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miércoles, 16 de octubre de 2013

De Tel-Aviv a Haifa pasando por Cesárea

¿Dónde estábamos?... ¡Ah! A puntito de abandonar Tel-Aviv...jeje. Como ya sabéis, mi idea después de Tel-Aviv era ir a Cesárea, ver el centro arqueológico romano que hay ahí, y el mismo día ir hacia Haifa donde me estaba esperando otro couchsurfer. El problema era que todo esto caía para hacerlo en Viernes, que como ya dije en Israel es como si fuese Sábado en España, y por lo tanto hay menos servicios de transporte, y el último tren que tenía para ir de Cesárea a Haifa era a las 16:15, así que para hacer todo eso no me quedaba otra que levantarme prontito en casa de Amir. Peeeero, la noche anterior se alargó un poco y digamos que el próposito de madrugar se vio un poco modificado... :-D

Con la tonteria, no llegué a Cesárea hasta las 12:15, y el centro arqueológico está a unos 7 km de la estación de tren. Tenía varias opciones para ir hasta allí: a patita, con la mochila a cuesta y 33ºC como que no... en taxi, ya sabéis que intento gastar lo mínimo posible para que el viaje dure así que tampoco... hacer autostop, por el tema económico la solución ideal, pero por las circunstancias no tenía mucho tiempo. Al final decidí hacer autostop, y si en 20 minutos ningún alma caritativa paraba cogería un taxi. Para hacer autostop, Amir me había preparado un cartel en hebreo con las indicaciones de hacia dónde quería ir, según él con ese cartel la gente se fiaría más, ¡qué majo él! Pues ahí que me puse con el cartelito, pulgar para arriba, y ¡a empezar mi primera experiencia de autostopita! Resulta que después de 10 minutos sin éxito, ya habían pasado un par de coches haciéndome señas con la mano como de girar algo... y yo sin enterarme qué me querían decir. Hasta que me iluminé y pensé: "A ver si este cartel que me ha dado Amir, con unos caracteres que no conozco...":


¡Lo estoy poniendo al revés! Pues va a ser que sí...jeje. ¡No os descojonéis que seguro que más de uno le hubiese pasado! :-P Bueno, el hecho de ponerlo bien no hizo que alguien me parase, así que viendo que el tiempo se me echaba encima al final cogí un taxi que me costó 40 NIS hasta el centro arqueológico, además, el taxista-comercial me dio su tarjeta para que si a la vuelta le llamase y me pasase a buscar.

Ya en el centro arqueológico, compré la entrada por 40 NIS, y para adentro. La visitá me encantó, se trata de la antigua ciudad de Cesárea, cuyo origen viene de un terreno que César Augusto regaló a Herodes para que construyese una ciudad, y la verdad que el hombre se esmeró en ello, construyendo un teatro, un hipódromo, su palacio y el resto de la ciudad con todo tipo de servicios. Para hacer honor al hombre que le regaló los terrenos, le puso el nombre de Cesárea. Teniendo en cuenta que los restos arqueológicos tienes más de 2000 años, se conservan en muy buen estado, lo que más me impresionó fue el teatro, el cual aunque con ciertas reformas está muy bien conservado, pudiendo ver desde el exterior hasta los "camerinos":



Y también muy impresionante por su estado de conservación era el hipódromo, al ser una estructura tan grande, es más fácil conservar su forma, hasta poder imaginarte las carreras que se celebraban. Si alguna vez váis a Cesárea, cuando estéis en el hipódromo, probad a cerrar los ojos, si le echáis imaginación podréis llegar a sentir el ruido de la gente que acudía a las carreras hace más de 2000 años, algo mágico.



Además, como veis en las fotos, la ubicación era inmejorable, justo al ladito del mar. Aparte del hipóodromo y el teatro, están los que es la ciudad en sí, el palacio de Herodes, y el puerto. El puerto ahora mismo lo han transformado en zona de restaurantes y tiendas, que hace que para mí pierda bastante encanto... La zona de la ciudad sí que está prácticamente tal y como ha ido cambiando con el tiempo, y al igual que en el hipódromo, mientras vas andando por las calles, pasas al lado de los baños romanos, de las tabernas, de los almacenas, te puedes sentir como si estuviéses en la época del Imperio Romano siendo un ciudadano más de la ciudad. Como os comento, hay que echarle imaginación al tema, no es que las edificaciones conserven su estructura para poder ver todo esto claramente.



