martes, 18 de marzo de 2014

Desventaja de viajar, ¡las despedidas! Manizales, siempre en nuestro ser

Estás viajando durante varios meses por diferentes países, conociendo lugares increíbles, diferentes culturas, gastronomías, personas... A priori el plan parece perfecto, un disfrute continuo, sin embargo, también hay momentos duros. Los hay físicamente, como cuando viajas durante un día entero en incómodos transportes y luego toca buscar alojamiento con la mochila a cuestas, y los hay emocionalmente, para nosotros los más duros, como cuando nos toca despedirnos de unas personas que han sido nuestros ángeles, nuestros mejores amigos, nuestra familia durante unos días. Momentos de estos ya hemos tenido varios durante el viaje, uno de los más intensos fue al despedirnos de Lucía y John Alex tras un par de semanas en Medellín. Pero quién nos iba a decir que apenas con tiempo para volver a la tranquilidad emocional, el destino nos llevaría a Manizales, donde nos encontraríamos con dos almas gemelas que nos harían plantearnos seriamente no abandonarlas para nunca.

No me malinterpretéis, no me lamento por vivir momentos así, todo lo contrario, ojalá la vida estuviese llena de este tipo de emociones. Como predica la filosofía budista, nada en esta vida es permanente, y durante este viaje estamos asistiendo a un curso intensivo sobre ello. Y si vivimos despedidas tan sentidas, es porque la experiencia con esas personas ha sido especial, tan auténtica que mentalizarte de esa impermanencia se hace bastante duro. Pero antes de presentaros a estos dos protagonistas del post y de nuestras vidas, mejor presentaros la ciudad de Manizales.

Desde Medellín pusimos rumbo a Manizales, donde habíamos contactado con Mauro, un couchsurfer dueño de un café en el centro de la ciudad que se ofreció a alojarnos. Manizales se encuentra en la región conocida como el “eje cafetero”, donde como os imaginaréis es donde se encuentran las plantaciones productoras del famoso café colombiano. Al llegar a la terminal de bus de Manizales, tomamos el telecable hasta el centro, y llegamos al café de Mauro donde nos dio la bienvenida al nuevo clima frío con una deliciosa y calentita agua panela con queso, después del café, la bebida estrella de la zona. (La panela es azúcar de caña sin refinar, muy popular en Colombia)

Aguapanela con queso

No tuvimos que esperar mucho más para encontrarnos la primera sorpresa de nuestra estancia en Manizales, la cual marcaría en gran medida los días siguientes, conocer a John y Jhonatan, dos amigos de Mauro. En cuanto nos presentaron y supieron que éramos dos mochileros recién llegados, nos ofrecieron dar una vuelta en coche por Manizales y así nos iban introduciendo en la ciudad. Durante el mini-tour, nuestras cabezas no eran capaces de absorber tanta información y planes que nos ofrecían para los siguientes días: “les vamos a llevar a las termales, un sitio super chévere que les encantará”, “deben ir a la zona de Chipre, unos amaneceres increíbles”, “vendrán a mi casa un día y haremos un cena polaco-española”, “¿son vegetarianos? Mañana les llevaremos al templo Hare Krishna a comer un menú vegetariano delicioso”... ¡La aventura por Manizales empezaba con muuuuy buena pinta! Ya desde el primer momento notamos una conexión especial con ellos, esa sensación de encontrarte con alguien que te resulta familiar y con quien te sientes natural desde el primer momento, además, Jhonatan era vegetariano como nosotros, (John en proceso de conversión...jeje), lo cual es todo un alivio para nosotros para así compartir esta filosofía de vida y tener información de primera mano sobre restaurantes.

Nuestros queridos John y Jhonatan

El primer día en Manizales lo aprovechamos para visitar el centro. Bueno... aprovechar no sería el mejor verbo en esta ocasión, ya que el frío de la ciudad nos hizo ser bastante perezosos y levantarnos bastante tarde, entre eso y que apenas llegamos al centro, dimos una vueltecita, y cuando fuimos a comer al templo Hare Krishna nos encontramos con John y Jhonatan y ya nos quedamos charlando con ellos. De todas formas, de lo poco que pudimos ver, el centro de Manizales nos pareció muy acogedor, ameno, con mucha vida. No tan tranquilo como un pueblito, pero sin llegar al ajetreo y grandes edificios de una gran ciudad.

Centro de Manizales

Para el día siguiente Mauro nos recomendó ir a visitar el Recinto del Pensamiento, a las afueras de Manizales. Se trata de un lugar que alberga un mariposario, un bosque de orquídeas, un jardín oriental con bonsais y una zona de avistamiento de colibrís. En resumen, un lugar en el que estar en contacto con la naturaleza, y disfrutar con el sonido del increíble aleteo de los colibrís, la energía del jardín oriental o la belleza de las orquídeas y las mariposas.

Colibrí 

Colibrí 

 Orquídea
Jardín oriental

Y como este día si que nos habíamos levantado a una hora más decente, aprovechamos la tarde para ir a dar un paseito por la zona de Chipre, en una de las zonas altas de Manizales. A pesar de que este barrio es famoso por los bonitos atardeceres que regala, la bruma que sería compañera habitual de aquellos días no nos dejó asistir al espectáculo, pero sí a unas bonitas vistas.

Vista de Manizales desde Chipre 

Monumento a los colonizadores en Chipre

Para acabar el día, hicimos uso de uno de nuestros recursos gastronómicos favoritos, ¡la pizza! Pero al ir a pagar... ¡sorpresa! ¡Hemos perdido la cartera!, con todo el dinero que justo habíamos sacado ese día, la tarjeta con la que sacábamos dinero sin tener que pagar comisiones, y algunos carnets varios de menor importancia. Así que estábamos en la pizzería, sin un peso, y con la factura por pagar. Por suerte sí que teníamos el móvil, y pudimos contactar a nuestros ángeles de la guarda John y Jhonatan, que acudieron en nuestro rescate para pagar la cuenta y llevarnos a casa. Eso sí, antes de ir a casa, nos invitaron a un delicioso juguito para recuperarnos del susto...jeje ¡Qué haríamos sin ellos!

