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jueves, 7 de noviembre de 2013

Vamos a por el siguiente... ¡Jordania! Llegada y visita a Amman

¡Estoy ya no hay quien lo pare! Dejamos la inolvidable Israel para poner rumbo a la vecina y desconocida Jordania. Pasamos del único país oficialmente judío en el mundo al mundo totalmente árabe. Nueva cultura, nuevas costumbres, nuevo idioma, nueva moneda... Creo y espero que no va a ser la última vez que haya tantos cambios entre países durante el viaje.

El paso de Israel a Jordania lo hice por la frontera de Allenby Bridge, ya que es la más cercana a Jerusalem y Amman, la capital jordana, y mi primer destino, donde me esperaba Hsiang, la chica taiwanesa que conocí en Nazareth. En esta frontera no tramitan visados, así que ya lo había sacado en Barcelona, y además, tiene fama de ser el paso entre los países más caro y más farragoso... Finalmente no fue para tanto la cosa, primero cogí una furgoneta-taxi en Jerusalem que junto con otra gente te lleva a la frontera. Una vez en la frontera, chequeo de pasaportes por la policía, y pago de la tasa de salida de Israel, 173 NIS. Una vez sales de la terminal de Israel, hay que coger un bus por 6,5 dinares jordanos (más o menos el dinar está a la par del euro), el bus te lleva hasta la terminal de Jordania, chequeo de pasaporte, de visado, ¡y ya libre en Jordania! Ya sólo quedaba llegar hasta Amman. Como suele ser habitual en estos sitios, una bandada de taxistas se te acercan para ofrecerte sus servicios, pero yo, lector experimentado de foros de viajes, empeñado en ir en bus, a la manera local :-D Así que cogí el bus hasta Amman por 3 dinares, que como veis son lo último en el mundo autobusero...jeje


Una vez en Amman y fuera del bus, de nuevo la manada de taxistas, algo constante con lo que lidiar por estas tierras, pero según cómo te lo tomes, tiene su encanto. Había llegado el momento, primer regateo en tierras árabes, se iban a enterar... Había mirado en Google Maps que no estaba muy lejos de donde me había dejado el bus a casa de Hsiang, así que los 5 dinares que me propuso el taxista de inicio eran demasiado. A ver, sé que en España por ejemplo 5 dinares=euros es muy poco para un taxi, pero aquí por una carrera de 20 minutos te sale unos 3 dinares, y no es la cuestión del dinero, sino de que no se aprovechen de ti. Yo me cerré en que de más de 2 dinares no subía, el taxista bajó hasta 3, pero no llegamos al acuerdo que yo pretendía. "Da igual, me voy a pata que no estoy muy lejos"... Primera en la frente y primera lección aprendida, 90 minutos me tiré andando con todo el equipaje hasta llegar a casa de Hsiang... Después de unos días por aquí ves que negociando un poco se llega a precios "normales", sin que se intenten aprovechar tanto.

Los dos primeros días en Amman aproveché para visitar la ciudad. No es que tenga mucho para ver, pero me tomé esos días con muuuucha calma. En Amman básicamente hay para visitar la ciudadela, entrada por 2 dinares, situada en la colina más alta de Amman, con restos arqueológicos desde la Edad de Bronce, aunque la mayor influencia es de los Árabes Umayad (tranquilos, hoy no toca lección de historia...jeje). En la ciudadela se pueden visitar diferentes construcciones como una mezquita de la época de los Umayad.


Y la otra gran atracción, el templo de Hércules de la época romana, con la parte antigua de Amman como fondo de escenario.


¡Sí sí! ¡Eso que veis en las fotos son nubes! Creo que son las primeras nubes desde que empezó el viaje...jeje

La visita no está mal como primer contacto con Amman, además puedes disfrutar de unas buenas vistas de la ciudad, y sobre todo de otra de sus atracciones, el teatro romano.


