dolorosa, ruta considerada como el camino que siguió Jesús desde que fue condenado a crucifixión por Poncio Pilatos, hasta su muerte. Es curioso el hecho de que la ruta comienza en el barrio musulmán, aunque la mayor parte transcurre por el barrio cristiano. A lo largo de la ruta, hay puntos claves de la Pasión de Cristo señalados, habiendo en total 14 estaciones. Desde la primera, el juicio de Poncio Pilatos, la entrega de la cruz a Jesús, sus caídas, encuentro con María, con Verónica, mujer que limpió el rostro de Jesús con un pañuelo y su rostro quedó reflejado en el pañuelo, y las últimas 5 estaciones, en el interior de la Iglesia del Santo Sepulcro, punto final de la Via Dolorosa. Aquí tenéis algunas de las partes de la vía.
Ni hace falta decir que por el significado que tiene, la Via Dolorosa, y sobre todo, la Iglesia del Santo Sepulcro, son lugares de peregrinación cristiana por excelencia. Esto hace que la Iglesia del Santo Sepulcro, esté prácticamente todo el día abarrotada de gente, lo que en mi opinión empaña la magia que puede tener el lugar, y dificulta el disfrutar de la visita. En la Iglesia, se suceden las estaciones correspondiente al momento en que Jesús es despojado de sus ropas, cuando es clavado en la cruz, el momento de su muerte, cuando le bajan de la cruz y ponen su cuerpo sobre una piedra y por último, donde le dieron sepulcro.
Dentro de la iglesia, en cada una de estas etapas hay contruido un altar sobre el trozo de tierra sobre el que sucedió cada uno de los acontecimientos. Como en la siguiente foto, el altar sobre la piedra donde Jesús murió crucificado.
La capilla donde fue enterrado, con una cola impresionante para acceder a ella.
Y en mi opinión el sitio más emblemático de la iglesia, donde puedes sentir un mayor fervor y sentimiento de los cristianos, la piedra donde yació el cuerpo de Jesús tras bajarle de la cruz.
Si os fijáis, encima de la piedra, hay colgadas una especie de lámparas, rellenas de aceites perfumados que van dejando caer un fino hilo de aceite sobre la piedra, de esta manera los fieles se inclinan ante la piedra y frotan sobre ella todo tipo de objetos, ropas... para bendecirlos.
¿Cansados ya de tanto tema religioso? jeje. Por hoy prometo dejar ya el tema... :-D Otra actividad interesante para hacer en la ciudad vieja de Jerusalem es lo que se conoce como Rampwalk. Simplemente se trata de acceder al interior de la muralla que rodea la ciudad, y recorrerla rodeando Jerusalem. La entrada son 8 NIS, y te permite una vez más trasladar tu mente hacia época antiguas, imaginando cómo se defenderían desde esas murallas, y a la vez te da unas muy buenas vistas de la ciudad.
Y como no, en Jerusalem no podía faltar probar el hummus de uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad, especializado en este manjar protagonista en mi diet israelí, el restaurante Ben-Sira, cerquita de la ciudad vieja.
Esta vez me tiré a la piscina, ¡a lo loco!, jeje, hummus con champiñones, simplemente delicioso. Siendo este el último hummus que comí en Israel, que seguro que no el último del viaje, si hay que hacer un veredicto, me quedo claramente con el hummus que comí el primer día en Jaffa, Tel-Aviv, y este último en Jerusalem. No podía ser de otra forma, ¡un inicio y un final para chuparse los dedos!
Hasta aquí este post, pero aún queda muuucho que contar de Jerusalem, pero para que no os empachéis, el resto de cosas para el siguiente post, que aún nos esperan el Monte de los Olivos, el Museo de Israel, el mercado... ¿Os lo vais a perder? :-D
No existen personas desconocidas, sino futuros amigos por conocer.