Y por si ya el tour que nos hicieron el primer día y el favor de venir a buscarnos y pagar la cuenta no fuese poco, al día siguiente nos llevaron a las aguas termales que hay a las afueras de la ciudad. Un lugar idílico, rodeado de verdes montañas, escenario del que disfrutar mientras tu cuerpo se relaja en la calentitas aguas sulfúricas que nos regalaba la tierra. ¡No vivimos mal eh! :-P

"Sufriendo" en las aguas termales

¡Y atención! Ahora llega uno de los momentos más especiales de los vividos hasta ahora en el viaje, sin desmerecer al resto. ¡La primera y seguro que no última actuación como cantante de Ewelina en América Latina! Sí amigos sí, si ya la gente que estábamos conociendo estaba haciendo de nuestra estancia en Manizales algo único, a ello se unió Joaquín, un mochilero argentino que también estaba alojado en casa de Mauro. Resulta que Joaquín también era músico, y justo el Viernes de esa semana actuaría en el café de Mauro, cantando varias canciones en solitario y algunas acompañado de conocidos, entre los que se unió Ewe para colaborar con un par de temas. Imagináos, un chica polaca, cantando con un argentino en Colombia canciones argentinas, parece un chiste...jeje. Así que Ewe estuvo entretenida durante un par de días aprendiendo y ensayando las canciones, lo que sirvió para que el resultado fuese una actuación genial, con el público que llenó el café alucinando con su voz y haciendo que supiese a muy poco el escaso tiempo de las dos canciones. Sí, ya sé que soy su novio y soy poco objetivo, pero no fuí el único que estaba con la boca abierta durante la actuación. Y para muestra, aquí os dejo un vídeo con parte de una de las canciones. La canción se llama "Un pacto para vivir", del grupo argentino Bersuit Vergarabat, un tema precioso. Disculpad por la calidad del vídeo, aparte de haber ruido por las voces de la gente, la simpática camarera buscó sus segundos de gloria...


Tras este día memorable y que ya hizo que Ewe fuese conocida en todo Manizales como la dulce voz polaca, nos esperaba al día siguiente una invitación por parte de Jhonatan al festival que su templo de Hare Krishna celebra todos los Sábados. A modo muy resumido, comentar que Hare Krishna es una comunidad de personas que comparten una filosofía de vida proveniente de la religión hindú, donde defienden principios como el vegetarianismo, evitar los juegos de azar, el sexo ilícito y las drogas y alcohol; en definitiva, tratar de no introducir en nosotros elementos perjudiciales, tanto física como espiritualmente. Durante el festival, pudimos asistir a cánticos en honor a sus líderes espirituales en lengua bengalí, danzas, una improvisada e increíble sesión de hip-hop de uno de los devotos, y por supuesto, aprovecharon la ocasión para pedir a la sensación del momento en Manizales, la cantante polaca, que hiciese una pequeña actuación, ¡a este ritmo ya nos veo de gira! Jeje

Ewe cantando en el templo

Del resto de los días en Manizales os podemos contar pocas cosas sobre lugares, fotos, paisajes... Y muchísimo sobre experiencias, relaciones especiales, conversaciones profundas, amistad, compañerismo. Todo ello gracias a los dos protagonistas que os mencioné al inicio del post, John y Jhonatan. Aquella conexión que percibimos desde el primer momento no hizo más que aumentar hasta niveles que jamás habríamos creído posible en tan poco tiempo, compartiendo experiencias e inquietudes muy personales, tratando de ayudarnos unos a otros tanto material como espiritualmente. En definitiva, creando un vínculo entre nosotros de esos que sientes que durará para siempre. Vínculo que no sólo se creó con ellos, sino con la ciudad de Manizales. Un lugar repleto de gente cercana, maravillosa, hospitalaria. Un lugar lleno de cultura, orden, limpieza, en el que te sientes acogido desde que pones un pie en ella, lo cual de verdad nos hizo plantearnos en un futuro apuntarlo como destino al que volver, quién sabe si para pasar una temporada o toda una vida, eso el tiempo lo dirá.

Para acabar el post, y por segunda vez desde que empecé esta aventura, quisiera dedicarlo a esas dos almas que ya forman parte de nosotros, esas dos almas de las que tuvimos que despedirnos entre lágrimas, esas dos almas a las que estaremos esperando siempre para reencontrarnos de nuevo tal y como hemos hecho en Manizales. ¡Gracias chicos!d

Los caracoles con sus nuevas almas compañeras

"Ahora os puedo contemplar en paz, puesto que ya no os como más." Franz Kafka al observar peces en un acuario. 

sábado, 15 de marzo de 2014

Los encantos de la ciudad de Medellín, ¡fuera mitos!

Ahora que nadie nos oye os voya ser sincero. Por la ruta que estábamos siguiendo en Colombia, y sobre todo por tener la oportunidad de visitar a John Alex y Lucía, Medellín era una parada obligatoria en la aventura colombiana. Sin embargo la idea de otra gran ciudad, una de las mayores de Colombia, tráfico, ruido, gente por todas partes, la impersonalidad caracteristicas de las grandes urbes... Ufff, ¡qué pereza! Pero el universo me tenía preparada otra gran lección. Uno que siempre intenta extender la filosofía de no prejuzgar, de ver y sentir las cosas por tí mismo aantes de opinar, ya véis... A veces se cumple el dicho de: “consejos vendo y para mi no tengo”.

Evidentemente Medellín no deja de ser una ciudad grande, de esas que al estar en un mirador la vista no te alcanza para ver ni a izquierda ni a derecha el final. Pero a diferencia de esas urbes que transmiten una sensación de caos, de desorden, con altos rascacielos rodeando pequeñas casas que tiene más de 30 años, con sonido de claxon por todas partes; Medellín nos transmitía la tranquilidad suficiente para que apeteciese salir a dar una vuelta, y simplemente envolverte de la incansable vida callejera y observar cómo la gente ponía en juego sus artes de disimulo para mirarnos con curiosidad, y es que dos europeos paseando por las calles de Medellín no pasan desapercibido.

Centro de Medellín

Como ya vistéis en el post anterior, la mayor parte del tiempo que estuvimos en cada de Lucía y John Alex en Medellín, nos dedicamos a conocer los alrededores de la región (Santa Fe, Guatapé, Parque Arvi...) Aunque también tuvimos tiempo para dedicar algún día a descubrir las entrañas de la ciudad.

El centro neurálgico de Medellín gira en torno a la Plaza Bolívar, donde entre otros edificios, están ubicados el precioso Palacio Cultural y el Museo de Antioquía, este último conocido especialmente por la gran colección de pinturas y esculturas que Fernando Botero donó al museo hace unos años.