La última foto son los baños romanos, así visto en foto es difícil imaginárselo. Allí hay un cartel al lado con un dibujo que ayuda a hacerse la imagen en la mente.

Entre unas cosas y otras, me tiré para visitar los restos unas 2,5 horas, que teniendo en cuenta que iba con toda la mochila a cuestas se hicieron durillos, ¡pues no me queda nada durante el resto del viaje! jeje. Eran ya las 15:30, tenía unos 40 minutos para llegar a la estación y coger el último tren a Haifa, así que llamé al taxista que me había llevado hace unas horas, pero el simpático de él me dice simplemente que no quiere ir a buscarme, y me cuelga... Además, la exposición está en medio de la nada, sin posibilidad de otros tais, autostop, bus... Le pedí al hombre de la entrada que me llamase un taxi, pero a quien llamó se quiso aprovechar de que no tenía otra opción y me quiso cobrar el doble que el taxi anterior, así que me negué. No tanto por la cantidad en sí, sino por saber que se estaba aprovechando. En ese punto pensé que la única alternativa que me quedaba era ponerme a andar hacia la estación, llegar antes de las 16:15 a coger el tren no me daba tiempo seguro, así que mientras andaba fui haciendo autostop, y si veía un taxi lo paraba, y si ninguna de las dos cosas funcionaba, pues a dormir a la intemperie esa noche,¡que para eso llevo saco y esterilla! Pero en momento que pueden parece más desesperados, una actitud positiva siempre ayuda y después de andar 10 minutos un matrimonio paró a recogerme, ¡me encanta ver cómo pasan estas cosas en momentos así! Y no sólo me llevaron a la estación, sino que me llevaron a otra más cercana a Haifa porque desde esa salían más trenes, ¡unos soles de personas!

Entre pitos y flautas, conseguí llegar a Haifa sobre las 17:30, había anotado las indicaciones para llegar a casa de Victor, mi nuevo couchsurfer, así que fuí hacia allí y me instalé. Poco más de este día intenso, fue el primer día llevando todo el equipaje a cuestas y la verdad que fue duro, hacia mucho calor y llevaba bastante peso, quizá como la cosa siga igual me tendré que plantear soltar lastre... 

En fin, así acabó el día, viendo una película en casa de Victor, cenando un poquillo y a dormir que al día siguiente toca patearse Haifa, pero como os estaréis imaginando, eso ya será en el siguiente post.

¡Nos vemos!


domingo, 13 de octubre de 2013

Tel-Aviv: Museo de la Diáspora, playita y un poco de vida nocturna

Como ya leísteis en el último post, mi primer día de turisteo por Tel-Aviv fue bastante intenso a nivel de ver cosas, tanto que ya en el primer día había visto la mayoría de cosas que tenía planeadas. Para el siguiente día planeé ir al Museo de la Diáspora, dedicado a la historia judía, dar una vueltilla por la playa y poco más.

Así que como el día pintaba más relajado, no me di demasiada prisa en levantarme, que para eso he planeado un viaje para ir sin prisas...jeje Así que sobre las 12:00 llegué al museo de la Diáspora, no os penséis que me tire todo el día durmiendo, es que el museo está en el recinto universitario a las afueras de la ciudad, y no es fácil llegar. Disfruté mucho de la visita al museo, la entrada cuesta 42 NIS (unos 8,5 €), y para verlo tranquilamente te tiras unas 2,5 horas. Muestra desde la forma de vida de la comunidad judía, sus estamentos, historia, situación en diferentes países. En mi opinión la comunidad judía tiene una historia muy interesante, llena de persecuciones, exilios, pero siempre manteniendo la comunidad en pie. No me refiero sólo al holocausto nazi, la historia judía es mucho más que eso.



Después de la instructiva visita, mi plan era ir hacia el puerto, para así desde ahí ir paseando por el paseo que va junto a la playa, y como para llegar al puerto, pillaba de camino un parque bastante grande que tenía buena pinta en Google Maps, para allí que fui. El parque en cuestión es el Hayarkon Park, que recorre el curso del rio Yarkon hasta su desembocadura. Un parque precioso, con un paseo junto al rio muy chulo, con mucha gente con los perros, haciendo deporte... Así que era el ambiente ideal para tirarse en el césped, sacar el tupper que había cogido con parte de los que nos sobró de la cena del día anterar, pegarme una buena comida, y un amago de siesta.