Ya con esta imagen podéis apreciar levemente lo que es Amman. Ciudad enorme, edificios por todas partes, caos, u orden jordano, según se mire...jeje. Mucho ruido de coches, de gente, "aire" denso, cada cruce de acera una aventura, llamadas para la oración, sentirte observado, amabilidad... En resumen, una oportunidad para conocer cosas nuevas y poner a prueba tu capacidad de adaptación.

Como os comentaba, tras la visita a la ciudadela, tocaba ir a ver el teatro romano, en este caso nada de especial en cuanto a su estructura comparado con otros ya vistos, pero sí por estar en medio de la ciudad.


Otra visita imprescindible y recomendación personal sin duda alguna es probar el knafeh en el restaurante Habiba, ¡qué delicia! El knafeh es un postre de queso típico árabe que se sirve caliente y se puede encontrar en todas las pastelerías. Sólo de pensar en ello estoy salivando...


Como no, otro de los sitios que a mí gusto y es imprescindible para vivir el ajetreo local es el mercado. Y en este caso no podía ser menos, diferentes colores, olores, gritos por todas partes en árabe, precios bajísimos (desde el punto de vista europeo claro...)


En medio de tanto alboroto, coches, contaminación... existe un local en medio de la zona vieja de la ciudad en el que parece que te transporte a otro sitio. Un local tranquilo, adornando sus paredes con pinturas de banderas del mundo, donde charlar un ratillo con gente local, es el Café Al-Rasheed, situado en una terracita con vistas a la principal calle del centro, ideal para fumar una sisha, tomarte un té... ¡Que conste que no me llevo comisión eh! :-P


Y por supuesto, estando en Jordania, país árabe, no podía faltar tampoco la visita a alguna mezquita. En mi caso ni mucho menos por motivos religiosos, sino más por razones arquitectónicas, y como sabéis, me gusta sentir la energia de estos lugares. En Amman, la mezquita más famosa es la Mezquita del Rey Abdullah, o mezquita azul. 


Como digo, independientemente del significado religioso del complejo, es un edificio realmente bonito, de esos que abruman por su tamaño, y que una vez dentro te invade una sensación de respeto, silencio y poder interior mágico, de vez en cuando interrumpida por el sonido del móvil de algún respetuoso musulmán.


En cuanto a turisteo por Amman esto ha sido prácticamente todo. En un día, día y medio como mucho ves lo más significativo, aunque como en mi caso, 5-6 días te permiten visitar otros sitios cercanos, familiarizarte con la ciudad, con su ritmo, con su gente, y sobre todo... ¡con el delicioso knafeh! :-D

Hoy no os pondré una cita, sino un trozo del guión de la película francesa "El planeta libre", prohibida por la Unión Europea ante el peligro que puede causar en la mentalidad de la sociedad. ¡Más que recomendable!

(Mujer1) - Y esto, ¿Qué es esto?
(Mujer2) - Un pintalabios.
(Mujer1) - ¿Y para qué sirve?
(Mujer2) - Para ponérselo en los labios, así...[gesto pintándose los labios]
(Mujer1) - Ah...en los labios...¿es un medicamento?
(Mujer2) - No... no es un medicamento, es para parecer guapa.
(Mujer1) - ¿En serio?
(Mujer2) - Para estar sexy
(Mujer1) - ¿Sexy?
(Mujer2) - Bueno, para gustar
(Mujer1) - ¿A quién?
(Mujer2) - A todo el mundo...
(Mujer1) - ¡Eso debe de ser difícil!
(Mujer2) - Para que te quieran.
(Mujer1) - Ya entiendo, es un medicamento que sirve para que todo el mundo te quiera
(Mujer2) - No, no exactamente.
(Mujer1) - Y si no te lo pones nadie te quiere, ¿es así?
(Mujer2) - Sí, sí...pero... es difícil de explicar.
....
(Mujer1) - ¿Y esto?
(Mujer2) - Son fotos. Max, mis padres, y mis hijos de pequeños.
(Mujer1) - ¡Ah! Son las personas que quieres... Y... ¿por qué no usan pintalabios?

domingo, 20 de octubre de 2013

Dejamos atrás la ciudad de las cuestas, rumbo a la emblemática Nazareth

Pues si queridos y queridas fans del blog, después de 4 fantásticos días en Haifa, tocaba ir cogiendo la mochila y seguir con el rumbo. Peeeero, como el couchsurfer del siguiente destino, Nazareth, me dijo que hasta las 20:30 no estaría en casa, aún me quedaba este último día para estar por Haifa.