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jueves, 31 de octubre de 2013
Culturas, religiones, historia, magia... ¡Jerusalem! Un poco de historia
Llegó el momento... Tantas fotos vistas por Internet, historias leídas sobre otros viajeros, historias oídas desde que era pequeño... Y ahora estoy ahí, ¡en la famosa Jerusalem!
Me resulta complicado escribir el post de Jerusalem. Por un lado me podría limitar a contar lo que he visto, lo que he sentido... Pero por lo que ha vivido esta ciudad, sería injusto no contar algo de su historia y de su presente, tanto a nivel de conquistas como religioso, aunque hay tanto para contar, que también sería injusto dejarse algo en el tintero. En fin... intentaré no enrollarme demasiado y que haya de todo un poco.
Al principio intenté escribir un sólo post con la historia, mis experiencias, los sitios visitados... Pero me quedaba muuuyy largo, así que contaré en este primer post un poco la historia que he aprendido de Jerusalem, y luego escribiré otros con mis sensaciones sobre lo que he visitado.
AVISO: Ahora viene un poco de historia de Jerusalem, que sé que algunos os dan pereza estas cosillas, os aviso por si acaso... :-D
Aunque la más antigua historia de Jerusalem se remonta aproximadamente a la época del año 4.000 adC, es en el siglo XI adC, con la conquista de la ciudad por parte del rey David, del que Abraham es antepasado, cuando empieza a tener más emoción el tema...jeje. Fue el rey David quien comenzó a construir el Primer Templo, el más importante lugar de culto y social para la población judía. Tras la muerte de David, su hijo Salomón extendió la ciudad y sobre todo, finalizó la construcción del Primer Templo. En los siguientes años, la ciudad fue pasando por diferentes manos, ya veis que esto ya se convierte en costumbre... Contando con la presencia de asirios, babilonios, los cuales destruyeron el Primer Templo y obligaron al exilio judío, después llegaron los persas, que permitieron a los judíos volver y reconstruir lo que se conoció como el Segundo Templo, para después pasar a manos de Alejandro Magno.
Os dejo una foto con la maqueta de Jerusalem en tiempos del Segundo Templo. El Segundo Templo estaría a la derecha de la imagen, ese muro grande que se ve, las primeras casas en la parte inferior serían la primera ciudad de Jerusalem fundada por el rey David, y el resto cómo se fue ampliando la ciudad.
Tras el dominio de Alejandro Magno, llega otra época de gran importancia para Jerusalem, la conquista por parte del Imperio Romano. Durante la conquista romana, la ciudad de Jerusalem estuvo gobernada por Herodes, de religión judía, pero con muy buenas relaciones con Roma, y conocido entre otras cosas por la construcción de espléndidas ciudades con edificios magníficos (Cesárea, Masada...), y claro, Jerusalem no podía ser menos. Se encargó de la ampliación del Segundo Templo para el culto de los judíos. Sin embargo, éste no duró mucho, ya que debido a una revuelta judía en el año 66 dC, reprimida por los romanos, éstos últimos, como represalia, destruyeron el Segundo Templo, dejando solo una pared en pie.
Efectivamente, el más que conocido Muro de las Lamentaciones, lugar más sagrado para la religión judía. ¿Y por qué ese nombre tan tristón? Los romanos, muy simpáticos ellos, dejaron este muro en pie tras destruir el Segundo Templo, para que así los judíos siempre se acordasen al ver el muro de lo que les había pasado por haberse revelado, y así se les quitasen las ganas de volver a hacerlo, y tener que lamentarlo, por ello, Muro de las Lamentaciones. Curioso, ¿verdad?
Tras la eṕoca romana, llegó el turno de los bizantinos, también de gran importancia para Jerusalem por su influencia cristiana, con la construcción de iglesias, y sobre todo, con la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro, construida sobre el lugar que se considera que Jesús fue crucificado, donde se posó su cuerpo al morir y donde fue sepultado. Por todo ello, se trata del lugar más sagrado para la religión cristiana.