 Después llegué hasta el puerto deportivo, y fui andando en dirección al centro por el paseo paralelo a la playa. De esta zona poco a destacar, es muy turística, con hoteles enormes, restaurantes... Aunque durante este paseo vi una de las cosas más curiosas que me he encontrado por Tel-Aviv:


 Sí...es un muro... y al otro lado está... ¡LA PLAYA! A ver... no es que toda la playa de Tel-Aviv esté rodeada de muro, sólo una pequeña parte. Es la playa de Nordau, el muro fue construido a petición de la comunidad religiosa (la más estricta supongo), de manera que haya unos días de acceso para hombre y otros para mujeres, y así evitar verse en "paños" menores entre ellos, entiéndase por ello un bañador que a las mujeres puede tapar hasta la cabeza y los tobillos. No me atreví a curiosear por dentro porque justo era día de acceso femenino, no sé si por dentro habrá alguien que lo controla o que, el único acceso era una entrada con unas tiras de plástico opaco.

Después del paseito, me fui ya para casa de Amir, después de lo bien que se estaba portando me apetecía prepararle algo para comer, así que fui un poco pronto y preparé guacamole, ¡tipical Spanish!jeje. Después de meternos una buena cena a base de guacamole y el hummus que nos sobró del que había preparado Amir para desayunar, nos adecentamos un poquillo para ir a tomar algo por el centro con unos amigos de Amir. Yo he estado con la garganta bastante fastidiada así que sólo tomé una cerveza, ¡¡a 6 €!!, al ser Jueves, que sería como el Viernes en España, ya que el Sábado se celebra el Sabath, día festivo, había bastante ambiente por el centro, la gente muy arreglada y por lo que vi ambiente pijillo, aunque supongo que como en todas partes irá por zonas... Fotillo de la gente que estuvimos tomando la cerveza, el famoso Amir es el de la izquierda del todo.



Pues con la tontería, uno que al día siguiente quería madrugar para ir pronto al siguiente destino, al final fuimos para casa sobre las 3:00, así que al día siguiente ni madrugar ni leches... Pero eso ya lo dejamos para el siguiente post, visita a Cesárea y llegada a Haifa.

Comentaros que después de estos dos días por Tel-Aviv, me he dado cuenta que de momento estoy visitando los lugares a la manera turística tradicional, es decir, casi a contrarreloj, como si tuviese que ver todo rápido porque sino se acaban las vacaciones. Como hasta ahora mis viajes habían sido siempre de ese estilo, supongo que mantengo esa inercia, y en este viaje pretendo todo lo contrario, saborear cada lugar sin prisas, dedicándole todo el tiempo que haga falta. Pero bueno...seguro que poco a poco me voy acostumbrando.

¡Shalom!



viernes, 11 de octubre de 2013

Primero días en en Israel: Tel-Aviv

¡Ahora sí que sí! Primer post-diario oficial del viaje, ¡ueeee! Como os comenté en el último post, estos días estoy por Tel-Aviv, capital administrativa de Israel. No quiero meteros una chapa sobre la historia de Israel, ni mucho menos, pero precisamente su historia ha sido uno de los principales motivos para venir a visitarlo, así que algunas cosillas sí que os contaré, ¡que no se duerma nadie que os vigilo!

Ya os dije que el primer día en Tel-Aviv reservé un tour gratuito por la zona antigua de la ciudad, Jaffa. Así que el resumencillo que os cuento ahora sobre Israel y concretamente Tel-Aviv lo he sacado de lo que nos contaron en la ruta y mirando por Internet. No pretendo en ningún momento posicionarme al contar esto, ya que es un tema delicado, simplemente intentaré transmitirlo tal y como me ha llegado.

