sábado, 9 de noviembre de 2013

Visita a los alrededores de Amman: Jerash y Madaba

Tras volver de Petra a casa de Hsiang en Amman, la idea era quedarme algunos días más por ahí para visitar algunos lugares famosos en las cercanías de Amman, ya que como os comenté, lo poco que tiene para ver la capital ya estaba visto. Entre estos lugares cercanos a Amman están Jerash, el más famoso parque arqueológico de Jordania, y Madaba, ciudad famosa por mosaicos descubiertos de la época bizantina.

Para ir desde Amman a Jerash, cogí un bus público en la estación principal de Amman, la estación de Tabarbour. Llegas a la estación, esquivas hábilmente los taxistas que ofrecen llevarte, y tras preguntar, por fin das con el bus que va a Jerash, más que bus, furgonetilla de esas que hasta que no se llenan, no sale. El tema de los horarios no está muy de moda por aquí...jeje. Eso sí, a cambio el presupuesto agredece el viaje, ya que por un viaje de más de una hora te sale menos de 1 dinar.


Jerash es, en el mismo estilo que otros lugares visitados en Israel, una de las ciudades romanas mejor conservadas fuera de Roma. Durante la época del Imperio Romano, formó parte de la Decápolis, un conjunto de varias ciudades, entre ellas Beit Shean, que eran clave para el comercio y la cultura romanas. Igualmente, tras los romanos, pasó por manos bizantinas, persas, musulmanas... hasta que el terremoto del año 749, el mismó que sepultó Beit Shean, dejó Jerash prácticamente deshabitada. Como véis, Jerash y Beit Shean tienen bastantes cosas en común, e incluso mientras visitas la ciudad, inevitablemente te recuerda a la ciudad israelí, aunque con su propio estilo.

La entrada a Jerash cuesta 8 dinares, y nada más entrar te encuentras como portada de la visita el monumental arco de Adriano, levantado en el año 129 con motivo de la visita del susodicho emperador romano.


A través de esta puerta se accede a la zona sur de la ciudad antigua de Jerash. Esta zona sur, inicialmente se pensó que sería destinada para ampliar los dominios de la ciudad, aunque finalmente el proyecto se abandonó y se utilizó el terreno para construir un hipódromo.



Comentar que tanto estas dos edificaciones como el resto de la ciudad están muuuuy bien conservados, una delicia perderse por las calles dejando volar la imaginación en el tiempo.

Una vez pasas el hipódromo, llegas a uno de los sitios más emblemáticos de Jerash, tanto por su estado de conservación, como por su tamaño, el Forum ovalado, el cual en tiempos romanos sirvió como centro social y de diversión para la población, y en el cual comienza el Cardo, calle principal de la ciudad, en la que incluso se puede observar en sus piedras las marcas de los carruajes que pasaron por allí para el transporte de ganado, especias, vegetales, carne, ropas... Cada uno que deje volar su imaginación libremente.




Tranquilamente te puedes tirar caminando por Jerash unas 3-4 horas, ya que tiene muchos edificios por descubrir e historias por conocer. Por ello es, después de Petra, el principal destino turístico en Jordania, y no es para menos. Con edificios como la fuente de la ciudad, principal abastecedora de agua para la población o la plaza del mercado con forma octogonal




Y por supuesto, en una ciudad romana no podia faltar... ¡el teatro romano! jeje Pero más chulos que nadie en Jerash tienen dos, muy similares en forma, ligeramente diferentes en tamaño.


Algunos quizá penséis que cómo puedo disfrutar después de ver tantos parques arqueológicos, que al final son todo piedras, y parecidos unos a los otros. Para mí, cada uno tiene su encanto, algo que les hace diferente, algo que si juntásemos todos ellos podríamos crear una ciudad romana de película. Una ciudad con el Forum ovalado de Jerash, el teatro y los baños públicos de Beit Shean, los mosaicos de Sephoris adornando sus suelos, las calles de Jerash y Beit Shean, y el hipódromo y la localización de Cesárea... Como véis, de cada una me gusta ver su lado especial, aquello que la hace diferente y única.

Tras la visita a Jerash, antes de volver a Amman, me di un pequeño capricho culinario a través de una recomendación de la Lonely Planet. No soy para nadie partidario de este tipo de guías, pero me apetecía probar comida diferente, así que me fuí al restaurante Lebanon House, de comida libanesa, ¡y fue todo un acierto! Me pedí una ensalada, un plato con una mezcla de queso de cabra, con verduras y frutos secos, y una especie de hummus de berenjena, ¡todo delicioso! Algo caro para la economía jordana, 15 dinares, pero disfruté como un enano, ¡y por primera vez comiendo con mantel! :-P






Al día siguiente de la visita a Jerash, ya estaba planeado nuevo destino, la famosa Madaba, la ciudad de los mosaicos. La idea era visitar Madaba y después el Monte Nebo, donde cuenta la Biblia Dios le mostró a Moisés la Tierra Prometida que entregaba a los judíos, pero para llegar hasta allí el transporte público está complicado, y como uno tampoco es muy religioso, decidí dedicarme sólo a Madaba.