Palacio de Cultura de Medellín 

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Plaza Bolíver en Medellín

Aunque no somos muy fanáticos de los museos, supongo que el particular y estilo único de Botero nos hizo no dudar demasiado sobre la visita al Museo de Antioquía. Para los que no conozcáis mucho al señor Botero, es ese pintor famoso por crear obras que personas con un gran volumen, que no es lo mismo que gordos.

Pintura "María Antonieta en una visita a Medellín"

El principal rasgo de las obras de Botero para los no expertos como nosotros es esa voluptuosidad de los personajes y objetos. Erróneamente se suele considerar que el objetivo de Botero es dibujar personas gordas, pero lo que hace es simplemente dar protagonismo al volumen para realzar la sensualidad del cuerpo humano.

Pintura "Muerte de Pablo Escobar"

Otra de las características de sus obras es la atemporalidad que utiliza cada vez que pinta su tan amada Medellín, como en el cuadro de la imagen superior, en el que retrata a Pablo Escobar en el momento de su muerto, pero conservando la Medellín del recuerdo de la infancia del artista, provocando así una disrupción temporal entre el momento de la acción y la ciudad. A pesar de que el estilo de sus obras nos gustó mucho, y sobre todo el juego que hace con los detalles, los colores, las formas... Gran parte de sus pinturas están dedicadas a una de sus grandes pasiones, la tauromaquia, de la cual se define como gran aficionado, “a pesar de ser evidente su crueldad”, para mear y no echar gota... La verdad, estoy totalmente en contra de la tauromaquia, me parece que contiene el más extremo salvajismo hacia la vida animal, y uno de los mejores ejemplos de la superioridad que el ser humano suele manifestar respecto a los animales. Será parte de la cultura, será una tradición de hace muchos años, pero también lo era ahorcar a delincuentes en la plaza del pueblo y no por ser tradición es excusa mantenerlo... Siempre habrá esperanza acerca de la evolución del ser humano con casos como Cataluña o Bogotá, donde ya se han prohibido este tipo de torturas.

Aparte de la plaza Bolívar, aprovechamos para dar algún paseillo por el centro de la ciudad, pasando por la plaza de las Luces, repleta de originales farolas, que seguro que por la noche ofrecerán un bonito espectáculo, o la escultura conocida como “El árbol de la vida”. Esta obra nos encantó por el mensaje que transmite y la forma en que lo hace. Está compuesta por cientos de armas blancas recogidas durante la época más violenta de Medellín, con las que el autor creó una escultura con la figura de un árbol formado por cuerpos humanos, representando las víctimas de los tiempos más oscuros de Medellín. Simbolizando así el concepto cíclico de la vida, en el que a la muerte física le sigue una nueva vida, algo que no hace falta ser creyente de ninguna religión o filosofía para saberlo, ya sea para alimento de insectos, o compuesto orgánico para alguna planta, como simboliza la obra, el ciclo de la vida nunca se detiene.
Escultura "El árbol de la vida"

Plaza de las Luces en Medellín

En cuanto a más datos turísticos de Medellín poco más os puedo contar, ya que gran parte del tiempo que pasamos en casa de Lucía y John Alex nos dedicamos a hacer vida casera, aprovechando para leer, trabajar en el blog, descubrir nuestro nuevo vicio, el juego de cartas del UNO, tener profundas conversaciones con John Alex sobre religión, filosofía, la vida... Y por supuesto, ¡aprovechamos para deleitar a nuestros anfitriones con la más suculenta gastronomía polaca y española!

La cocinera en proceso de preparar "placki ziemniaczane", tortitas de patata 

¡A comeeeeeer!

Para terminar el post, y aunque ya lo comenté en el anterior, aviso a todo viajero que esté o vaya a estar por Colombia, a toda persona aficionada a la información de los medios de comunicación, a TODOS, Medellín es una ciudad fantástica, tanto para visitarla como para vivir, algo que pudimos comprobar conviviendo con mucha gente de la zona. Es una delicia pasear por ella, tanto por el más bullicioso centro, como por el adorable Jardín Botánico, los alrededores, mientras tu vista se deleita con los vendedores ambulantes de arepas, frutas de temporada... Si de verdad queremos saber algo sobre un lugar, un hecho, una persona, preguntemos directamente a quien lo haya vivido, a quien no tenga interés alguno en el efecto de su información. Es muy fácil crear una mala fama, pero es dificílisimo borrarla.

"Mugía el toro de dolor, bramaba de dolor, llenaba el aire, clamaba al cielo en vano. Los peones lo mareaban con los capotes. Y de repente miró hacia mí, con la inocencia de todos los animales reflejada en su rostro, pero también con una imploración. Era la querella contra la injusticia inexplicable, la súplica frente a la innecesaria crueldad." Antonio Gala

sábado, 8 de marzo de 2014

Parque acuático, un pueblo de cuento en Guatapé y al estilo Tarzán en parque Arvi

Reunión de escalera, no hay escapatoria, aquellos vecinos con los que siempre tratas de evitar cruzarte en el ascensor reunidos en un mismo lugar, a poner cara de que te interesa lo que cuenta el presidente de la comunidad, con una frustrada carrera política. Ánimo, ya queda menos para volver al pijama y a la comodidad de tu sofá... Cambiamos de escenario: empieza el mes de Abril, como cada día a la hora de la cena enciendes la tele para ver las noticias y así solucionar el continuo deseo de ocupar todos tus sentidos, cuando una de las noticias congela durante unos segundos la sangre en tus venas, sudores fríos empiezan a recorrer tu espalda, sí, un año más, ¡toca hacer la declaración de la renta! Un montón de pensamientos inundan tu mente: ¿dónde puse la del año pasado?, ¿qué papeles necesito?, ¿habrá "buenas noticias" y me tocará a ingesar ese dinerito que siempre ha sido mío pero que Hacienda ha utilizado a su gusto durante este tiempo?...

No sé vosotros, pero cuando me he visto en este tipo de situaciones me suele venir el pensamiento: "Ojalá volviese a ser un niño y simplemente preocuparme de jugar, la emoción de saber de qué será el bocadillo de la merienda (¡¡por favor que sea de Nocilla!!)..." Pues en Medellín, gracias en gran parte al gran niño que lleva dentro nuestro anfitrión John Alex, tuvimos varias experiencias en las que volvimos a sentirnos como renacuajos, riendo sin parar hasta doler la tripa, haciendo juegos en el bus, o sumergiéndonos en pueblitos coloreados de cuento cual Hansen y Gretel.