Israel como pueblo aparece sobre el 1312 a.d.C, aunque se han encontrado restos arqueológicos de alrededor del 3200 a.d.C, la Edad de Bronce. Cuando se creó el pueblo de Israel, fue a partir del mensaje transmitido por Dios a los judíos, según el cual les entregaba un trozo de tierra como herencia para siempre, por lo que los judíos ocuparon el entonces pueblo de Israel. Estuvieron así durante cerca de 1000 años, hasta que ya en el Imperio Romano comienza a ser invadida por éstos, y durante los siglos siguientes fue pasando por diferentes "manos" (mamelukes, otomanos, británicos...) Durante todo ese tiempo los judíos fueron exiliándose hacia diferentes zonas del mundo, quedando unos pocos en el Israel original. Tras las II Guerra Mundial, los judíos reclamaron de nuevo su Tierra Prometida, que entonces estaba ocupada por los palestinos, de religión islámica. La ONU hizo un reparto de las tierras entre ambos pueblos, quedándose los judíos con las zonas más importantes, y dejando Jerusalem como territorio internacional. Como os podréis imaginar, a los palestinos este reparto no les gustó y se negaron. De forma que en 1948 los judíos invadieron la entonces Palestina, y con el paso de los años ha ido tomando la forma que tiene actualmente. Aquí os pongo una imagen que muestra como desde 1946 ha ido cambiando el reparto de Israel:


Así que ahora los territorios palestinos están formados por Gaza (aunque está controlado por el ejército israelí), y la zona de Cisjordania, rodeada por un muro para separarla del resto de Israel.

Por lo que he podido saber, el conflicto se puede resumir en que los judíos reclaman una tierra según sus escritos entregada por Dios, y por tanto es suya. Mientras que para los palestinos, en el Corán no se menciona nada similar, y así como en la Biblia aparece Jerusalem continuamente, en el Corán no. En base a esto, es cosa de cada uno tener su opinión. Yo tengo la mía pero quien esté interesado quedamos para tomarnos un café, jeje.

Hasta aquí el brevísimo resumen de lo que sé de la historia de Israel, sé que me dejo muuuuchas cosas que podrían hacer que las cosas se viesen de forma distinta, pero no es el próposito del blog profundizar en esto.

¿Y qué pinta Tel-Aviv en todo esto? Pues aunque no lo creáis, Tel-Aviv tiene poco más de 100 años, ya que en los orígenes la capital de Israel era Jaffa, el ahora barrio antiguo. Poco a poco se fue creando a las afueras un barrio que llamaron Tel-Aviv, pero creció tanto que se acabó "comiendo" a Jaffa, y finalmente se pasó a llamar Tel-Aviv a la ciudad. De ahí el nombre de Tel-Aviv, donde "Tel" significa "antiguo" y Aviv "primavera", simbolizando lo nuevo, dando así a entender la unión de una ciudad nueva pero que contiene una parte con mucha historia.

En general Tel-Aviv es una ciudad bastante moderna, tanto en lo que se refiere a la gente como a su construcción. En ello tiene mucho que ver el hecho de que en 1948 fuese destruida en su mayor parte por la invasión judía, por lo que hubo que reconstruirla. Una prueba de esos acontecimientos son las columnas de la siguiente foto, de las pocas cosas que quedaron en pie:


Se ve como no todas son originales...

Como ya he comentado antes, lo primero que visité fue el barrio de Jaffa, para mí el más emblemático e interesante de Tel-Aviv por su historia. A lo largo del barrio se puede percibir la convivencia de las religiones judía, cristiana e islámica a través de sinagogas, iglesias y mezquitas, aunque la proporción no es equitativa. Además, en Jaffa está el barrio de los artistas, donde se congregan gran cantidad de estudios de arte, lo que da un aire muy bohemio, a mi fue de lo que más me gusto, con olor a artesanía y cuadros por las paredes.



Después de hacer el tour guiado, y volver a dar una vuelta por Jaffa yo solo para recrearme un poquito más, fui a un restaurante que me habían recomendado Amir y el guía como uno de los mejores para comer hummus, y como me gusta poco el hummus, anda que no me faltó tiempo para ir a buscarlo. El restaurante se llama Abu'Hasam, cuando fui estaba lleno de gente local y con mucho movimiento, imaginaros que tuve que pedirme el hummus y comerlo sentado en un banco enfrente del restaurante... Aquí tenéis el restaurante y el hummus riquíiisimo que me metí:



En serio, estaba muy bueno, ni comparación a los que he probado en España. Según me ha comentado Amir, la clave es el tahini (mezcla de aceite con semillas de sésamo). Tras darme el banquete, me fui por el paseo marítimo hacia el mercado más famoso de Tel-Aviv, el Karmel. Es uno de esos mercados al aire libre de toda la vida, olores diferentes por todas partes, gritos para atraer la atención. Para mi es un sitio ideal para captar la esencia de la ciudad.