Al igual que para ir a Jerash, desde Amman la forma más barata es coger el bus público por menos de 1 dinar, y en una horilla ya estás allí. Eso sí, con este tipo de transporte, tienes que andar al loro de donde bajarte, porque no hay paradas ni nada parecido, cuando te quieres bajar le pegas un grito al conductor y listo.

Madaba es una ciudad centrada en el descubrimiento de una serie de mosaicos de la época bizantina, alrededor de lo cual se mueve casi toda la ciudad, encontrándote con tiendas de souvenirs, restaurantes, talleres de mosaicos... por todas partes.


El principal reclamo en Madaba es un mosaico que se encuentra en la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, este mosaico representa el plano cartográfico más antiguo jamás encontrado de Tierra Santa, formado por más de 2.000.000 de piezas. El paso del tiempo ha hecho bastante mella en él, y menos mal a los carteles indicativos que hay sobre él mismo explicando qué es cada cosa, porque sino es imposible interpretarlo. Os pongo un par de fotos, una con el mosaico en sí y otra con el cartel interpretativo.




Como véis, el mosaico no es espectacular en cuanto a colorido, formas, en este caso, el valor de la visita es lo que representa en sí.

A parte de este mosaico, la iglesia de San Jorge es muy bonita y colorida. A partir del descubrimiento de este mosaico, la decoración con este tipo de figuras tomó el control de la ciudad, y eso se nota en la iglesia, adornada con numerosos mosaicos con vivos colores, detalles... representando diferentes escenas de la vida de Jesús.



Aparte de la iglesia de San Jorge, en Madaba se puede visitar el museo arqueológico, con algunos mosaicos también de gran tamaño y preciosos, escenificando diferentes dioses, situaciones de la naturaleza...




La visita a Madaba, tomándotelo con calma, se puede hacer en unas 2 horas, aunque si tienes tiempo, como el caso, siempre está bien conocer calles menos turísticas, charlar un ratillo con algún local... De esa forma siempre se descubren rincones ocultos.


Después de la visita y comerme una deliciosa y "típica" pizza jordana, puse rumbo de nuevo hacia Amman, disfrutando en el viaje en bus de la conversación de un universitario curioso por cuánto se gana en España, y al llegar a amman, disfrutando del intento una vez más de los taxistas en la estación de bus de hacer negocio conmigo... Le echan gracia los tios...jeje

Desde Amman este era el último sitio que visitaría por la zona norte de Jordania, después de pasar un día de relax en casa de Hsiang, el siguiente plan era moverme hacia el sur y... ¡excursión y experiencia nocturna en el desierto de Wadi Arabah! Peeeero, no seáis impacientes y esperad al próximo post para saber más...

No dejes en manos de otras personas, de la sociedad, de la suerte... tu paso por la vida, tú y sólo tú tienes el poder sobre todo lo que te pasa.

viernes, 8 de noviembre de 2013

De las postales a la realidad, la Petra más beduina

¿Conocéis la sensación de haber visto un lugar en decenas de fotos durante la vida,  conocer personas que hablan de sus maravillas, imaginar muchas veces con algún día poder ver ese lugar con vuestros propios ojos? Esto mismo me había pasado a mí con Petra, entre otros lugares, y ese momento tantas veces imaginado había llegado.

Como llegaba el primer fin de semana en tierras jordanas, que al igual que Israel es el Viernes y Sábado, Hsiang, la chica que me estaba dando alojamiento, estaba libre de sus clases de árabe en Amman, así que decidimos ir esos días a visitar Petra. Sabiendo el plan, intentamos conseguir alojamiento en Wadi Musa, pueblo al lado del parque de Petra, con algún couchsurfer, y la perspectiva no podía pintar mejor, nos había contestado un beduino diciendo que podíamos alojarnos en su casa, que nos podía enseñar accesos alternativos a Petra entre las montañas, las cuevas donde vivían hace años... ¿Alguien se puede imaginar una combinación mejor? Petra+vida con beduinos, ¡me encanta viajar! :-D

Así que el Viernes a las 6:30 de la mañana, no había más opción, cogimos el bus desde Amman hacia Petra, por 9,5 dinares. El couchsurfer beduino, Kalid, nos comentó que mejor visitásemos Petra al llegar, y sobre las 17:00 nos recogería en la entrada. Así que nada más llegar a Petra, pagamos la entrada de dos días por 55 dinares, un pastón teniendo en cuenta que estamos en Jordania, ¡y para adentro!