Infancia tecnológica en Guatapé

Creo que ese niño que todos hemos sido y del que la mayoría tendremos unos recuerdos inolvidables, nunca ha dejado de estar ahí, sino que como una cebolla, a medida que hemos ido convirtiéndonos en adultos, capas y capas de responsabilidades, preocupaciones, supuesto problemas, han ido dejando cada vez más al fondo de nuestro armario interior nuestro ser infantil. Porque al final todas esas capas que suelen venir en la etapa adulta no son más que trajes que nos vamos poniendo, pero no son más que eso, trajes, en nuestras manos está quitárnoslos hasta quedarnos desnuditos y volver a sacar ese niño que está deseando salir. Seguro que alguna vez habéis vivido, ya algo más creciditos, momentos de esos en los que no podéis parar de reir, en los que no sabéis por qué os comportáis de forma alocada, comenzáis a saltar, a bailar, a cantar, a hacer el tonto... (y no hablo de esos momentos después de tomarte unas cuantas copas). En esos momentos los "problemas" pasan al fondo de vuestro cerebro, no os acordáis de esa hipóteca interminable, de la discusión que tuvistéis con vuestra pareja, o de la dieta que llevas meses queriendo hacer sin éxito. Para mí esos son los momentos en los que nos "desnudamos", nos mostramos tal y como somos, sin capas, sin trajes. Ya como adultos, aunque muchos no lo crean, tenemos total poder sobre como mostrarnos al mundo, sobre qué personaje interpretar. Dejemos que el personaje de niño salga más a menudo, y aprovechemos la ventaja de poder vivir de forma coonsciente el gozo que es sacar nuestro lado más infantil, más auténtico.

Diversión infantil en el pueblo de cuento, Guatapé

Vaaaale, ya acabo el sermón espiritual...jeje. A lo que me quiero referir con todo esto, es que durante varios días pudimos disfrutar de ese niño interior. Primero con la visita al parque acuático de Los Tamarindos. Sinceramente, nunca he sido excesivamente aficionado a los parques acuáticos, una piscinita con burbujas por un lado, otra piscinita con olas, unos chorritos que según tu imaginación se convierten en las más profesionales manos fisioterapeutas, unos neumáticos para recorrer un circuito a 1 km/h... Pero al final la experiencia resultó ser todo un viaje hacia el mocosillo que todos tenemos. Todo empezó con el papi John Alex entreteniéndonos con juegos durante le trayecto en bus desde Medellín hasta Los Tamarindos, ya iba preparando el terreno...jeje. Al llegar al parque acuático, al ser un día entre semana, apenas había un alma, así que literalmente tuvimos prácticamente todo el parque para nuestro disfrute. De primer plato un poco de pilla-pilla en la piscina de las cascadas para ir calentando el cuerpo, viaje en el tiempo a los 15 años. Como segundo, neumático en mano y a los "rápidos" (se iba más rápido caminando que sobre el neumático), emocionantes persecuciones por ser el último sobre el neumático, apasionantes carreras por ser el primero en realizar el recorrido, momentos peligrosos al caer al agua, y si te tocaba en la zona de las cascadas, momentos de angustia al sentir la presión de toneladas de agua cayendo sobre ti impidiéndote volver a la superficie... Todo esto claro, desde el punto de vista de un niño de 10 años, ya que el viaje en el tiempo nos trasladó hasta esa época. Y de postre, la aventura más arriesgada, los interminables toboganes, kilómetros y kilómetros de bajada a la velocidad de la luz deslizándonos por curvas que ponían a prueba las fuerzas de la física, para finalmente llegar a la piscina llena de obstáculos en forma de algún bañista despistado, ya habíamos retrocedido hasta los 5 años de edad... Y parados ya en ese instante, tocó ir a la zona de comidas a recuperar fuerzas con los sandwiches que el papi John Alex nos había preparado, y una bolsa de patatitas por habernos portado bien durante todo el día... :-D Una pena no poder poneros fotos de la aventura acuática, pero la mayoría ya conocéis nuestra escasez de recursos audiovisuales acuáticos.

Como aún nos sobraban fuerzas y era prontito, fuimos a visitar el pueblo de Santa Fe de Antioquía, antigua capital del departamento de Antioquía, y muy conocida por la venta de la fruta conocida como tamarindo. 

Santa Fe de Antioquía

Santa Fe es un pueblo de esos acogedores, de los que te imaginas teniendo una casita para escapar los fines de semana y escapar de todo. Calles adoquinadas, sus habitantes reunidos en la plaza mayor charlando sobre la actualidad del pueblo... Como llegamos algo tarde y se hizo pronto de noche, no pudimos disfrutar en su totalidad del pueblo, pero sí que aprovechamos para tomarnos unos cuantos jugos en un local que John Alex conocía, y así degustar nuestros paladares con los sabores más exóticos de la tierra colombiana: tamarindo, chicozapote, lulo...

Santa Fe de Antioquía

Otra experiencia que vivimos para viajar atrás en el tiempo fue la visita al pintoresco pueblo de Guatapé. En lo que a pueblitos se refiere, probablemente sea el destino más conocido para visitar dentro de la zona de Antioquía, y sus motivos tiene. En primer lugar muy cerca se encuentra la enorme piedra de El Peñol, de la que hablaré más tarde, y en segundo y principal lugar, el pueblo de Guatapé ha procurado conservar una tradición local coloreando las fachadas de sus edificios con vivos colores, y adornando la zona inferior de las fachadas con dibujos que representan el oficio del local, ya sean escuelas, billares, tiendas...

Fachada de la guardería en Guatapé

El pasear por Guatapé se convierte en toda una delicia, en cada cruce no sabes por qué calle seguir, cada una de ellas te llamas con sus alegres colores y los balcones adornados con geranios colocados perfectamente para que la cámara no descanse.



Y en este caso no tuvimos la sensación de que se trataba de una atracción principalmente turística, como en otras partes que ves que la zona central es muy diferente del resto. En este caso, todo el pueblo conserva la misma estética, incluso edificios separados del centro.