  

Otro de los sitio emblemáticos que visité de Tel-Aviv es la zona conocida como la "Ciudad Blanca", por los edificios de  arquitectura Bauhaus, escuela de arquitectura alemana, a la que asistieron numerosos judíos que escaparon hacia Palestina durante la II Guerra Mundial y se encargaron de la construcción de estos barrios. A ver... los edificios tienen la particularidad de que son diferentes a la tendencia que hay en Tel-Aviv, pero a mi me recordaban simplemente a las típicas casas de gente adinerada, para gustos los colores, y que uno de arquitectura tampoco sabe mucho...



Por último, para acabar el primer e intenso día por Tel-Aviv, fui a ver el barrio considerado bohemio, llamado Neve Tsedek. Bastante bonito, diferente, como un pueblillo de los de toda la vida en medio de la ciudad, con casitas bajas, plantas... A mi me resultó muy acogedor, me recordaba en lo que es su concepto al barrio de Gracia en Barcelona, así que los que lo conocéis ya sabéis a qué me refiero. 




Después de un día tan intenso, me fui ya para casa de Amir a descansar un poquillo, acabando el día con una cenita cortesía de la habilidad culinaria de Amir, ¡así da gusto que te acojan!

En el próximo post, os cuento mi segundo y último día completo en Tel-Aviv, visitando el museo judío, la playa y la noche de Tel-Aviv.

¡Un abrazo!

miércoles, 9 de octubre de 2013

¡¡Ya estamos caracoleando!!Llegada y primeras experiencias en Tel-Aviv

Hace más o menos un año se me empezó a pasar por la cabeza la idea de pirarme de viaje por muuuchos países. El primero de ellos: ISRAEL. Por su historia, su heterogeneidad de culturas, su misticismo... ¡Pues resulta que ya estoy ahí! :-D

Después de tanta chapa que si cómo preparé el viaje, qué llevo en la maleta... ¡Ya ha empezado la aventura de verdad! No os voy a negar que un par de días antes de coger el primer vuelo notaba por el estómago unos ligeros retortijones anunciando que algo especial se acercaba (no penséis mal, ¡me refiero al viaje!jeje). Toda esa película que había creado en mi cabeza sobre los lugares que vería, las personas que conocería, las comidas que probaría... estaba a punto de llegar a su parte principal.

Así que después de estar un par de días por Barcelona, aprovechando para las últimas despedidas y últimas cosillas que comprar, el pasado Martes día 8 de Octubre, preparé la mochila, salí de casa hacia el tren que me llevaría al aeropuerto cual astronauta recorre el camino hacia el cohete, llegué al aeropuerto, ventanilla de facturación hacia la primera escala: Estambul, y... ¡primer contratiempo! Empezamos bien.... jeje. Cuando comento al de la compañía aérea que me dirijo hacia Israel,me dice que si no tengo billete de vuelta quizá no me dejen entrar, y en tal caso es la compañía aérea quien corre con los gastos... Así que tras un buen rato pensándoselo y consultando con altas esferas, enseñarle el visado de Jordania para que se crea que luego iré hacia allí, y tras ver la camiseta con el logo del blog, me dan el billete pero avisándome de que ahora ya dependía de lo amables que fuesen al entrar en Israel...

¡Da igual! ¿Conocéis esa sensación en la que sientes que todo va a salir bien?, ¿que estás haciendo algo con tanta seguridad que nada puede evitar el poder hacerlo? Pues así me sentía a pesar del aviso de que igual no podría entrar en Israel. "¡Parte de la aventura!", pensé... Así que aquí me tenéis más feliz que una perdiz esperando ya el primer vuelo:


Vale... ya sé que la foto no irradia mucha felicidad... pero el hombre que me hizo la foto no se aclaraba mucho con la cámara y se notó en mi cara...jeje

Tampoco me voy a enrollar con el tema de los vuelos hasta llegar a Israel, vuelos un poco pesados, primero a Estambul, 1 hora de escala y para Tel-Aviv, donde llegué sobre las 22:10. Y llegó el gran momento, la comprobación de pasaportes... Había varias ventanillas para elegir, así que confié en mi intuición social, y me puse en la cola de una chica que sonreía a la gente que iba pasando por donde ella, y es que una sonrisa a las 10 de la noche, después de haber visto el pasaporte de decenas de personas... ¡tiene su precio! Ni siquiera me comentó nada por no tener billete de vuelta, preguntas rutinarias de para qué he ido a Israel, por dónde viajaré, y los datos de la persona de contacto que tengo en Tel-Aviv, y ¡listo! Sello de entrada y a conocer Israel.