Petra es un parque arqueológico descubierto por un explorador suizo en 1812, anda que no le habrán puesto velas a este tío los habitantes de los alrededores de Petra...jeje. Fue la antigua capital de los nabateos, un pueblo nómada árabe allá por el siglo VI adC. Los nabateos siempre estuvieron abiertos a nuevas culturas, por lo que en la construcción de los edificios de Petra se distinguen influencias griegas, sirias, aborígenes... Aunque con su inconfundible toque personal de construcción sobre la propia roca. Aunque son los nabateos los principales constructores de lo que se puede ver hoy en Petra, también hay edificios romanos, bizantinos... producto de posteriores conquistas.

Desde que entras en el parque, vas esquivando todo tipo de ofertas de guías, rutas a caballo, en burro, taxis tirados por caballos, camellos... Lo que es frecuente durante la visita de todo Petra, pero al final te haces... Al poco de haber empezado a andar, ya van llegando anticipos de lo que nos espera, columnas y formas que en su día dieron forma las manos humanas, y que poco a poco han seguido dando forma la lluvia y la arena, provocando formas increíbles, colores nunca antes vistos.


Después de andar unos 10 minutos, ya nos adentramos en una de las zonas más conocidas, y de la que más disfruté, la garganta conocida como As-siq.


Cada 2 metros que avanzas te dan ganas de sacar una nueva foto, la gargante se hace más ancha, más estrecha, las montañas más altas, de repente más bajas, los colores van cambiando, pasamos por un rojo fuego, ahora líneas con diferentes tonos rojizos... Creo que es de esos sitios que por mucho que expliques... Lo mejor es vivirlo en persona, aunque hasta entonces os dejo algunas fotillos.




Vas andando por el As-Siq, sabes lo que te espera al final de la garganta ya que has visto decenas de fotos, cada pocos metros crees que ya está ahí, pero no... hasta que... ¿qué es eso que se asoma al fondo? ¿Es lo que creo?


Sí, habíamos llegado al más que conocido Tesoro de Petra, antigua tumba
de un rey nabateo, y hoy en día una maravilla para los sentidos. Es impresionante estar delante y disfrutar de esta obra escarvada directamente sobre la roca. De nuevo, hasta que no estás ahí y lo ves con tus propios ojos no te puedes hacer la idea.


Una auténtica obra de arte, impresionante por su tamaño, y enigmática por la forma que han ido tomando sus esculturas a causa de la erosión causada por la arena, como un castillo de arena que se llevan las olas en la playa.

Pero evidentemente Petra no es sólo esto, tienes kilómetros y kilómetros de rutas para hacer, en todas ellas descubriendo cada pocos cientos de metros nuevas cuevas, palacios, tumbas... Tranquilamente te puedes tirar 5-6 días caminando por las montañas de Petra y siempre descubriendo nuevos tesoros. En este primer día, estuvimos caminando unas 5 horas, visitando la zona conocida como la "calle de las fachadas".


Y subiendo montañas desde las que se disfrutaban de unas vistas privilegiadas, y sobre las que se iban descubriendo nuevos asentamientos de los antiguos nabateos.



Otra de las zonas estrella del parque de Petra es la fila de las tumbas, donde se juntan 4 tumbas, que no se sabe exactamente a quién fueron destinadas, pero por su tamaño y riqueza arquitectónica parece que en ella yacieron reyes nabateos o gente de alta clase junto con sus familias.


El couchsurfer Kalid nos recomendó que dejásemos para el día siguiente la visita al monasterio, tras el Tesoro la segunda mayor atracción de Petra. Nos  comentó que al día siguiente iríamos con él  a través de las montañas para llegar al monasterio, ¡así que si un beduino te da un consejo así ni lo dudas! Tras las satisfactoria aunque cansada pateada por Petra, volvimos a la entrada y allí nos esperaba el tío de Kalid, y uno de los líderes de su comunidad beduina.

Los beduinos son conocidos como los "nómadas del desierto", históricamente iban migrando hacia diferentes asentamientos en función de la estación del año y el clima. Hasta hace pocos años, un gran número de beduinos se estableció en Petra, antes de que se conviertiese en Patrimonio Histórico, viviendo cada familia en cuevas o incluso dentro de los palacios. Esto fue así hasta que en 1985 la UNESCO vio que había buen negocio en Petra, y les invitó a trasladarse a un poblado cerca de Petra, y que así los beduinos tuviesen un acceso más sencillo a la educación, servicios...