Tras la visita a este pueblito de cuento, pusimos rumbo a la otra atracción del día, subir la famosa piedra del Peñol. Más de 700 escaleras para subir los 220 metros de este impresionante monolito. Y es que incluso para llegar hasta allí se podía disfrutar de un viaje en coloridas chivas que hacen las delicias de los locales, aunque nosotros nos conformamos con tomar un jeep que salía más barato...jeje

Moto chiva en honor a Juan Pablo II 

Nuestro taxi-jeep


La piedra del Peñol

A modo de curiosidad, comentar que en el lado opuesto de la piedra al que sale en las fotos, está escrita con letras enormes la palabra "GI". ¿Su origen? Que como suele pasar, la piedra se fue convirtiendo en un importante destino turístico, o lo que es lo mismo, dinerito. Por lo que los municipios de Guatapé y El Peñol solicitaron la apropiación del monolito. Y como si fuesen niños, los de Guatapé decidieron en medio de esa pelea escribir el nombre del municipio con letras enormes sobre la piedra, sin embargo, finalmente no lo consiguieron y se quedaron en la G y la U a mitad de camino...

¿Y qué tiene de emocionante pegarte la paliza de subir más de 700 escaleras para llegar a lo alto de un piedra enorme? Pues que como pasa en todo campo de batalla, siempre se intenta ocupar el lugar más alto, no porque se tenga ventaja de cara al enemigo, tonterías... ¡Sino porque se disfrutan de unas vistas impresionantes!



Y ya para acabar de forma breve el post más infantil de los que hasta ahora he escrito en el blog, la última aventura con la compañía de nuestro papi John Alex. En este caso, con una excursión al parque Arvi, a las afueras de Medellín. Ya la aventura comenzó bien, ya que para llegar al parque se ha de tomar un teleférico que te suba a la montaña en la que está el parque natural, trayecto que pudimos aprovechar para ver como los estratos de la ciudad evolucionan desde el más exclusivo hasta los de menos recursos a medida que se sube por la ladera. Parece que la gente con menos recursos económicos siempre nacen con buena forma física para pasarlos a las zonas más difíciles de acceder...


Vista de Medellín desde el teleférico

En el parque Arvi tienes un montón de actividades para poder hacer, desde caminatas, paseos en bici, parques de atracciones... Nosotros optamos por dar un paseito en bici y como plto fuerte del día, ir a un parque que tenía circuitos de habilidades para ir pasando de árbol a árbol al más puro estilo Tarzán.

Finalmente el "paseito" en bici se convirtió en una ruta que ni la etapa reina del Tour de Francia tendría nada que envidiar, al menos para "ciclistas" como nosotros. Primero una cuesta abajo larguísimo que casi provoca alguna salida de pista grito incluido, y como todo lo que sube baja según algún importante físico, unas cuestas hacia arriba con un porcentaje de desnivel que para mi que ni entraba dentro de la escala admisible... Vamos, que al final acabamos bici en mano y subiendo a patita, jeje.

Equipo ciclista preparado para la gran etapa

Tras la cansada y emocionante etapa ciclista, tocó el turno de enfundarnos el taparrabos de Tarzán e ir a escalar árboles. En el parque Arvi, hay un recinto en el que tienen montado todo un parque de atracciones para poner a prueba tu vértigo y habilidades realizando circuitos de árbol en árbol. Desde tirolinas, hasta puentes formados por una cuerdecita, cuerdas que simulan liana, o pasando a lo largo de inestables troncos. En resumen, lo pasamos en grande, una pena que no tuviésemos tiempo suficiente para hacer todos los circuitos, aunque la verdad, nos vino de lujo como excusa para descansar después de la ajetreada jornada.

El Tarzán vasco en plena faena

Y ya con todo esto ponemos fin a este post que me gustaría dedicar al ya mencionado niño que todos llevamos dentro, y al papi que nos ayudó a sacarlo durante unos días, John Alex. Disculpad la longitud del post, pero cuando el niño sale, se pierde la noción del tiempo, las palabras, y te concentros solo en disfrutar y disfrutar.

Toda verdad pasa por tres fases. Primero, es ridiculizada. Luego, recibe una violenta oposición. Finalmente, es aceptada como evidente. Arthur Schopenhauer

martes, 4 de marzo de 2014

Nada de violencia ni narcos en Medellín, salsa y buenos amigos

Desde que comentamos a nuestros familiares y amigos que nuestra ruta viajera incluiría una escala en Colombia, cierta preocupación se vio patente, "tened cuidado por esa zona que está TODO muy peligroso", "cuando viajéis en bus no quitéis ojo de las mochilas"... Algo similar antes durante, e incluso ahora después de la etapa por Egipto. Ahora, pasando por la famosa ciudad de Medellín, los prejuicios dejaron paso a la curiosidad científica, "¿es tan peligroso Colombia como dicen?" Por "dicen", entiéndase como sujeto televisión, periódicos, y aquellos consumidores de medios, fanáticos por extender su gran conocimiento adquirido por boca de otros. Para explicar mi sensación ante estas preguntas, os plantearé un ejemplo.

Imaginaros la siguiente situación: después de un rutinario día de trabajo llegas a casa donde te espera tu pareja, compi de piso, mascota parlante o madre que te llama religiosamente a la misma hora cada día, y te preguntan: "¿cómo te ha ido el día?". En la mayoría de casos, empezarás a recordar situaciones curiosas que te hayan pasado durante la jornada, situaciones fuera de lo "común". Como que has llegado tarde al trabajo porque había mucho tráfico, que Pepe el de administración ha mandado un mail con un chiste muy gracioso, el cual evidentemente contarás, o en el caso de la llamada materna, lo que has comido ese día. Y digo yo, ¿por qué, como en el caso de un pregunta así, nos centramos únicamente en las cosas que son menos comunes? Me refiero a poner nuestra atención y valorar hechos, como el cosquilleo que te recorre el cuerpo al salir del frio portal de tu casa y sentir que te acarician los rayos del sol, esa canción que sonó en la radio y te puso la piel de gallina, o aquella madre abrazando a su bebé que te hizo sonreir irremediablemente. Probablemente, aunque nos acordásemos de esos momentos, ni lo mencionaríamos seguros de que a la otra persona no le interesaría para nada.