Aproveché para por fin, ir a ver el palacio de los jardines Bahai. Ya os comenté que los jardines están divididos en 3 partes, el palacio está en la parte del medio, y como esa zona sólo abre hasta las 12, los otros días no me había dado tiempo a ir a verlo.

El palacio visto de cerca impresiona, por sus dimensiones y por su majestuosidad.Dentro el palacio está enterrado uno de los profetas de los Bahai, Herald, y por respeto al difunto, no permiten hacer fotos en su interior, de lo cual ya se aseguró un chico que no me quitó ojo en ningún momento...jeje

Como os comenté me gusta el principio que defiende la religión Bahai sobre la igualdad de todos los seres humanos, sin embargo, no creo que sea necesario un palacio así ni unos jardines tan paradisíacos y que cuestan mucho dinero y mucha agua para que el mensaje del Dios en el que creen les pueda llegar, ¡que para algo es omnipresente! :-D Aplíquese esto al resto de religiones según mi opinión...


En la entrada del palacio, pregunté a una de las trabajadoras a ver dónde estaban los Bahai, porque muy bonitos los jardines, el palacio de foto, pero me parecía que los Bahai era una especie de comunidad secreto que sólo se reunían en las noches de luna llena... Pues resulta que la chica era de Barcelona, y me comentó que ella misma era Bahai, por lo visto los trabajadores que estaban por ahí son Bahais que están haciendo más o menos un año de servicio. Quise preguntarle más cosillas pero empezaron a venir oleadas de turistas...una pena, era buena oportunidad para aprender un poco más.

Os dejo un par de fotillas más del palacio y los jardines de alrededor. ¡Prometo que ya doy por zanjado el tema Bahai!



Una vez satisfecha casi del todo mi curiosidad Bahai, fui a visitar el barrio Kababir, donde reside una comunidad musulmana llamada Ahmadira, con origen en la India, y que promulgan la no violencia entre las religiones. El barrio es curioso de ver, es como trasladarte a otra ciudad dentro de Haifa, ya que los carteles incorporan traducciones árabes, y hay una gran mezquita. Incluso la arquitectura de los edificios es diferentes, viéndose motivos más de estilo árabe.



Y ya con esto se acabaron las visitas en Haifa, una ciudad que me acogió durante 4 días, donde me encontré muy a gusto, y donde empecé a sentir mejor el viaje, en el sentido de disfrutar del lugar, tener momentos de turisteo, de relax, de tirarme en un parque a leer... Pero ya sabéis, la aventura continua y el caracol tiene que seguir avanzando, ¡hay muchos lugares y personas en otros sitios que me están esperando!

Así que cogí de nuevo la mochila, me despedí del colega Victor, y rumbo hacia Nazareth, donde Jesús pasó su infancia y adolescencia. Ahí me espera el couchsurfer Yotam, que vive en una comunidad kibbutz. ¿Que qué es eso? Mejor para el próximo post, aunque os recomiendo buscar info en Internet, a mi me está pareciendo muuuy interesante.

¡Hoy es el primer día del resto de tu vida, haz que cuente!

sábado, 19 de octubre de 2013

Akko, la ciudad fortificada y un poco de relax en la playa

Cerca de Haifa, a unos 20 minutos en bus, está una de las ciudades más antiguas del mundo que han sido siempre habitadas, Akko. Y hacía allí nos dirigimos el caracol presente y un nuevo coleguilla ruso, Alexander, un chico que contactó con Victor por Couchsurfing para conocerse, y le conocí en casa de Victor. Alexander ganó unos billetes de avión desde Rusia a Israel en un concurso de Facebook, y también está recorriendo Israel, así que aprovechamos para hacernos compañía mutua.