Así que el tío de Kalid, Nawaf, nos llevó hasta su casa en ese poblado, no penséis una casa de barro, de paja o algo así eh... Una casita pequeña, de cemento, con lo básico. Allí nos esperaban algunos beduinos más, todos hermanos-primos.tíos entre ellos, y otros tres viajeros, una pareja americana que estaban viajando por todo el mundo, y una chica alemana que estaba haciendo un voluntariado en el sur del Mar Muerto, todos ellos, al igual que nosotros, alojados en casa de Nawaf. La velada fue muy amena, disfrutando de una abundante y muy sabrosa cena beduina, escuchando poemas escritos por Nawaf, facultad entre otras por las que son conocidos los beduinos, y durmiendo al más puro estilo campamento de niños, todos en el salón en fila...jeje. Y sobre todo, disfrutando de una gran hospitalidad y de una sensación maravillosa de compañerismo, las cuales al día siguiente se pusieron en duda...




A la mañana habíamos quedado con Kalid para que nos guíase a través de las montañas hasta el monasterio, fue un paseo bonito, con muy bonitas vistas de las montañas que rodean Petra, y sobre todo sintiéndote la única persona por esos caminos, ya que no es la típica ruta turista.



Tras una horita intensa de caminata, por fin llegamos a la otra joya de Petra, el monasterio, impresionante, diferente, enorme, sobrecogedor... Más si piensas en cómo fue construido, y en la época en que fue construido, unos auténticos genios estos nabateos.



En este última foto os podéis hacer un poco la idea de lo enano que te siente cuando estás frente al monasterio.

Tras esta visita, empezó lo que para mí fue la peor parte de estos días, y que hicieron que la imagen que me había creado sobre la familia beduina la noche anterior cambiase ligeramente. Al baja desde el monasterio por la ruta típica turística, Kaled nos comentó que pararíamos en la tienda de un amigo, que si queríamos tomar algo allí estaría bien porque es mucho más barato que otros sitios de Petra. Nos tomamos unos zumos, cada unos por 3 dinares, lo que os aseguro es una pasta incluso para ser Petra. Después del zumito, nos dijo que iríamos a la cueva de un beduino amigo suyo, que allí tenía comida y si queríamos podríamos comer ahí muy barato. Viendo claramente por dónde iban los tiros, le dijimos que no hacía falta, que ya teníamos comida en la mochila para ir tirando, aunque aún así nos llevó a la cueva, aunque viendo que no consumíamos nada al de pocos minutos nos fuimos.

 
Por la cara del beduino, se ve que no le hacía mucha gracia que estuviésemos ahí sin hacer gasto...jeje. Por si esto no fuera poco, al llegar a la zona de la fila de las tumbas, Karid ya nos dice que nos deja ahí para que el resto del día visitemos Petra a nuestro aire, pero antes de irse, nos dice que si queremos le podemos dar algo de dinero por los servicios prestados, como el alojamiento, la cena, la excursión guiada... A ver, entiendo que esta familia beduina no anda sobrada de dinero como para andar dando alojamiento y comida a la gente, pero entonces que no se apunte a Couchsurfing, ya que esta no es la filosofía de la comunidad de Couchsurfing, o al menos, que en su perfil de la web digan que el alojamiento es a cambio de un dinerillo. En definitiva, le dimos algo de dinero, pero nos quedamos con la sensación de que a pesar de tanta hospitalidad y buen rollo, habíamos sido tratados como dos turistas más... En fin, ¡una experiencia más a apuntar en el cuaderno de bitácora! Al menos el conocer a los viajeros que estaban en la casa, que eran super simpáticos, las maravillas de Petra y la pocas horas de vida beduina no nos las iban a quitar nadie. :-D

Después de dejar a Kalid, fuímos ya hacia la salida de Petra, pasando mientras por el teatro romano del parque, ya que como os dije, Petra sufrió la influencia, como es habitual por estas tierras, de varias civilizaciones.


E incluso una iglesia del periodo bizantino, con sus clásicos mosaicos, que personalmente no dejan de maravillarme disfrutando de su nivel de detalle, y la paciencia para crear algo así.



Y con esto acabó la esperada y más que satisfactoria visita a Petra. Todos los calificativos que se le suelen dar, su fama... son más que merecidos. Han sido dos días llenos de experiencias, imposibles de enturbiar por algunos detalles que han pasado. Petra ya forma parte de este viaje, de mi experiencia, y ahora de todos vosotros.