Después de los bizantinos, era la hora de los musulmanes, también con gran influencia en lo que hoy es Jerusalem, ya que construyeron el edificio llamado la Cúpula de la Roca, sobre lo que se conoce como la Explanada de las Mezquitas para los musulmanes, o Monte del Templo para judíos y cristianos, ya que la Cúpula de la Roca se levantó exactamente sobre el lugar donde habían estado tanto el Primer como el Segundo Templo, evidentemente, al ladito del Muro de las Lamentaciones. ¿Que no os suena eso de la Cúpula de la Roca?... Seguro que con la foto os aclaráis.
Este lugar es de gran importancia sagrada tanto para judíos como para musulmanes. Ambos porque consideran que fue ahí, en la roca que se encuentra en el centro de la cúpula, donde Abraham, padre del judaísmo y representante de los creyentes para cristinos y musulmanes, estuvo a punto de matar a su hijo por órdenes de Yahvé. Y por si no fuese poco importante ya con eso, para los judíos esa roca significa la primera piedra para construir el mundo, ya que formaba parte del sancto sanctorum (lugar sagrado del templo judío sólo accesible al sumo sacerdote), y según sus creencias, será el lugar donde se levante el Tercer Templo cuando llegue el Mesías.
Y para liar aún más la cosa, como para los judíos la explanada de las mezquitas es un lugar profanado y en el que se situó el sancto sanctorum del Primer y Segundo Templo, tienen prohibida su entrada en este espacio para así evitar entrar por error en la que fuese la zona del sancto sanctorum, exclusivamente reservada aún hoy en día para el sumo sacerdote. Y además, aunque la Cúpula de la Roca tenga forma de mezquita, simplemente es una construcción para dar culto a la famosa piedra de Abraham. Para la oración, en la misma explanada, construyeron la mezquita Al-Aqsa, sobre el lugar en el que se cree que Mahoma ascendió a los cielos en su caballo alado para reunirse con Dios. Esta mezquita es la más grande de Jerusalem, y el lugar más sagrado para los musulmanes tras la Meca y Medina.
Perdonad que me haya enrollado tanto con el tema de la explanada de las mezquitas, o Monte de los Templos, pero es la zona más emblemática de Jerusalem y la que tiene mayor historia y significado.
Tras la época de los musulmanes, la ciudad fue pasando por manos de los cruzados, mamelucos, otomanos (turcos), los cuales construyeron la actual muralla que rodea la ciudad vieja y fue el periodo más largo de conquista de la ciudad, hasta que en 1917, durante la 1ª Guerra Mundial, llegaron los británicos y se hicieron con la ciudad.
Durante el dominio británico, la población judía no estaba del todo conforme con que su ciudad más sagrada no estuviese en sus manos, aunque la 2ª Guerra Mundial, hizo que judíos y británicos se uniesen en contra de los nazis, calmando en cierta medida estas crispaciones. Pero tras la 2ª Guerra Mundial, se intensificaron las tensiones entre británicos y judíos. Esto hizo que en 1947 la ONU estableciese una división del país entre judíos y musulmanes, lo que ya os conté en el primer post sobre Israel, dejando Jerusalem como territorio internacional, definiendo lo que se conoce como la Línea Verde, para establecer los límites. Los judíos (israelíes) estaban conformes con la división, y los musulmanes (palestinos) no, por lo que comenzó la guerra civil, dando como resultado una división de Jerusalem, la parte vieja para musulmanes y los barrios más modernos fuera de la ciudad amurallada para judíos. Durante este dominio musulmán de la ciudad vieja, arrasaron con todo lo relacionado con los judíos, y prohibieron a éstos su acceso a sus lugares más sagrados, como el Muro de las Lamentaciones. Durante esta época, incluso había una valla que establecía la división en Jerusalem. Esto fue así hasta la Guerra de los Seís Días en 1967 entre israelíes y y la coalición árabe formada por Egipto, Jordania, Irak y Siria. Tras esta guerra, los israelíes aumentaron su territorio, incluyendo entre otros la ciudad vieja, y estableciendo los límites entre el territorio israelí y el territorio musulman, conocido como Cisjordania. Esta división al final ha sido parecida a la que quiso establecer la ONU en 1947.