Hablemos primero un poco de Akko, la parte antigua de la ciudad está rodeada por una muralla que se mantiene casi intacta desde sus orígenes. Al igual que muchas otras ciudad en israelí, a lo largo de su historia ha ido pasando por diferentes "manos, durante las eṕocas romana, bizantina, musulmán, los cruzados, otomanos, británicos y finalmente la indepencia de Israel. De todo estos períodos, la ciudad sufrió un mayor desarrollo durante las épocas de los cruzados y los otomanos, contruyendo estos últimos la muralla y el acueducto.



El hecho de que haya sido una ciudad muy codiciada a lo largo de la historia es por su situación estratégica, ya que está situada en una península y por tanto servía como punto comercial marítimo.

La ciudad vieja se puede visitar de forma gratuita, mientras que para ver las zonas más emblemáticas, la ciudadela, el túnel de los templarios, el baño turco... hay que pagar. Hay diferentes opciones a la hora de comprar la entrada, desde entradas individuales para cada lugar, o entrada combinadas. Nosotros optamos por coger la entrada combinada que incluía la visita al Túnel de los Templarios, la Ciudadela, la Fortaleza Hospitalaria, el Museo Okashi y el Museo de los Tesoros de la Muralla. todo esto por 24 NIS, precio para estudiantes, ¡hay que aprovechar que uno está joven aún! jeje

La verdad que toda esta zona antigua está muy bien conservada teniendo en cuenta la cantidad de batallas que ha soportado. Es una pena que haya gran cantidad de cables, enormes focos, puertas de metal, que rompen la magia de la ciudad. Aún así, es fácil mientras vas leyendo la historia de cada sitio sumergirte en aquellas épocas.

La Fortaleza Hospitalaria, como el nombre indica, se podría decir que era un hospital en la época de loz cruzados. Los hospitalarios fueron una orden de monjes que se dedicaban a curar a peregrinos que acudía a Tierra Santa.
Antes de poner fotos, comentaro que ese día se me olvidó meter la tarjeta de memoria en la cámara, así que las fotos están hecho con el móvil, no esperéis un reportaje del National Geographic...jeje


Interesante también es el Túnel de los Templarios, que unía la antigua Fortaleza de los Templarios con el puerto, durante la conquista musulmana. Andar agachado a lo largo de los túneles es como un viaje en el tiempo.


Otra de las características que hace especial Akko, es el hecho de que debido a los diferentes "dueños" que ha tenido, se han ido construyendo en ella sinagogas, mezquitas, iglesias, en incluso actualmente es el centro mundial de la religión Bahai, ¿os suenan? jeje. Hoy en día la ciudad está habitada en su mayoría por judíos, aunque también hay como un 25% de musulmanes, habiendo partes bien diferenciadas dentro de la ciudad para cada religión. Me encanta ver como pueden convivir en la misma ciudad dos religiones que a lo largo de la historia, y actualmente, han chocado provocando grandes barbaries.

En este sentido, uno de los edificios que más me gustaron fue la mezquita Al-Jazzar, una mezquita enorme, decorada con vivos colores, y una enorme pila para la ablución obligatoria antes de la oración (ritual de lavado del cuerpo y el espíritu). El interior de la mezquita transmite un misticismo especial, una sensación de paz y de espiritualidad increíble. Por cierto, hay que pagar 10 NIS para verla.



En la siguiente foto se puede ver el lugar en el exterior de la mezquita, reservado para la oración de las mujeres, y que tienen prohibida la entrada al recinto... Ya sabéis, cada religión tiene sus normas.