No es pobre el que tiene pocas cosas, sino el que necesita muchas para ser feliz.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Vamos a por el siguiente... ¡Jordania! Llegada y visita a Amman

¡Estoy ya no hay quien lo pare! Dejamos la inolvidable Israel para poner rumbo a la vecina y desconocida Jordania. Pasamos del único país oficialmente judío en el mundo al mundo totalmente árabe. Nueva cultura, nuevas costumbres, nuevo idioma, nueva moneda... Creo y espero que no va a ser la última vez que haya tantos cambios entre países durante el viaje.

El paso de Israel a Jordania lo hice por la frontera de Allenby Bridge, ya que es la más cercana a Jerusalem y Amman, la capital jordana, y mi primer destino, donde me esperaba Hsiang, la chica taiwanesa que conocí en Nazareth. En esta frontera no tramitan visados, así que ya lo había sacado en Barcelona, y además, tiene fama de ser el paso entre los países más caro y más farragoso... Finalmente no fue para tanto la cosa, primero cogí una furgoneta-taxi en Jerusalem que junto con otra gente te lleva a la frontera. Una vez en la frontera, chequeo de pasaportes por la policía, y pago de la tasa de salida de Israel, 173 NIS. Una vez sales de la terminal de Israel, hay que coger un bus por 6,5 dinares jordanos (más o menos el dinar está a la par del euro), el bus te lleva hasta la terminal de Jordania, chequeo de pasaporte, de visado, ¡y ya libre en Jordania! Ya sólo quedaba llegar hasta Amman. Como suele ser habitual en estos sitios, una bandada de taxistas se te acercan para ofrecerte sus servicios, pero yo, lector experimentado de foros de viajes, empeñado en ir en bus, a la manera local :-D Así que cogí el bus hasta Amman por 3 dinares, que como veis son lo último en el mundo autobusero...jeje


Una vez en Amman y fuera del bus, de nuevo la manada de taxistas, algo constante con lo que lidiar por estas tierras, pero según cómo te lo tomes, tiene su encanto. Había llegado el momento, primer regateo en tierras árabes, se iban a enterar... Había mirado en Google Maps que no estaba muy lejos de donde me había dejado el bus a casa de Hsiang, así que los 5 dinares que me propuso el taxista de inicio eran demasiado. A ver, sé que en España por ejemplo 5 dinares=euros es muy poco para un taxi, pero aquí por una carrera de 20 minutos te sale unos 3 dinares, y no es la cuestión del dinero, sino de que no se aprovechen de ti. Yo me cerré en que de más de 2 dinares no subía, el taxista bajó hasta 3, pero no llegamos al acuerdo que yo pretendía. "Da igual, me voy a pata que no estoy muy lejos"... Primera en la frente y primera lección aprendida, 90 minutos me tiré andando con todo el equipaje hasta llegar a casa de Hsiang... Después de unos días por aquí ves que negociando un poco se llega a precios "normales", sin que se intenten aprovechar tanto.

Los dos primeros días en Amman aproveché para visitar la ciudad. No es que tenga mucho para ver, pero me tomé esos días con muuuucha calma. En Amman básicamente hay para visitar la ciudadela, entrada por 2 dinares, situada en la colina más alta de Amman, con restos arqueológicos desde la Edad de Bronce, aunque la mayor influencia es de los Árabes Umayad (tranquilos, hoy no toca lección de historia...jeje). En la ciudadela se pueden visitar diferentes construcciones como una mezquita de la época de los Umayad.


Y la otra gran atracción, el templo de Hércules de la época romana, con la parte antigua de Amman como fondo de escenario.


¡Sí sí! ¡Eso que veis en las fotos son nubes! Creo que son las primeras nubes desde que empezó el viaje...jeje

La visita no está mal como primer contacto con Amman, además puedes disfrutar de unas buenas vistas de la ciudad, y sobre todo de otra de sus atracciones, el teatro romano.


Ya con esta imagen podéis apreciar levemente lo que es Amman. Ciudad enorme, edificios por todas partes, caos, u orden jordano, según se mire...jeje. Mucho ruido de coches, de gente, "aire" denso, cada cruce de acera una aventura, llamadas para la oración, sentirte observado, amabilidad... En resumen, una oportunidad para conocer cosas nuevas y poner a prueba tu capacidad de adaptación.

Como os comentaba, tras la visita a la ciudadela, tocaba ir a ver el teatro romano, en este caso nada de especial en cuanto a su estructura comparado con otros ya vistos, pero sí por estar en medio de la ciudad.


Otra visita imprescindible y recomendación personal sin duda alguna es probar el knafeh en el restaurante Habiba, ¡qué delicia! El knafeh es un postre de queso típico árabe que se sirve caliente y se puede encontrar en todas las pastelerías. Sólo de pensar en ello estoy salivando...