Quizá alguno os estéis ya preguntando: "¿y qué tiene que ver esto con esos prejuicios acerca de Colombia?". Como personas que hemos crecido en una sociedad occidental centrada en la materia y el morbo, tendemos a valorar únicamente aquello que podemos ver o tocar, aquello que nos hace sentir cómodos con nuestra vida a costa de la incomodidad de otros. Si te contase que hoy al salir a la calle he visto a una madre con su bebé, y no he podido evitar sonreir, pensarás que es la cosa más normal del mundo, no digna de tu interés. Pero al final, son estos pequeños detalles los que dan sentido a la vida, los que te permiten afirmar sin ningún tipo de duda que estás vivo, no me refiero a millones de células activas haciendo diferentes labores, sino a sentirse VIVO.


¿A dónde voy a parar con todo esto? A que los medios de comunicación entendidos como agentes físicos no son tontos, y saben de sobra lo que interesa a las personas. El hecho de que si eso que interesa es natural o impuesto ya es tema aparte de debate. Si viésemos una noticia en la tele, cuyo tema principal fuese que se puede vivir en Colombia de forma tranquila al igual que en la mayoría de países, creo que no se convertiría en "trend topic" de las redes sociales. Sin embargo, ofrece noticia ocurrida en la ciudad de Medellín, sobre algún hecho violento del tipo que sea, y hará revivir viejos fantasmas, que para muchos nunca dejarán de ser viejos. Y lo que es peor, provocará una extrapolación de esos fantasmas hacia todo el país, probablemente por el pequeño despiste por parte del canal televisivo de no concretar un poco más en el titular la situación geográfica, al definir la noticia como ocurrida en Colombia, como si fuese un pequeño barrio. En este punto, ya sólo es cuestión de tiempo y dejar que el  sentido crítico brille por su ausencia, para que cual "teléfono escacharrao" la noticia pase de boca en boca y que Colombia nunca deje de ser aquel país dominado por la droga, Escobar y las bandas callejeras.

Uno de los objetivos de este viaje es precisamente evitar esto y desarrollar una opinión personal. Basar lo que opinamos a partir de nuestros propios ojos y nuestras sensaciones, y no en lo que terceros intentan meternos en la cabeza o en el pasado. Ya sea a nivel personal o en cuanto a la hora de formar opiniones, dejemos que el pasado cumple su significado, y que sea tal no sólo a nivel temporal, sino también como factor sobre el que gire nuestra vida. Evidentemente somos lo que somos por todas las experiencias pasadas vividas, pero ya está, aprendemos de ellas, interiorizamos la lección aprendida, nos pueden quedar buenos recuerdos, pero sin llegar al punto de que influyan en lo que hagamos en el presente.

Con todo esto, hemos podido comprobar como en general Colombia es un país formidable para viajar, y en palabras de la mucha gente que hemos conocido, para vivir. Encontramos sonrisas por todas partes, personas dispuestas a charlar un rato, a ayudarnos. Evidentemente no todo son factores que nos encantan, como la sensación que tenemos de machismo generalizado, o el materialismo y vida en gran medida sensorial de los locales. Pero en todo momento procurando no juzgar, no tomarnos de forma personal las cosas, y valorando a las personas por lo que realmente son, y no por las circunstancias de sus vidas.

Y en lo que respecta a esta admiración que cada día crece hacia Colombia y sus habitantes, tuvimos el mejor ejemplo al llegar a Medellín, donde nos esperaba John Alex, un viejo conocido cibernético de Ewe, y su mujer Lucía. Nos quedaríamos muy cortos al decir que durante las casi dos semanas que estuvimos con ellos nos sentimos como en familia, cuidados como por dos papis, (esto casi literal... :-D), y con un deseo constante de seguir alargando nuestra estancia en Medellín.

Recién llegaditos a Medellín con nuestros anfitriones

Y si ya de por sí el hecho de que Ewe y John se conociesen en persona por primera vez después de 4 años de amistad virtual hizo muy especial la llegada a Medellín, las emociones siguieron acumulándose en forma de fiesta colombiana. A los pocos días de nuestra llegada, John había organizado con algunos compañeros de trabajo una fiesta en el ático del edificio en la que cantar, comer, reir, bailar... Un momento, ¿bailar? Para quien no conozca mi faceta bailadora, digamos que es una mezcla entre Robocop, C-3PO y un muñeco de Playmobil... Así que una noche divertida se avecinaba, sobre todo para el resto de la gente...jeje. Al final, resulta que lo pasamos en grande en la fiesta, conocimos a Sato, un viajero japonés que lleva en ruta más de 5 años, tuve un profesor particular de salsa caleña gracias a uno de los compis de trabajo de John, de manera que ese bailarín sensual e irresistible que llevo dentro empezó a asomar la cabecita. Y como estoy seguro que por ahí habrá ya más de un morboso esperando pruebas visuales, ¡a través del primer vídeo personal del blog espero no defraudaros!


Para no romper este momento de asombro, envidia y admiración, daré acabado el post hasta aquí... :-P Aún quedarán muchas aventuras que contar por Medellín, como parques acuáticos, pueblitos sacados de un cuadro, el arte de Botero...

¡Un abrazo!

"La distancia está para ser vivida, no para ser recorrida con toda rapidez y con la mente sólo fija en el punto de llegada", Carlos González Pérez, "23 maestros, de corazón"

sábado, 1 de marzo de 2014

O meksykanskiej goscinnosci i nieopisanie pieknej przyrodzie Chiapas...Ruszamy do Tuxtla Gutierrez!!!


Dzisiejszy post chcialabym zaczac w dosc nietypowy sposob, a mianowicie pragne opowiedziec wam w skrocie o tym jak to sie stalo, ze podjelam decyzje o tej podrozy. Juz jako mala dziewczynka na samo brzmienie jezyka hiszpanskiego reagowalam duzym zainteresowaniem. Jego melodia, rytm i miekkosc przypominaly mi piekny utwor muzyczny, w ktory moglabym wsluchiwac sie w nieskonczonosc. W tym czasie uczylam sie rowniez gry na pianinie i spiewu w szkole muzycznej, a jezyki obce byly dla mnie jedna z form jaka utworzyc moze sekwencja najlepiej dobranych dzwiekow...Sluchalam muzyki artystow latynoamerykanskich, ktorzy w Polsce byli tajemnica, ogladalam hiszpanskojezyczne filmy i marzylam o podrozy na kontynent, ktory nie wiedziec czemu, nieustannie mnie wzywal.