Ya había mirado que para ir hacia Tel-Aviv lo mejor era coger un tren desde el aeropuerto. Así que compré el ticket por 15 NIS (New Israel Shekel, moneda oficial de Israel, donde más o menos 5 NIS = 1 €) y a esperar al tren. Y aquí ya vino la primera situación, que seguro que no la última, que me confirmó que con energía positiva y confianza para hacer algo todo fluye mejor. Esperando al tren, pregunto a una mujer por el andén correcto, y resulta que es una mujer argentina que lleva viviendo en Tel-Aviv 4 años (¡me pilló el acento español de mi spanglish a la primera!jeje). Hablando con ella sobre el viaje, lo que voy a ver y tal... le comento que en Tel-Aviv me alojaré en casa de un chico que conocí a a través de Couchsurfing (creo que ya os hablé de esta Web, es para buscar alojamiento en casa de personas que viven en cualquier sitio del mundo), y resulta que la chica argentina, Carolina, vive muy cerca de él. Y no penséis que viven en el centro de Tel-Aviv, sino en un barrio que está bastante a las afueras, y lo mejor, es que una vez en Tel-Aviv, ella tenía pensado coger un taxi hasta su casa, el cual se lo pagaba su empresa, y que si quería podía llevarme a mi también. ¡Así da gusto! Llegar a Tel-Aviv y coche particular hasta la puertita de casa sin pagar un duro, y ahorrarme el pillar un bus a altas horas de la noche. Carolina además es agente turístico así que me dio muy buena información sobre Tel-Aviv. ¡Muchas gracias por todo Carolina!

Llegué a casa del chico de Couchsurfing, Amir, sobre las 23:45, y el bueno de él ya estaba ahí en la puertita esperándome. De momento sólo hemos podido hablar durante un par de horas cuando llegué, ya que él tiene que madrugar, pero es un tio muy simpático, abierto y muy buena gente. Me había preparado ya la camita en su salón, así que de momento todo a pedir de boca, llegar a Tel-Aviv pagando sólo el tren, alojamiento gratuito y además conviviendo con alguien local de quien aprender muchas cosas. En próximos posts os pondré una fotillo de Amir para que le conozcáis. De momento aquí va una foto de la habitación que me ha preparado en el "hotelito":


Al día siguiente, vamos, hoy que estoy escribiendo el post, me he levantado sobre las 7:45 para empezar el primer día de turisteo por Tel-Aviv. No creáis que soy un fanático de madrugar, y menos cuando viajo, pero hoy había pillado un tour guiado gratuito por el barrio antiguo, Jaffa, y empezaba a las 10:00, y como la casa de Amir está un poco lejos, tenía que levantarme con tiempo para pillar un par de buses. Por cierto, os recomiendo indudablemente la empresa esta de tours gratuitos, yo ya la he usado en Amsterdam y hoy en Tel-Aviv y ambas experiencias de lujo. Normalmente los guías son gente jóven, que te cuentan muchas historias, de forma amena y con mucho entusiasmo. Al final del tour, ya es cosa de cada uno el darles una propina o no... La empresa es http://www.neweuropetours.eu/

Por no hacer el post excesivamente largo, haré otro con el primer día en Tel-Aviv. Así que poco más os puedo decir, sobre mis impresiones de Tel-Aviv pocas, ya que las circunstancias de encontrarme con Carolina hicieron que en el trayecto en tren y taxi fuésemos hablando, sin fijarme en la ciudad, pero eso se ha solucionado rápidamente durante el día de hoy.

Por último, comentaros que es una sensación increíble verte un día en Barcelona, en tu piso de los últimos años, y de repente estás en Tel-Aviv, en casa de un israelí que nunca antes había visto y que te abre las puertas de su casa con total confianza... quizá este mundo no esté tan mal después de todo...

¡Un abrazo!