Como no, otro de los sitios que a mí gusto y es imprescindible para vivir el ajetreo local es el mercado. Y en este caso no podía ser menos, diferentes colores, olores, gritos por todas partes en árabe, precios bajísimos (desde el punto de vista europeo claro...)


En medio de tanto alboroto, coches, contaminación... existe un local en medio de la zona vieja de la ciudad en el que parece que te transporte a otro sitio. Un local tranquilo, adornando sus paredes con pinturas de banderas del mundo, donde charlar un ratillo con gente local, es el Café Al-Rasheed, situado en una terracita con vistas a la principal calle del centro, ideal para fumar una sisha, tomarte un té... ¡Que conste que no me llevo comisión eh! :-P


Y por supuesto, estando en Jordania, país árabe, no podía faltar tampoco la visita a alguna mezquita. En mi caso ni mucho menos por motivos religiosos, sino más por razones arquitectónicas, y como sabéis, me gusta sentir la energia de estos lugares. En Amman, la mezquita más famosa es la Mezquita del Rey Abdullah, o mezquita azul. 


Como digo, independientemente del significado religioso del complejo, es un edificio realmente bonito, de esos que abruman por su tamaño, y que una vez dentro te invade una sensación de respeto, silencio y poder interior mágico, de vez en cuando interrumpida por el sonido del móvil de algún respetuoso musulmán.


En cuanto a turisteo por Amman esto ha sido prácticamente todo. En un día, día y medio como mucho ves lo más significativo, aunque como en mi caso, 5-6 días te permiten visitar otros sitios cercanos, familiarizarte con la ciudad, con su ritmo, con su gente, y sobre todo... ¡con el delicioso knafeh! :-D

Hoy no os pondré una cita, sino un trozo del guión de la película francesa "El planeta libre", prohibida por la Unión Europea ante el peligro que puede causar en la mentalidad de la sociedad. ¡Más que recomendable!

(Mujer1) - Y esto, ¿Qué es esto?
(Mujer2) - Un pintalabios.
(Mujer1) - ¿Y para qué sirve?
(Mujer2) - Para ponérselo en los labios, así...[gesto pintándose los labios]
(Mujer1) - Ah...en los labios...¿es un medicamento?
(Mujer2) - No... no es un medicamento, es para parecer guapa.
(Mujer1) - ¿En serio?
(Mujer2) - Para estar sexy
(Mujer1) - ¿Sexy?
(Mujer2) - Bueno, para gustar
(Mujer1) - ¿A quién?
(Mujer2) - A todo el mundo...
(Mujer1) - ¡Eso debe de ser difícil!
(Mujer2) - Para que te quieran.
(Mujer1) - Ya entiendo, es un medicamento que sirve para que todo el mundo te quiera
(Mujer2) - No, no exactamente.
(Mujer1) - Y si no te lo pones nadie te quiere, ¿es así?
(Mujer2) - Sí, sí...pero... es difícil de explicar.
....
(Mujer1) - ¿Y esto?
(Mujer2) - Son fotos. Max, mis padres, y mis hijos de pequeños.
(Mujer1) - ¡Ah! Son las personas que quieres... Y... ¿por qué no usan pintalabios?

martes, 5 de noviembre de 2013

Resumen Israel, la mejor forma de comenzar un sueño

Queridos amiguitos y amiguitas, llegó el momento de dejar Israel... Y así valorar lo que han sido estas fantásticas 3 semanas viajando por el país. Mi intención es hacer posts como este para cada país. De forma que cuando se acabe el viaje por cada uno, escribir un post a modo de resumen en el que incluiré mis impresiones generales, un mapa con el itinerario hecho, el presupuesto gastado y los enlaces a los posts relacionados con el país en cuestión. Así, si algún día queréis echar un ojo a la información de un país en concreto, desde este post lo tendréis todo junto.

Qué decir de Israel, ha sido el primer destino de este gran sueño, ha sido el primer destino que me ha confirmado aún más que esto que estoy haciendo es lo que de verdad quiero hacer en estos momento, ha sido el primer destino en el que he formado parte de la comunidd de Couhsurfing, lo que me ha permitido conocer gente maravillosa, con la mente abierta, increíblemente hospitalaria, haciéndome sentir como en mi propia casa.

Si nos centramos en aspectos más "técnicos", Israel es un país cómodo para viajar, totalmente seguro a pesar de lo que nos cuentan. Evidentemente tiene una situación especial que hace que veas controles policiales a menudo, pero al menos personalmente no he tenido sensación de inseguridad en ningún momento.