Aunque tras las Guerra de los Seís Días se han producido algunos otros hecho de relevancia, por no liar más la cosa, la situación es esta en cuanto a Jerusalem. La ciudad está unificada, existiendo la parte más moderna y la ciudad vieja, que mantiene aún los muralla levantada en el período otomano.
A pesar de que tras la Guerra de los Seis Días, los israelíes se hicieron con la ciudad vieja, otorgaron dentro de ella un barrio a los musulmanes, incluyendo en su dominio la explanada de las mezquitas. De forma que actualmente la ciudad vieja de Jerusalem está dividida en 4 barrios, el barrio musulmán (el más grande y más poblado), el barrio judío (prácticamente nuevo debido a su destrucción por parte de los musulmanes entres 1948 y 1967, incluye el Muro de las Lamentaciones), el barrio cristiano (incluye la Iglesia del Santo Sepulcro) y el barrio armenio. ¿Armenio? ¿Y esos de dónde han salido? :-D Son un pueblo cristiano que a lo largo de la historia de Jerusalem, digamos que han permanecido más o menos neutrales, y se fueron ganando la simpatía de la gente, hasta el punto de concederles un barrio propio en la ciudad vieja.
A nivel histórico esto es lo que muuuy resumidamente se puede decir de Jerusalem. Por lo que véis, se trata de una ciudad de alto nivel sagrado para las principales religiones del mundo. Para los cristianos porque fue aquí donde Jesús pasó la última etapa de su vida, donde estaba el templo en el que impartía sus enseñanzas, donde vivió junto a sus discípulos, donde fue crucificado y donde resucitó. Para los judíos, porque como ya he comentado, en Jerusalem se encuentra la piedra en la que Abraham, padre del judaísmo, estuvo a punto de matar a su hijo, donde se han levantado los Templos más importantes de la historia del judaísmo, donde creen que aparecerá el Mesías (Monte de los Olivos), momento en el que se construirá el Tercer Templo. Y para los musulmanes en Jerusalem es donde se supone que Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios.
Aunque parezca mentira, me ha costado horrores ser capaz de poner en este poco espacio lo que he podido aprender de la historia de Jerusalem. Hasta hace poco todo lo relacionado con la historia no me interesaba demasiado, pero cuando estás en un lugar así, con tantas experiencias vividas, tan significativas en el mundo entero, con tantas culturas, puedes sentir esta historia dentro de ti, como si te metieses en un cuento en el que como espectador vas viendo mientras paseas por la ciudad de Jerusalem las diferentes partes de la historia que han ido sucediendo.
Y es que Jerusalem es como un parque de atracciones, de religiones, de culturas, en el que simplemente estar paseando te permite en cuestión de unos pasos estar en un mundo cristiano, tranquilo, con gente cautelosa; pasar a un mundo musulmán, movimiento por todas partes, locura, olores; pasar a un mundo judío, edificios nuevos, orden, comunidades ortodoxas de todos los estilos, con sombreros altos, bajos, trenzas; y pasar a un mundo armenio, calles de cuento, artesanía, privacidad. Todo ello junto, pero a la vez claramente separado.
Hasta aquí el post, los próximos ya os iré contando más sobre la vida turística en Jerusalem, que también da para mucho. Espero que aún sigáis algunos despiertos después de la chapa de historia, jeje.
Como punto final del post, os dejo un cuadro famoso en Israel y que me encantó al verlo. Las religiones, aunque personalmente no comparto sus metodologías y sus interpretaciones, logran que de alguna manera mucha gente esté unida, se puede sentir la conexión entre ellos. Los motivos y las formas de estar conectados serán mejores o peores, pero sacando la parte positiva, al menos hay cierta preocupación por ámbitos más espirituales de uno mismo, y no sólo superficiales. Este cuadro para mí refleja muy bien esta conexión.