Pozniejsze podroze do Wloch sprawily, ze jako kierunek studiow wybralam filologie wloska. Do tej pory jest to dla mnie jeden z najpiekniejszych jezykow na swiecie. Mimo to z hiszpanskim mialam nieustanny kontakt ze wzgledu na moj owczesny zwiazek z chlopcem z Argentyny, ktory wprowadzil mnie w magiczny klimat swojego kraju, jego historii, obyczajow i muzyki. Razem z nim odbylam rowniez krotka podroz do jego kraju, ktora na zawsze pozostanie w mojej pamieci jaka pierwsze spotkanie z ziemia, ktora jest mi tak bliska...Po pobycie w Rzymie, gdzie studiowalam tlumaczenia, postanowilam wrocic do Polski i rozpoczac studia latynoamerykanskie w CESLA na UW. Okazaly sie one nie tylko sposobnoscia do poglebienia wiedzy i znajomosci jezyka hiszpanskiego, ale i wspaniala przygoda! Zaczelo rodzic sie we mnie marzenie o odbyciu wielkiej podrozy, ktore podsycaly takie filmy jak Dzienniki Motocyklowe, 1492. Wyprawa do raju i Misja. Ktoregos dnia ponad dwa lata temu postanowilam zrobi mape marzen i umiescilam na niej mape Ameryki Łacinskiej oraz zdjecie mezczyzny pod wodospadem..Rok pozniej poznalam tego mezczyzne i dzis podrozujemy razem po kontynencie, ktory zaskakuje nas zapierajacymi dech w piersiach krajobrazami niczym z avatara, poznajemy ciekawych ludzi, ktorzy codziennie ucza nas czegos o swiecie i nas samych oraz realizujemy pomysly przyblizajace nas codziennie do tego, co chcielibysmy uczynic sensem naszego zycia. Uczymy sie czerpac radosc z kazdej drobnej rzeczy, czy to podziwiajac zachod slonca, czy tez probujac nowych smakow, jak chociazby naszych ulubionych w tej chwili kolumbijskich lodow kokosowych z dodatkiem arequipe :) Podroz ta jest dla nas czyms wiecej niz zwyklym kolekcjonowaniem wrazen i wpisywaniem na liste coraz to nowych niezwyklych miejsc. To przede wszystkim wyprawa wglab siebie, szansa na spojrzenie na zycie z perspektywy duchowej i wykorzystanie zdobytej wiedzy do swiadomej kreacji rzeczywistosci. Gdzies w kazdym z nas ukryte jest dziecko, ktore pragnie wciaz na nowo odkrywac swiat, dziwic sie wszystkiemu i spelniac marzenia, tak po prostu! Musimy tylko pozwolic mu przemowic i wspierac w dzialaniu, bez wzgledu na to, co sadza inni i co uznaje sie za powszechnie przyjeta norme w spoleczenstwie. Byc moze wowczas zdamy sobie sprawe z tego, ze podazanie za glosem serca jest jedyna odpowiednia recepta na zycie :)


Podczas podrozy jako mochileros, co tlumaczac doslownie z hiszpanskiego oznacza “plecakowcy”, lub jak lubimy siebie nawzajem okreslac, caracoles, a wiec slimaki, niejednokrotnie musimy poddac sie biegowi wydarzen I zmierzyc z wszelkimi niewygodami, takimi jak cuchnace wilgocia pokoje hotelowe, obecnosc nieproszonych gosci w lozku (co powiecie na skorpiona wedrujacego po waszej rece?), noc spedzona na jezdzie autobusem, w ktorym mozna zamarznac z powodu dzialajacej na full klimatyzacji lub przemierzanie kilka kilometrow z ciezkim plecakiem na plecach, probujac bezskutecznie zlapac okazje. Zdarzaja sie jednak dni kiedy nasze zmaltretowane cialo wola desperacko o ratunek, a przesycony nadmiarem doznan umysl szuka sposobu, by wymknac sie tylnymi drzwiami i ukryc przed swiatem na chocby minutke. Wtedy takie miejsca jak dom naszego przyjaciela Benjamina, ktorego Ivan poznal podczas swojej przygody w Jordanii, wydaja sie upragnionym rajem...I to nie tylko ze wzgledu na mozliwosc odpoczynku i energetycznego podladowania naszego ducha, ale rowniez obecnosc ludzi, ktorzy swoja czuloscia, cieplem zrozumieniem sprawiaja, ze czujemy sie jak u siebie. Czym bowiem jest dom jesli nie bezpieczna przystania, w ktorej dzielac sie tym, co mamy z innymi, mozemy odpoczac wspolnie od chaosu zewnetrznego swiata. To wlasnie odnalezlismy w Tuxtla Gutierrez w meksykanskim stanie Chiapas oddalonym tysiace kilometrow od naszych ojczystych stron. Dla mnie to najpiekniejsze, czego mozna doswiadczyc podczas podrozy jak ta. Wspolne obiady kazdego popoludnia, zabawa ze zwierzakami domownikow i przepelnione serdecznoscia rozmowy na zawsze pozostana w mojej pamieci jako dowod piekna ludzkiego serca.

      Nasz nowy dom w Tuxtla Gutierrez i cudowna meksykanska rodzina

      Garbusek i jego kierowca zabrali nas do miejsc, o ktorych nawet nam sie nie snilo...

Benjamin stal sie zatem naszym nowym przewodnikiem na okres kolejnych kilku dni, ktore zamierzalismy spedzic w Chiapas. Jego garbusek zabral nas do miejsc, o ktorych nawet nam sie snilo, a ktore zaskakiwaly nas swoja autentycznoscia, tajemnica, artyzmem przyrody i miejscowej ludnosci. Nasza przejazdzke po klejnotach tego stanu chcialabym rozpoczac od wizyty w Kanionie Sumidero tak jak zrobil to z nami Benjamin. W pelni go rozumiem... Kanion zrobil na nas olbrzymie wrazenie! Olbrzym, ktorego skarpy siegaly wysokosci nawet 1000 m kryl w sobie szereg skarbow..cudowne formacje skalne, zaslony utkane z delikatnych struzek wody spadajacej niczym w zwolnioym tempie ze skalnych polek oraz dzika flore i faune tej czesci Meksyku.. Temu wszystkiemu postanowilismy przyjrzec sie poczatkowo z wysoka. Benjamin udal sie z nami na punkt widokowy, z ktorego moglismy podziwiac namalowany przez nature pejzaz. Majestatyczny kanion zdawal sie nas zapraszac do swych czelusci. To, co czekalo nas na dole przekroczylo nasze najsmielsze oczekiwania...