El trayecto que finalmente he hecho ha sido parecido al que me planteé en un primer momento, aunque con improvisaciones fruto de las recomendaciones de la gente que fui conociendo, improvisaciones que resultaron en la mayoría de los casos una gran sorpresa y una experiencia inolvidable. Aquí os dejo el mapa con el itinerario que he realizado, si no lo véis del todo bien, recordad que en el mapa, arriba a la izquierda tenéis el zoom, y debajo del mapa hay un enlace para abrirlo más grande en una nueva ventana.

Ver Vuelta al mundo - Israel en un mapa más grande

A continuación os pongo los enlaces de los posts que he ido escribiendo sobre cada uno de los lugares visitados:

1- ¡¡Ya estamos caracoleando!!Llegada y primeras experiencias en Tel-Aviv 
2- Primero días en en Israel: Tel-Aviv
3- Tel-Aviv: Museo de la Diáspora, playita y un poco de vida nocturna
4- Haifa, o mejor decir... ¡el Basauri israelí! 
5- Akko, la ciudad fortificada y un poco de relax en la playa 
6- Dejamos atrás la ciudad de las cuestas, rumbo a la emblemática Nazareth  
7- Nazareth, aprendiendo lo que es vivir en un kibbutz  
8- De turisteo por Nazareth y momentos para pensar 
9- Un día mágico, mar y montaña en Tiberias 
10- Parque arqueológico de Sephoris y cambio de aires 
11- Viajes en el tiempo, nuevo kibbutz, un poco de trekking, fútbol, espectáculos y rumbo a Jerusalem 
12- Culturas, religiones, historia, magia... ¡Jerusalem! Un poco de historia  
13- Jerusalem I, primer día de turisteo, primer día viviendo el cuento de la ciudad
14- Intermedio en Jerusalem para ir al paraíso y a la historia, Ein Gedi y Masad
15- Jerusalem II, seguimos disfrutando de la cultura, la historia y los olores de la ciudad

Respecto a los gastos en Israel durante estas 3 semanas, he procurado ir anotando los gastos que he tenido cada día, dividiéndolos en diferentes apartados, para así poder hacer un cálculo medio por día de comida, transporte, tickets... Creo que si alguien quiere planear un viaje a un país, es muy útil información como esta.

Israel no es un país barato, sobre todo en lo relacionado con comida, aunque sea comprada en el supermercado, siendo los precios en muchos casos incluso mayores que en Barcelona. Tened en cuenta que para los gastos que pondré a continuación, son los propios de un viaje en plan mochilero, comiendo en sitios baratos, o incluso de comida de supermercado, durmiendo la mayoría de noches en casa de couchsurfers, muchos días desplazándome a pie, entradas a precio de estudiante. Vamos... que dependiendo del tipo de viaje que quieras hacer, los gastos pueden subir e incluso bajar más.

DURACIÓN DEL VIAJE: 21 días
DÍAS EN ALOJAMIENTO PAGADO: 2 días

GASTO TOTAL EN COMIDA:  174 €
GASTO DIARIO EN COMIDA: 8,28 € 

GASTO TOTAL EN TRANSPORTE: 89,42 €
GASTO DIARIO EN TRANSPORTE: 4,26 € 

GASTO TOTAL EN ENTRADAS, TOURS... : 96,6 €
GASTO DIARIO EN ENTRADAS, TOURS... : 4,6 €
 
GASTO TOTAL EN ALOJAMIENTO (2 días): 34 € 
GASTO DIARIO EN ALOJAMIENTO (2 días): 17 €

GASTOS FRONTERIZOS: 34  

GASTO TOTAL EN ISRAEL: 428,62 €
GASTO DIARIO EN ISRAEL (comida+transporte+tickets): 17,14 € 

En el gasto diario total no he incluido el alojamiento porque como sólo fueron dos días en hostal, no sería fiable meter este dato que se puede considerar de prácticamente 0 en el gasto diario.

Ya véis que según como te montes el viaje puede resultar bastante barata la cosa, sobre todo teniendo en cuenta que se supone que Israel será uno de los países más caros del viaje. Los gastos que he tenido  han sido muy inferiores a los que había previsto en Israel, debido especialmente a haber encontrado couchsurfers en casi todas partes. ¡A ver si la cosa sigue igual!

Espero que hayáis podido disfrutar junto a mí de este viaje por Israel, país más que recomendable, llenos de historias, culturas, religiones... ¡Como si viajases a varios países en uno solo! Nunca dejéis de hacer algo que os apetezca simplemente por lo que cuenten las noticias, gente desinformada... Hoy en día hay muchas maneras de conocer la realidad en un país, y quitarse esos prejuicios que nos van metiendo continuamente.