¡Un abrazo!
Me resulta complicado escribir el post de Jerusalem. Por un lado me podría limitar a contar lo que he visto, lo que he sentido... Pero por lo que ha vivido esta ciudad, sería injusto no contar algo de su historia y de su presente, tanto a nivel de conquistas como religioso, aunque hay tanto para contar, que también sería injusto dejarse algo en el tintero. En fin... intentaré no enrollarme demasiado y que haya de todo un poco.
Al principio intenté escribir un sólo post con la historia, mis experiencias, los sitios visitados... Pero me quedaba muuuyy largo, así que contaré en este primer post un poco la historia que he aprendido de Jerusalem, y luego escribiré otros con mis sensaciones sobre lo que he visitado.
AVISO: Ahora viene un poco de historia de Jerusalem, que sé que algunos os dan pereza estas cosillas, os aviso por si acaso... :-D
Aunque la más antigua historia de Jerusalem se remonta aproximadamente a la época del año 4.000 adC, es en el siglo XI adC, con la conquista de la ciudad por parte del rey David, del que Abraham es antepasado, cuando empieza a tener más emoción el tema...jeje. Fue el rey David quien comenzó a construir el Primer Templo, el más importante lugar de culto y social para la población judía. Tras la muerte de David, su hijo Salomón extendió la ciudad y sobre todo, finalizó la construcción del Primer Templo. En los siguientes años, la ciudad fue pasando por diferentes manos, ya veis que esto ya se convierte en costumbre... Contando con la presencia de asirios, babilonios, los cuales destruyeron el Primer Templo y obligaron al exilio judío, después llegaron los persas, que permitieron a los judíos volver y reconstruir lo que se conoció como el Segundo Templo, para después pasar a manos de Alejandro Magno.
Os dejo una foto con la maqueta de Jerusalem en tiempos del Segundo Templo. El Segundo Templo estaría a la derecha de la imagen, ese muro grande que se ve, las primeras casas en la parte inferior serían la primera ciudad de Jerusalem fundada por el rey David, y el resto cómo se fue ampliando la ciudad.
Tras el dominio de Alejandro Magno, llega otra época de gran importancia para Jerusalem, la conquista por parte del Imperio Romano. Durante la conquista romana, la ciudad de Jerusalem estuvo gobernada por Herodes, de religión judía, pero con muy buenas relaciones con Roma, y conocido entre otras cosas por la construcción de espléndidas ciudades con edificios magníficos (Cesárea, Masada...), y claro, Jerusalem no podía ser menos. Se encargó de la ampliación del Segundo Templo para el culto de los judíos. Sin embargo, éste no duró mucho, ya que debido a una revuelta judía en el año 66 dC, reprimida por los romanos, éstos últimos, como represalia, destruyeron el Segundo Templo, dejando solo una pared en pie.
Efectivamente, el más que conocido Muro de las Lamentaciones, lugar más sagrado para la religión judía. ¿Y por qué ese nombre tan tristón? Los romanos, muy simpáticos ellos, dejaron este muro en pie tras destruir el Segundo Templo, para que así los judíos siempre se acordasen al ver el muro de lo que les había pasado por haberse revelado, y así se les quitasen las ganas de volver a hacerlo, y tener que lamentarlo, por ello, Muro de las Lamentaciones. Curioso, ¿verdad?
Tras la eṕoca romana, llegó el turno de los bizantinos, también de gran importancia para Jerusalem por su influencia cristiana, con la construcción de iglesias, y sobre todo, con la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro, construida sobre el lugar que se considera que Jesús fue crucificado, donde se posó su cuerpo al morir y donde fue sepultado. Por todo ello, se trata del lugar más sagrado para la religión cristiana.