     Kanion Sumidero. Widok z gory

Po zajeciu miejsca w lodce wraz z 20 innymi osobami w Chiapa de Corzo, miejscowosci, ktora pozniej moglismy nieco blizej poznac, ruszylismy utworzona przez kanion wodna sciezka...Przed nami rozposcierala sie zdumiewajaca panorama olbrzyma, ktory wchlanial nas stopniowo. Poczulismy sie tacy malency, mknac pod scianami skalnymi tego cudu natury. Lodz plynela z duza predkosci, a wiatr rozwiewal nasze wlosy i potegowal tworzace sie w nas napiecie...

     Wkraczajac do wrot kanionu Sumidero

Jeszcze przed znalezieniem sie pomiedzy dwoma scianami kanionu naszym oczom ukazalo sie grzejace sie na sloncu cielsko korkodyla. Podjechalismy troche blizej...niebezpiecznie blizej...Zdawalo sie, ze ktos polozyl go tam specjalnie! Krokodyl nie ruszal sie. Nie widzielismy nawet, aby oddychal. Tylko tam trwal jak kamien. Sami ocencie, czy wyglada na prawdziwego :)

      Wpatrujacy sie w nas, ale zupelnie nieruchomy krokodylek

Kanion powoli obejmowal nasza lodz...Juz widzielismy jego otwarte ramiona z obu stron. Wszyscy zamarlismy na swoich miejscach. Czulismy sie tak, jakbysmy odkrywali nowy swiat, ktory od dawna czekal na spotkanie z nami! Byc moze nie jest to jedyny tego typu kanion na swiecie, ale byl to nasz pierwszy w zyciu egzemplarz, ktory zdumiewal nas nie tylko rozmiarami, ale i egzotyka i wariacjami skalnymi przyrody.

      Wkraczamy w czelusci kanionu...

            Magia kanionu

Jednym z najmniej oczekiwanych odkryc byl wyrzezbiony przez skaly konik morski, ktory wtapial sie kolorytem w tlo tworzone przez sciany kanionu..Nie na tyle jednak aby bystre oko nie moglo wypatrzyc jego obecnosci :)

           Skalny konik morski

To, co kanion zachowal jednak na deser dla nowo przybylych sprawilo, ze na chwile czas sie dla nas zatrzymal, a wewnatrz poczulismy nieznana do tej pory podczas podrozy blogosc...Przed nami ukazal sie cudowny spektakl utworzony przez rosnacy na skalach mech, kropelki wody i formacje scian kanionu o fantazyjnych ksztaltach. Tworzyly wspolnie efekt magicznej krainy, ktora znamy tylko z fantastycznych opowiesci. Nie zdziwilibysmy sie, gdyby wokol swiatecznego drzewka pojawila sie nagle gromadka elfow!

 Choinka utworzona z mchu i formacji skalnych

       Cudowny efekt spadajacej wody i pokrytych mchem polek skalnych...

...Magia ta jednak nie trwala dlugo. Juz wkrotce zderzylismy sie ponownie ze smutna rzeczywistoscia naszej planety, ktora choc tak czarujaca, hojna i pelna milosci wzgledem ludzi, otrzymuje w zamian wdziecznosc w formie plastikowych butelek, zatyczek, opakowan i innego rodzaju smieci. Nie dotyczy to oczywiscie tylko Meksyku. Wspominam tu o tym, poniewaz to pierwszy etap naszej podrozy po Ameryce Lacinskiej, a niedbalosc i brak wspolczucia dla matki natury po prostu kluje w oczy. Wystarczy porownac zdjecia, ktore tu zamieszczam. Co o tym sadzicie?

      Druga twarz Meksyku i natury czlowieka w ogole...

Ostatnio po przeczytaniu jednej ksiazki wpadl mi do glowy pomysl, abysmy wszyscy codziennie o tej samej godzinie przed pojsciem do pracy, na uczelnie lub rozpoczeciem innej rutynowej czynnosci dnia codziennego pomodlili sie razem wspolnie o dobro naszej planety i przebudzenie rodzaju ludzkiego, ktory nieswiadomie niszczy ja i rani. To przeciez zywy organizm, tak jak my, ktory odczuwa bol. Kazdy z nas moglby zaczac od siebie...od zmiany sposobu zycia. Wtedy nie tylko wplynalby na poprawe stanu Ziemi, ale sam rozpoczalby doswiadczanie rzeczywistosci na innej plaszczyznie jako jednostka pelna wewnetrznej mocy zdolna do osiagniecia wszystkiego, co sobie zamierzy. Czy jestesmy w stanie zrobic to dla nas samych?

Wzniesmy toast za zmiany, ktore juz powoli dokonuja sie w roznych czesciach swiata kubkiem michelada przygotowanej przez miejscowych mieszkancow Chiapas na lodzi-restauracji stacjonujacej w kanionie.

        Nie ma to jak kubeczek michelady wsrod wod kanionu :)

Nasza podroz po kanionie dobiegla konca, ale dzien wciaz obiecywal nowe atrakcje. Po wyjsciu z lodzi i rozprostowaniu kosci postanowilismy oddac sie wedrowce po Chiapa de Corzo, ktore dzieki zblizajacemu sie swietu obdarzylo nas koncertem zaskakujacyh dekoracji i smakolykow. Mielismy okazje sprobowac wspanialych quesadillas de nopal (nopal to kaktus, ale taki bez igielek oczywiscie) oraz smacznego i bardzo odzywczego napoju sporzadzonego na bazie kukurydzy i kakao, czyli pozol de cacao.

   Udekorowane Chapa de Corzo 

Pozol de cacao

Benjamin sprawil, ze nasz pierwszy dzien w nowym miejscu zamienil sie w bajkowa wyprawe po cudownych dzielach przyrody. Pokazal nam dwie rozne twarze Meksyku..Te, z ktora mozemy zapoznac sie przegladajac zdjecia kolorowych przewodnikow oraz te, ktora wygodniej byloby przemilczec.. Byl to jednak dopiero poczatek! Rytualy potomkow Majow w pewnym kosciolku w San Juan de Chamula oraz znajdujace sie tuz obok zaskakujace hippiesowskich stylem miasteczko to tylko niektore z odkryc dwoch slimaczkow przemierzajacych zakamarki Meksyku. Zapraszam goraco :)