Gracias a Carolina, Amir, Victor, Yotam, Hsiang, Itam, Anat, Nadav, Hagai y muchos otros con los que me he cruzado durante estas tres semanas por Israel y hacer posible un viaje mágico, ya sois parte de este sueño.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Jerusalem II, seguimos disfrutando de la cultura, la historia y los olores de la ciudad

Jerusalem da para mucho, para visitar muchos sitios, para pasar muchos días, para simplemente pasear, para escribir muchos posts... Pero tranquilos, este es el último que escribo sobre esta fantástica ciudad, aquí os contaré el resto de lugares que he visitado, personas que he conocido, cositas que he aprendido...

Dejando aparte la ciudad vieja de Jerusalem, existen otros lugares de gran interés, como por ejemplo el Museo de Israel, la entrada a 37 NIS. En este museo, aparte de exibiciones temporales, su principal atractivo es la exposición sobre la historia de Israel, no es que te cuenten mucha cosa nueva que no hayas podido oir conociendo la historia de Jerusalem, pero en el museo combinan las explicaciones con objetos arqueológicos de todas las épocas, que hacen más fácil sumergirte en la historia del país.


No sé si es porque hasta ahora los museos que he visitado de historia no los visitaba con mucho interés, el Museo de Israel lo disfruté bastante, las piezas arqueológicas que exponen están en muy buen estado de conservación, con muy buenas explicaciones, desde la época de la edad de piedra hasta la época de los otomanos, incluyendo herramientas hechas de piedra, mosaicos, esculturas griegas y romanas...

Otra de las exposiciones del museo es sobre la vida de Herodes, que a estas alturas si habéis seguido posts anteriores ya os sonará el nombre. Es conocido por construir la ciudad de Cesárea, Masada, finalizar la construcción del Segundo Templo... pero no sólo por eso. Al nacer Jesús, ordenó matar a todos los niños recién nacidos ante el temor de la llegada del nuevo Rey de los judíos, llegando incluso a asesinar a su propia mujer e hijos, los celas es un invento que viene ya de hace tiempo...

Aparte de estas exposiciones, esos días había una exposición muy interesante sobre la percepción de los sentidos, y como hay maneras de engañarlos, a través de efectos ópticos, la luz... Como el de estas fotos:


  
O efectos muy originales jugando con objetos variopintos, luz y sombras.


Como he comentado, el museo bien se merece una visita, donde pasarte 3-4 horas muy entretenidas, ya que no es sólo un museo de historia, sino que combinas la historia, con exposiciones modernas, diferentes culturas...

Otro de los puntos clave de Jerusalem, y una gran idea para finalizar un duro día de turisteo, es subir al Monte de los Olivos, así con la subidita el día se hace un poco más duro aún...jeje. El Monte de los Olivos es otro de los lugares más sagrados en Jerusalem, por un lado es donde se cree que Jesús oraba frecuentemente, y donde fue arrestado antes de su crucifixión, y por otro según las creencias judías es en este monte donde aparecerá el Mesías y donde Dios redimirá a los muertos al final de los tiempos, abriendo en la cima del monte las puertas al cielo. Por esto último, en el monte existe unos de las mayores cementerios judíos.


No es para nada mi intención crear morbo al poner la foto de un cementerio, pero es una de las partes más emblemáticas del Monte de los Olivos, y que guarda curiosidades como que todas las tumbas están orientadas en la misma dirección, hacia la cima del monte. ¿Por qué? Para que cuando llegue el final de los tiempos y se abran las puertas del cielo en su cima, los muertos resucitados no se equivoquen de camino, ¡y no es broma! :-D Además, el Monte de los Olivos nos vuelve a ofrecer unas privilegiadas vistas de la ciudad vieja de Jerusalem, y si a esto le unimos un atardecer ya tenemos la fotito maravillosa.


Y con esto acaba la visita a Jerusalem, han sido en total 4 días visitando la ciudad, viviendo una aventura histórica continua, y una aventura cultural continua. Simplemente el hecho de pasear por la ciudad vieja, pasar en menos de 1 minutos de la cultura cristiana a la judía, de la judía a la musulmana, es algo mágico y que con mente abierta se disfruta mucho. Si a todo esto le añades el estar alojado en casa de un gran couchsurfer como Hagai, ya tienes una estancia en Jerusalem para recordar siempre. Gracias Hagai por esos buenos ratos llenos de música, charlas históricas, culturales, cervezas, sishas...


Aunque la foto no es muy buena, Hagai es el del centro.

Con la visita a Jerusalem finalizan las 3 semanas de viaje por Israel, en el próximo post escribiré un resumen de cómo ha sido mi experiencia en este país, con datos sobre el dinero gastado, itinerario seguido.

Lo que es seguro es que si durante el resto del viaje todos los países me ofrecen tanto como Israel, ¡esto va a ser memorable!

Los únicos límites en la vida son los que tú mismo te pones.