Después de los bizantinos, era la hora de los musulmanes, también con gran influencia en lo que hoy es Jerusalem, ya que construyeron el edificio llamado la Cúpula de la Roca, sobre lo que se conoce como la Explanada de las Mezquitas para los musulmanes, o Monte del Templo para judíos y cristianos, ya que la Cúpula de la Roca se levantó exactamente sobre el lugar donde habían estado tanto el Primer como el Segundo Templo, evidentemente, al ladito del Muro de las Lamentaciones. ¿Que no os suena eso de la Cúpula de la Roca?... Seguro que con la foto os aclaráis.
Este lugar es de gran importancia sagrada tanto para judíos como para musulmanes. Ambos porque consideran que fue ahí, en la roca que se encuentra en el centro de la cúpula, donde Abraham, padre del judaísmo y representante de los creyentes para cristinos y musulmanes, estuvo a punto de matar a su hijo por órdenes de Yahvé. Y por si no fuese poco importante ya con eso, para los judíos esa roca significa la primera piedra para construir el mundo, ya que formaba parte del sancto sanctorum (lugar sagrado del templo judío sólo accesible al sumo sacerdote), y según sus creencias, será el lugar donde se levante el Tercer Templo cuando llegue el Mesías.
Y para liar aún más la cosa, como para los judíos la explanada de las mezquitas es un lugar profanado y en el que se situó el sancto sanctorum del Primer y Segundo Templo, tienen prohibida su entrada en este espacio para así evitar entrar por error en la que fuese la zona del sancto sanctorum, exclusivamente reservada aún hoy en día para el sumo sacerdote. Y además, aunque la Cúpula de la Roca tenga forma de mezquita, simplemente es una construcción para dar culto a la famosa piedra de Abraham. Para la oración, en la misma explanada, construyeron la mezquita Al-Aqsa, sobre el lugar en el que se cree que Mahoma ascendió a los cielos en su caballo alado para reunirse con Dios. Esta mezquita es la más grande de Jerusalem, y el lugar más sagrado para los musulmanes tras la Meca y Medina.
Perdonad que me haya enrollado tanto con el tema de la explanada de las mezquitas, o Monte de los Templos, pero es la zona más emblemática de Jerusalem y la que tiene mayor historia y significado.
Tras la época de los musulmanes, la ciudad fue pasando por manos de los cruzados, mamelucos, otomanos (turcos), los cuales construyeron la actual muralla que rodea la ciudad vieja y fue el periodo más largo de conquista de la ciudad, hasta que en 1917, durante la 1ª Guerra Mundial, llegaron los británicos y se hicieron con la ciudad.
Durante el dominio británico, la población judía no estaba del todo conforme con que su ciudad más sagrada no estuviese en sus manos, aunque la 2ª Guerra Mundial, hizo que judíos y británicos se uniesen en contra de los nazis, calmando en cierta medida estas crispaciones. Pero tras la 2ª Guerra Mundial, se intensificaron las tensiones entre británicos y judíos. Esto hizo que en 1947 la ONU estableciese una división del país entre judíos y musulmanes, lo que ya os conté en el primer post sobre Israel, dejando Jerusalem como territorio internacional, definiendo lo que se conoce como la Línea Verde, para establecer los límites. Los judíos (israelíes) estaban conformes con la división, y los musulmanes (palestinos) no, por lo que comenzó la guerra civil, dando como resultado una división de Jerusalem, la parte vieja para musulmanes y los barrios más modernos fuera de la ciudad amurallada para judíos. Durante este dominio musulmán de la ciudad vieja, arrasaron con todo lo relacionado con los judíos, y prohibieron a éstos su acceso a sus lugares más sagrados, como el Muro de las Lamentaciones. Durante esta época, incluso había una valla que establecía la división en Jerusalem. Esto fue así hasta la Guerra de los Seís Días en 1967 entre israelíes y y la coalición árabe formada por Egipto, Jordania, Irak y Siria. Tras esta guerra, los israelíes aumentaron su territorio, incluyendo entre otros la ciudad vieja, y estableciendo los límites entre el territorio israelí y el territorio musulman, conocido como Cisjordania. Esta división al final ha sido parecida a la que quiso establecer la ONU en 1947.