Lo de las religiones es un tema complicado, yo respeto totalmente la fe que tiene cada persona, aunque no comparto el hecho de que las religiones aprovechan la sensación de seguridad que transmiten a la gente, su imposición de normas, así como la sensación de miedo que meten en sus seguidores, ya sea en forma de pecados, infiernos o reencarnaciones fatídicas... para así garantizarse gente abonada  dicha religión para siempre. Si hay un Dios, puro y de amor incondicional, no creo que esté por la labor de imponer normas, y decir quién es más o menos válido. ¡Es sólo mi opinión eh! No juzgo a nadie por seguir una religión, igual que cada personas tengo mis pensamientos sobre ello.

Bueno...dejando temas escabroso aparte, seguimos con nuestra visita a Akko. Como os comentaba, en la ciudad conviven templos de diferentes religiones, ya sea la mezquita que hemos visto antes, como eta sinagoga.


El hombre que veis a la izquierda es el responsable de la mezquita, un hombre muy simpática que a medida que va entrando gente suelta una explicación de la historia del judaísmo y de la sinagoga en Akko.

Después nos fuimos hacia el bazar en el barrio a comer algo, un muy animado bazar donde admirar ropas, comida de todo tipo, sobre todo pescado, y donde comer un hummus increíble en el restaurante Sahid, llenito de gente local y por 15 NIS te pones hasta las patas de hummus.


Ya sé que hasta ahora, de comida sólo he puesto fotos de hummus y falafel, no penséis que sólo me alimento de esto ¡eh!, ¡ama! ¡No sufras! jeje. El resto de comidas suelen ser en plan arroz con verduras o cosas básicas que tampoco merecen mucho la pena poner aquí...

Después de comer bien a gusto, y disfrutar de la compañía de dos locales durante la comida que intentaban a duras penas decirnos algo en inglés, nos fuimos hacia el puerto de Akko, zona muy animada con restaurante de pescado y vistas muy chulas de los montes de Galilea.


Y esto fue todo sobre nuestra visita a Akko, ciudad que merece mucho la pena visitar y pasar el día. Para que le pongáis cara, os dejo una foto mía y de Alexander.


Al día siguiente me lo tomé de relax total, que también va de vez en cuando durante el viaje tomarse un descanso... Así que de nuevo junto a Alexander, nos dedicames a pasar el día en la playita de Haifa, playa del Carmel. La playa está muy chula, arena fina, limpia, agua muy clara, poca gente, buena temperatura... Estaba dentro del agua, y pensaba, "¡guau!, estoy bañándome en una playa de Israel, de verdad siento que estoy feliz viajando".



Después del relax total en la playa, volvimos a casa de Victor y el mozo nos tenía una sorpresa... Había alojado a otras 3 couchsurfers, 3 chicas de Rumanía que estaban de voluntariado en Jordania, y pasaban unos días viajando por Israel. El tema es que la sorpresa no fue sólo para nosotros, sino que ellas cuando llegaron a su casa tampoco sabían que estaríamos 5 couchsurfers durmiendo ahí, ya que Alexander se quedaba a dormir también esa noche, y la casa de Victor sólo tiene una habitación que evidentemente sólo usa Victor. Las chicas
se les notaba en la cara que no les hacía mucha gracia el asunto, no me extraña... Al final, como yo era el couchsurfer más veterano en la casa...jeje, me pude quedar con mi querido sofá, y las 3 chicas y Alexander durmieron en un colchón en el suelo... Anda que no se le iluminó la cara a Alexander cuando se enteró de la organización... Que además el chico aunque tiene 25 años, parece que está en la pubertad más salido que nada... jeje

Esa fue mi última noche en Haifa, al día siguiente tocaba ir a Nazareth, ciudad de gran importancia religiosa, donde Jesús pasó su infancia. Pero ya sabéis, eso lo dejamos para el siguiente post...

¡No permitáis que los sueños siguen siempre siendo eso, hacedlos realidad, os aseguro que la sensación de estar haciendo lo que de verdad quieres es increíble!