Aunque tras las Guerra de los Seís Días se han producido algunos otros hecho de relevancia, por no liar más la cosa, la situación es esta en cuanto a Jerusalem. La ciudad está unificada, existiendo la parte más moderna y la ciudad vieja, que mantiene aún los muralla levantada en el período otomano.
A pesar de que tras la Guerra de los Seis Días, los israelíes se hicieron con la ciudad vieja, otorgaron dentro de ella un barrio a los musulmanes, incluyendo en su dominio la explanada de las mezquitas. De forma que actualmente la ciudad vieja de Jerusalem está dividida en 4 barrios, el barrio musulmán (el más grande y más poblado), el barrio judío (prácticamente nuevo debido a su destrucción por parte de los musulmanes entres 1948 y 1967, incluye el Muro de las Lamentaciones), el barrio cristiano (incluye la Iglesia del Santo Sepulcro) y el barrio armenio. ¿Armenio? ¿Y esos de dónde han salido? :-D Son un pueblo cristiano que a lo largo de la historia de Jerusalem, digamos que han permanecido más o menos neutrales, y se fueron ganando la simpatía de la gente, hasta el punto de concederles un barrio propio en la ciudad vieja.
A nivel histórico esto es lo que muuuy resumidamente se puede decir de Jerusalem. Por lo que véis, se trata de una ciudad de alto nivel sagrado para las principales religiones del mundo. Para los cristianos porque fue aquí donde Jesús pasó la última etapa de su vida, donde estaba el templo en el que impartía sus enseñanzas, donde vivió junto a sus discípulos, donde fue crucificado y donde resucitó. Para los judíos, porque como ya he comentado, en Jerusalem se encuentra la piedra en la que Abraham, padre del judaísmo, estuvo a punto de matar a su hijo, donde se han levantado los Templos más importantes de la historia del judaísmo, donde creen que aparecerá el Mesías (Monte de los Olivos), momento en el que se construirá el Tercer Templo. Y para los musulmanes en Jerusalem es donde se supone que Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios.
Aunque parezca mentira, me ha costado horrores ser capaz de poner en este poco espacio lo que he podido aprender de la historia de Jerusalem. Hasta hace poco todo lo relacionado con la historia no me interesaba demasiado, pero cuando estás en un lugar así, con tantas experiencias vividas, tan significativas en el mundo entero, con tantas culturas, puedes sentir esta historia dentro de ti, como si te metieses en un cuento en el que como espectador vas viendo mientras paseas por la ciudad de Jerusalem las diferentes partes de la historia que han ido sucediendo.
Y es que Jerusalem es como un parque de atracciones, de religiones, de culturas, en el que simplemente estar paseando te permite en cuestión de unos pasos estar en un mundo cristiano, tranquilo, con gente cautelosa; pasar a un mundo musulmán, movimiento por todas partes, locura, olores; pasar a un mundo judío, edificios nuevos, orden, comunidades ortodoxas de todos los estilos, con sombreros altos, bajos, trenzas; y pasar a un mundo armenio, calles de cuento, artesanía, privacidad. Todo ello junto, pero a la vez claramente separado.
Barrio armenio
Hasta aquí el post, los próximos ya os iré contando más sobre la vida turística en Jerusalem, que también da para mucho. Espero que aún sigáis algunos despiertos después de la chapa de historia, jeje.
Como punto final del post, os dejo un cuadro famoso en Israel y que me encantó al verlo. Las religiones, aunque personalmente no comparto sus metodologías y sus interpretaciones, logran que de alguna manera mucha gente esté unida, se puede sentir la conexión entre ellos. Los motivos y las formas de estar conectados serán mejores o peores, pero sacando la parte positiva, al menos hay cierta preocupación por ámbitos más espirituales de uno mismo, y no sólo superficiales. Este cuadro para mí refleja muy bien esta conexión.
¡Un abrazo!
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